
Yugoslavia pidió ayuda militar a Rusia
Moscú ya le estaría proporcionando información satelital, pero el gobierno de Belgrado quiere que se involucre más.
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BELGRADO.- Yugoslavia pidió a Rusia asistencia militar "rápida y eficaz", aunque, al mismo tiempo, el presidente Slobodan Milosevic afirmó que el país se defenderá de la OTAN "con ayuda o sin ella".
Según algunas versiones, Yugoslavia ya estaría recibiendo de su aliado algún tipo de asistencia logística. A cambio, el gobierno de Belgrado enviaría a Moscú los restos del F-117 norteamericano abatido recientemente para que los rusos le den un vistazo.
El encargado de hacer el pedido oficial por parte de Yugoslavia fue el ministro de Defensa, Pavle Bulatovic, quien se dirigió así a una delegación de parlamentarios rusos y bielorrusos, a los que recibió en Belgrado.
"Esperamos ayuda tanto en armamento como en técnica militar, y esa ayuda debe ser rápida y eficaz", les pidió Bulatovic.
Pero el viceprimer ministro serbio, Milovan Bojic, se manifestó de una forma menos diplomática: "Dejen de prometernos ayuda, ayúdennos de una vez. Despierten, comprendan qué es lo que está ocurriendo".
Milosevic, que había recibido a la delegación ruso-bielorrusa antes que Bulatovic, destacó en un comunicado que las fuerzas armadas defenderán el país aunque no les llegue asistencia extranjera. "Si recibimos ayuda, será más fácil; sin ella, será más difícil. Pero seguro que lo haremos", declaró.
Los diputados rusos y bielorrusos prometieron hacer lo que esté en sus manos para que llegue a Yugoslavia la ayuda militar que necesita.
Por ahora no
La primera respuesta al pedido llegó del jefe del estado mayor ruso, Anatoli Kvachnin, que respondió que otorgar ayuda militar a Yugoslavia era posible y dependía de la situación, pero que en este momento no era imperioso brindar ayuda militar de urgencia al país balcánico.
"Hay que saber a qué se refiere exactamente Milosevic", agregó, y puntualizó que Rusia estaba en condiciones de enviar inmediatamente asesores, efectivos o armas.
Pero el Kremlin no emitió ninguna opinión al respecto y se limitó a expresar mediante sus voceros que la delegación de legisladores que recibió la petición no tenía ningún mandato oficial.
Si bien Rusia se ha solidarizado públicamente con Yugoslavia en su guerra con la OTAN, el presidente Boris Yeltsin había advertido el martes último que el Kremlin no se dejaría arrastrar a una guerra.
El primer ministro, Yevgueni Primakov, que intentó hacer recapacitar a Milosevic ese mismo día durante seis horas de negociaciones en Belgrado, dijo al retirarse de la reunión: "Alguien tendría que aprender a salir de los problemas por sí mismo".
Esto tiene que ver con el hecho de que la diplomacia rusa quedó muy disgustada con la actitud no muy clara de los serbios hacia Moscú durante la guerra de Bosnia.
Sin embargo, Rusia desplazó una flota con un buque espía (el Liman) al Mediterráneo, que probablemente se acercará al Adriático, donde la OTAN tiene sus buques armados con los misiles Tomahawk. El Liman y otros seis barcos que el Kremlin piensa enviar a la zona del conflicto tienen el objetivo de "asegurar los intereses de seguridad de Rusia en la región", según afirmó el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Igor Ivanov.
El canciller restó importancia a las denuncias de que el despliegue naval ruso podría desencadenar un enfrentamiento accidental con las fuerzas de la alianza atlántica.
Y al mismo tiempo acusó a la alianza de estar trasladando contingentes militares para usar como tropas de tierra en Kosovo. "La OTAN primero crea la catástrofe humanitaria y después envía a los soldados para neutralizarla", concluyó, tras asegurar que para poner fin al conflicto harán falta no menos de 200.000 soldados.
Según informó ayer el diario ruso Kommersant, los servicios de inteligencia rusos advierten por satélite a las fuerzas armadas yugoslavas sobre los bombardeos de la OTAN. El diario aseguró que la información que reciben los yugoslavos es sobre la salida de los aviones de las bases aliadas, el itinerario de los vuelos y el número y tipo de aparatos que se dirigen hacia Yugoslavia.
Otro diario, el Izvestia, aseguró que el gobierno analizará próximamente la posibilidad de enviar a Yugoslavia especialistas en defensa antiaérea.
A todo esto, el general Wesley Clark, comandante en jefe de las fuerzas aliadas, advirtió a Rusia que la flota naval que se dispone a enviar al Adriático "no debe intervenir en las operaciones de la OTAN de ninguna manera".
Más ataques
Previamente al ataque a los edificios del Ministerio del Interior de Serbia y Yugoslavia, la OTAN lanzó anoche una nueva ofensiva aérea desde su base italiana de Aviano, con una veintena de aviones de combate de los tipos F-15 y F-16. A ellos se sumaron algunos aviones Prowler, especializados en ataques a estaciones de radar.
La agencia noticiosa oficial yugoslava Tanjug dijo en Belgrado que los ataques de la OTAN iban dirigidos contra varias localidades en la provincia serbia de Kosovo.
Los objetivos de los ataques fueron, según Tanjug, Prizren, el aeropuerto e instalaciones de radar ubicadas cerca de Lipljan y la localidad de Stari Trg. En los alrededores de Orahovac, las bombas de la OTAN habrían matado a dos civiles albaneses y herido a otros seis.
Los ataques lanzados por la OTAN con misiles crucero sobre el sur de Serbia la última madrugada habrían alcanzado pueblos cercanos a Kursumlija, cerca de la frontera con Kosovo, y matado a un campesino. La OTAN, en tanto, informó que el portaaviones Theodore Roosevelt será enviado al mar Adriático para participar de la ofensiva militar.
Donación
WASHINGTON (ANSA).- Bill Gates, el hombre más rico del mundo, anunció una donación de 1500 millones de dólares, en el marco de una campaña en Estados Unidos para reunir dinero destinado a los refugiados kosovares.
Gates anunció esa donación por parte de la fundación dedicada a su padre, mientras las iglesias del país realizarán colectas al finalizar las misas de Pascua.
El presidente Bill Clinton, que el miércoles autorizó la entrega de 50 millones de dólares para los refugiados, además de 91 millones ya destinados al mismo fin en 1998, envió a la región al vicesecretario de Estado, Strobe Talbott, encargándole la misión de evaluar los efectos de la crisis en Kosovo sobre los países limítrofes.






