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¿Cómo es que cadena perpetua compuso una canción como "Mutante"? Algún día iban a hacerlo, de todos modos. Una melodía híper energética, vientos y marcas de piano y un filtro power-pop entre The Jam (versión de "In the Crowd" incluida) y Elvis Costello (cuando estaba muy enojado) confirman que Cadena siempre estuvo cinco centímetros más allá de sus congéneres y contemporáneos en el punk rock de este país, sólo que pocos se molestaron en verlo de cerca. A todo esto, hay que añadir el efecto Juanchi Baleirón (productor de este disco) de tomar una banda y hacerla rendir realmente. Plaga, que es como un factsheet de todo lo que está mal en este mundo, no deja en ningún momento de ser un disco de punk rock, con apoyo en guitarras de Gaby Otero de Mal Momento y Federico Pertusi. Nadie cede su pedigrí ni su crispación sociopolítica, y los tambores hondos de Chino Biscotti –que no se separan de las líneas gordas de Edu Graziadei– más un Hernán Valente inspiradísimo con su mejores riffs y arreglos hacen de "Calavera no chilla" o "Relaciones peligrosas" (con su stomp disco a lo Blondie, pero del infierno) un punto alto en inteligencia, mientras hablan de héroes rotos o de estar de Rivotril frente a la tele. Puede sonar injusto escuchar esto frente a cinco LPs y veinte años de Cadena Perpetua. No es que todo fue en vano, pero aquí hay cosas que antes no estaban.
Por Federico Fahsbender





