
Zapatero y Rajoy tuvieron otro intenso debate
Las acusaciones y las descalificaciones volvieron a convertirse en el centro de la discusión; el actual presidente mantiene una leve ventaja en las encuestas
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MADRID.- Cuando restan seis días para las elecciones generales en España, el gobierno socialista español, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del conservador Partido Popular (PP), Mariano Rajoy, protagonizaron hoy un duro debate en televisión, el segundo y último antes de los comicios, en el que se vivieron momentos de tensión.
Las diferencias no tardaron en aparecer, ya que con la presentación de ambos candidatos quedaron a la luz. Mientras Zapatero abría el debate diciendo que iba a "explicar su proyecto de futuro hacia un país que debe continuar creciendo y superar la desaceleració", Rajoy comenzó su turno destacando los "fallos" que, a su juicio, "ha tenido el proyecto de Zapatero, que ha estado fuera de la realidad".
El debate arrancó marcado por los temas económicos, con mayor hincapié en la suba de los precios y el desempleo en la sociedad española. Fue ahí cuando aparecieron los primeros roces.
"Ustedes sólo saben hacer demagogia con los precios. Hay productos que con su gobierno subieron de precio, y ahora han bajado", señaló el candidato del PSOE, a lo que el líder del PP replicó: "Nosotros haremos una política ordenada y seria, lo que ustedes no hicieron".
La inmigración. Ambos contendientes, excesivamente tensos, continuaron inmediatamente con los enfrentamientos, pero ahora si en el marco de la inmigración en España. "No se puede hacer una política de inmigración eficaz sin acuerdo con empresarios y sindicatos", señaló Zapatero, indicando que fueron los pasos que siguió su gobierno. "Vamos a apoyar el diálogo social", insistió el líder socialista.
Por su parte, Rajoy respondió en forma tajante: "Usted no ha hecho absolutamente nada en política de inmgiración". La oposición acusó al PSOE de "la avalancha" de inmigrantes. "Su política inmigratoria ha sido débil, sin firmeza, y no podemos mantenerla en el futuro", agregó.
Acto seguido, ambos candidatos se trenzaron en una discusión de intercambio de datos y desmentidas de información.
La lucha contra el terrorismo. "Sea cual sea el resultado de las elecciones del próximo domingo, me comprometo en nombre del PSOE a apoyar al gobierno de España en la lucha antiterrorista sin condiciones", lanzó Zapatero inaugurando la discusión acerca del tema. "Me gustaría oirle decir lo mismo", le dijo a continuación dice a Rajoy.
En relación al tema de seguridad, Zapatero se comprometió a alcanzar los 140.000 hombres, entre policías y guardias civiles, al mismo tiempo que expresó su deseo de crear una unidad de policía científica.
Rajoy, en tanto, no tardó en replicar a su contrincante. "Apoyaré al gobierno si quiere luchar contra ETA pero no al gobierno si quiere negociar con ETA", pronunció el líder opositor, en clara alusión a la posición del actual gobierno. Además, acusó a Zapatero de "engañar a los españoles".
En pocos segundos la discusión sobre terrorismo se desvió y pasó a un plano exterior, en el que entró en discusión la participación de España en Irak y el terrorismo islamista. Tanto se desvió el foco de la discusión que el tema quedó inconcluso a raíz del agotamiento del tiempo acordado.
A una semana de las elecciones, Zapatero y Rajoy acudieron al Palacio de Congresos de Madrid, donde se celebró el debate, con la intención de convencer a los últimos indecisos, aunque tras su enfrentamiento ya no contarán con los sondeos para guiarse, puesto que la legislación española prohíbe la publicación de encuestas cinco días antes de los comicios, es decir, a partir de mañana.
Política institucional. Tras un breve receso publicitario, el candidato socialista reanudó el debate con calma, demostrando con un gráfico la forma en la que se disminuyeron las desigualdades institucionales y el avance en la red de comunicaciones.
"La cohesión de España tiene mucho que ver con su igualdad territorial", dijo Zapatero, antes de explicar en detalle su propuesta en relación al tema.
De forma inesperada, Rajoy evita pronunciarse sobre el tema en cuestión y retoma una discusión del inicio, en la que asegura que en su primera pregunta en el parlamento habló de economía, algo que su contendiente niega rotundamente.
Sólo después de aclarar esa deferencia del arranque, el líder opositor se pronunció sobre política institucional, acusando a Zapatero de enfrentar a las autonomías para "que los nacionalistas estuvieran tranquilos". "Lo que han hecho ustedes es inaugurar las obras que el PP puso en marcha", dijo Rajoy.
Sin embargo, el candidato socialista no se quedó atrás y contrarrestó las acusaciones: "Usted no ha dejado de enfrentar a unas comunidades con otras", lanzó.
La educación. Al igual que con otros temas, Zapatero arrancó explicando su plan para el próximo gobierno y acto seguido, Rajoy comenzó a lanzar acusaciones y a desviar el foco.
El líder del PSOE dijo que se propone la "plena escolarización de 0 a 3 años y que más jóvenes estudien más allá de la educación obligatoria". Además, perseguirá la intención de potenciar el inglés y ubicar al sistema universitario español entre los 10 mejores del mundo.
De ahí en más, Rajoy se dedica a corregir las últimas palabras de Zapatero. "No está usted en la realidad, la educación en España está funcionando mal", denunció el candidato del PP, y agregó que el gobierno actual sólo tuvo "ocurrencias".
Nuevas tecnologías. Zapatero aseguró que España está en el mismo nivel que Francia y destacó que seis de cada diez casas tendrán acceso a banda ancha cuando finalice este mandato. al mismo tiempo adelantó que para 2010 se prevé que todos los trámites administrativos se realicen en forma electrónica.
Como fue habitual durante el debate, Rajoy acusó a su rival, esta vez asegurando que el gobierno de Zapatero no utilizó correctamente los impuestos y retrasó las obras para hacer las inauguraciones. "Voy a aumentar la inversión en infraestructuras", dijo el líder del PP.
Ultimas encuestas. En tanto, según las últimas encuestas difundidas por la prensa española, el representante del Partido Socialista (PSOE) y actual presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, aventaja al conservador Partido Popular (PP) encabezado por Mariano Rajoy por un 4 por ciento.
La encuesta que recoge el diario de la región de Cataluña La Vanguardia , elaborada por el Instituto Noxa tras el debate televisivo que Zapatero y Rajoy protagonizaron el lunes pasado, señala que el PSOE lograría el 43,5 por ciento de los votos, frente al 39,5 por ciento del PP.
El periódico Público difunde otra macroencuesta electoral con 7200 entrevistas, realizada por Publiscopio entre el 18 de febrero y el 1° de marzo, que refleja que los socialistas conseguirían el 43,9 por ciento de los votos, frente al 39,5 de los conservadores, lo que representa una ventaja de 4,4 puntos.
PSOE y PP mejorarían sus resultados, según este diario, en detrimento del resto de formaciones políticas, especialmente de las nacionalistas, que perderían representación en el Congreso de los Diputados (Cámara baja del parlamento español).
Una tercera encuesta, la elaborada por el diario El Mundo , otorga al PSOE el 43,4 por ciento de los votos frente al 39,2 por ciento de las boletas que irían al PP.
Según este sondeo, realizado por Sigma Dos a partir de 11.000 entrevistas realizadas entre el 20 de febrero y el 1° de marzo, los socialistas lograrían esa ventaja gracias a que la participación se elevaría hasta el 77 por ciento.
Desde el inicio de la campaña electoral, el pasado 22 de febrero, cuando Zapatero y Rajoy partieron casi empatados, la ventaja del candidato socialista sobre el conservador es moderada pero se mantiene firme a sólo seis días de los cruciales comicios.
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