
Algunas de las estrellas que llegan en "Toy Story 2"
Creación: la galería de entrañables personajes del film de Disney/Pixar incluye consagrados y algunos debutantes.
1 minuto de lectura'
- Woody. El cowboy que sigue siendo, en el fondo, el juguete favorito del nene de la casa. Parece que en otro tiempo fue sheriff y protagonista de "El rodeo de Woody", el programa de TV que ningún chico se perdía hasta que en 1957 los rusos lanzaron el Sputnik y pusieron de moda a los héroes del espacio. Esa antigua fama lo convirtió en la figurita difícil que un coleccionista quiere conseguir a toda costa. Tiene la voz de Tom Hanks, y se la merece porque responde al mismo modelo de buen tipo que identifica al actor.
- Buzz Lightyear. Miembro de la Unidad de Protección del Universo, tal como puede deducirse de su galáctico aspecto, ha venido del planeta Morph y protege el espacio de Zorg, su villano archirrival, también extraterrestre. Ahora es el amigo leal de Woody, tanto que encabeza la misión de rescate cuando el cowboy es raptado por un coleccionista. Se lleva una gran sorpresa cuando descubre en el supermercado de los juguetes que hay una estantería repleta de otros Buzz idénticos a él, y no todos tan bien intencionados. Pero mantiene su personalidad, entre otros motivos porque conserva la voz de Tim Allen.
- Al McWhiggin. Gordito, de barbita candado y con una calva mal disimulada, transpira de excitación cuando descubre una pieza de colección tan cotizada como Woody. Es el que, con su codicia y su falta de escrúpulos, pone en marcha toda la aventura. Lleva la voz de Wayne Knight, actor de cine, teatro y TV y bien ducho en la tarea: también puso su garganta para animar al elefante Tantor en "Tarzán".
- Jessie. Flaca, movediza y valiente como Calamity Jane, fue la estrella femenina a la que Woody siempre tenía que salvar en la vieja serie de TV. Está harta de vivir encerrada en la caja donde la guardó Al y sueña con volver a la vida, aunque sea la muy estática que le ofrece un museo de juguetes del Japón. Tal vez porque nunca pudo olvidar a Emily, la chica que fue su dueña y después la abandonó. Habla y grita sus "yeah" con la voz de Joan Cusack, pero cuando canta "When She Loved Me" en el momento más emotivo del film la que le presta la garganta es Sarah MacLachlan.
- Slinky. Perrito flexible si los hay, gracias al resorte que se estira entre su cabeza y su cola resulta de una ayuda inapreciable cuando la estrafalaria pandilla de personajes sale a rescatar a Woody. Su voz es la de Jim Varney, una estrella de la televisión.
- Stinky Pete, o el Explorador. Otro que está esperando en un estuche el traslado al museo japonés. Aparentemente es un viejito amable y sabio, pero ya se sabe que las apariencias, a veces, engañan. La pone la voz un veterano de la TV, ganador de tres Emmy: Kelsey Grammer.
"Películas para todos"
LOSANGELES.- "Con esta variación argumental de "Toy Story 2" el escenario se ha extendido mucho -explica Lasseter-: antes era el cuarto de Andy, algún rincón de la casa, el jardín. Ahora hubo que seguir la pista del secuestrado hasta el supermercado del juguete, atravesar calles, meterse en el aeropuerto y hasta perseguir a caballo un avión a punto de despegar.
-¿Mucha complicación técnica?
-Pero lo fundamental es la historia. La película no está hecha para mostrar las destrezas de la computadora; esas habilidades han sido desarrolladas para hacer posible el cuento. Los avances más notorios para "Toy Story 2" se refieren a los personajes de carne y hueso. Hubo un equipo especial para desarrollar al temible Al y para el Limpiador, un restaurador de juguetes al que el vendedor recurre para devolver a Woody el aspecto de un chiche nuevo.
Los dos personajes, puede anticiparse, son verdaderos hallazgos: basta mirarles los detalles de la piel, el pelo o la barba. Otro que -según cuenta el director- también llevó muchísimas horas de elaboración fue el movedizo perrito Buster. "Lo que lleva más tiempo (y dinero, claro) es el desarrollo de la tecnología necesaria para cada nueva situación", subraya.
Pero no quiere detenerse en detalles de técnica. "En realidad -sintetiza- hacemos las películas que nos gusta ver. No estamos leyendo estudios de marketing ni apuntando a tal o cual sector de público, como tanto se usa en Hollywood, y que termina por convertirlo todo en fórmula. En Pixar -y en eso también estamos de acuerdo con Disney-, hacemos películas para todos."






