Borges, paredón y después
1 minuto de lectura'
Puerto Madero, abierto a la inquieta mirada del que busca el horizonte marítimo, es el lugar para el encuentro, no casual, de Juan Carlos Copes y Hugo Arana. Están unidos, junto con Lavié, ausente en la nota con aviso, en "Entre Borges y Piazzolla", estrenado en Mar del Plata, y que hoy se presentará en el escenario del Astral.
El clima y el escenario natural movilizan en Copes resonancias musicales, específicamente de "West Side Story".
"Yo no sé si hay en el mundo algo parecido a esto", agrega Hugo Arana, mirando el paseo ribereño.
El antecedente de este espectáculo quedó registrado en 1965, cuando el poeta y el compositor se reunieron y produjeron "El tango", que fue grabada por el propio Piazzolla, Luis Medina Castro y Edmundo Rivero.
"El tango" fue la inspiración para que Juan Carlos Copes, con el long play bajo el brazo, soñara con llevar a la escena este encuentro genial. No fue tarea fácil, pero no imposible. Logró interesar a Manuel González Gil y así nació esta nueva versión: "Entre Borges y Piazzolla".
Se hicieron algunas modificaciones en la puesta que permitirán a los protagonistas, Borges y Piazzolla, estar integrados en los cuadros coreográficos de Copes.
La única novedad es la incorporación de Hugo Arana, que, en reemplazo de Pepe Soriano, comprometido en otro proyecto, dará vida al poeta.
De esta manera, se logró que tres hombres pintaran el tango por medio de la palabra, la música y el baile para conjugarse en un solo homenaje al arte.
Tres grandes se unen
Debut: hoy se estrena un espectáculo que conjuga el verso de Borges, la música de Piazzolla y el baile de Juan Carlos Copes.
No es tarea fácil encarar un personaje tan respetado y tan cuestionado como es Jorge Luis Borges. Como respuesta, las cejas tupidas de Hugo Arana se arquean en un gesto de admiración, con la aprobación silenciosa de Juan Carlos Copes, protagonistas junto con Raúl Lavié de "Entre Borges y Piazzolla".
"La palabra de Borges es un regocijo _dice Arana_. Cuando uno dice el tango y el mundo del tango, no sólo hay una realidad, sino una mitología tan profundamente afectuosa, admirable. Pasaron poetas inigualables."
Los nombres se suceden casi como si no hiciera falta explicar de qué se trata. Hasta que el actor llega a Borges.
"Cuando aparece un pensador como Borges, que toma el tango desde un lugar muy particular, donde por momentos reniega de él y no obstante hace confesiones de que el tango está metido en el alma del porteño, esto es maravilloso. Creo que desde esa distancia que toma, muy crítica, cuando le aparece la adhesión, dicha de manera particular y tan rica como la dice él, es mucho grande que la del que siempre adhiere; es un crítico que adhiere. Es como descubrir en Niet- zsche el sentido místico. Me parece genial que haya alguien que tome distancia crítica con el tango. ¿Por qué no? Dice que es una música canallesca, del malevaje. Pero a su vez no entiende por qué cuando lo escucha estando lejos hace rodar lágrimas por su cara."
Este texto que pertenece al espectáculo lo lleva a sus propios pensamientos. "Me parece maravilloso juntar a estos dos monstruos (Borges y Piazzolla), salen chispas."
Chispas como las que saca Juan Carlos Copes en el escenario.
"Hay algo que tengo que decir con honestidad _señala el bailarín y coreógrafo_. El haber llegado a este espectáculo es concretar un sueño. Piazzolla, a través del long play original, me hizo conocer a Borges y yo empecé a estudiarlo. Sin querer, por ser un fan de la música de Piazzolla y porque creo que los cambios sociales y políticos tienen que influir en la música. Sé que entre ellos se agredían: Borges decía que la música de Piazzolla no era tango y Astor contestaba que Borges tenía un ladrillo en la oreja. Esta fue la forma de hacer un clásico. Cómo no se va a disfrutar. No tenían nada que ver uno con el otro, pero en el fondo los dos eran muy argentinos. Así que algo tenían que ver."
Con cambios en la puesta
La trayectoria reciente de Arana, en teatro y televisión, lo muestra muy a gusto en el formato de la comedia. Ahora encara un trabajo nuevo que escapa a cualquier género.
"Cuando lo vi a Arana en "Los lobos" me sorprendió, porque tenemos la costumbre de encasillar. Creo que Hugo puede hacer cualquier cosa", anticipa Copes.
"De verdad, a mí no me interesa ningún género por sobre el otro. Debo de haber trabajado en 25 películas, de las cuales sólo dos eran comedias. En teatro, he recorrido muchos títulos que no tienen que ver unos con otros. Esta variedad es una necesidad. Mi mayor fantasía es decir algún día: "Ay, me falta un poquito para conocerme". Sé que uno es mucho más rico que el poder atraparse, que el saber quién es uno. Hay más capas para descubrir y el actor tiene la obligación de hacerlo".
Pero en el recorrido por sus últimos trabajos sobresale la comedia.
"A mí ningún género me abastece totalmente. El humor me parece sagrado, un magnífico instrumento para observar la realidad, que a veces arriba a lugares insólitos. Pero es una parte. El género dramático, si tiene poesía, es de tan profundo placer como la comedia y es tan masajeador del alma como el humor. Se puede buscar la poesía tanto en el humor como en la tragedia, y es tarea del artista encontrarla. Lo que más me importa es reflexionar desde todos los ángulos."
Y sobre la palabra del poeta tiene mucho para reflexionar.
"En este caso me encuentro con un material nuevo. No hay relaciones entre personajes, no leo un cuento, hay de todo: diálogos, poesía, narración. Para mí es un nuevo género que puedo agregar y esto me entusiasma, me enriquece. Si hay sueños, uno de ellos se me va a cumplir. Estar en un escenario con este señor Copes es tocar el cielo con las manos. Lo respeto hasta la admiración. Ser simple me parece la cumbre de la elaboración, del trabajo, y eso lo tiene Copes. Y volver a estar con el Negro Lavié es para agradecer y si los vehículos para estar al lado de estos dos son Piazzolla y Borges, y bueno, no sé qué me falta."
Susana Freire
- 1
2Tras dos años en Recoleta, Gladys “La Bomba Tucumana” cerró su local de empanadas y apuntó contra Javier Milei
3El inesperado cruce entre Marta Fort y Nazareno Casero al aire de MasterChef Celebrity: “No le hace asco a nada”
- 4
Dustin Hoffman y su “terrible experiencia” durante el rodaje de El Graduado: 27 cachetadas y un tímpano perforado

