Academia de vampiros
Academia de vampiros (Vampire academy, Estados Unidos-Reino Unido-Rumania/2014) / Dirección: Mark Waters / Guion: Daniel Waters, basado en el libro de Richelle Mead / Fotografía: Tony Pierce-Roberts / Edición: Chris Gill / Música: Rolfe Kent / Elenco: Zoey Deutch, Lucy Fry, Danila Koslovsky, Gabriel Byrne, Olga Kurylenko / Distribuidora: Diamond Films / Duración: 104 minutos.
Nuestra opinión: buena
Vampiros en un colegio parecido al de Harry Potter, en la primera entrega de lo que promete ser una serie de películas basada en una serie de libros best seller de la autora estadounidense Richelle Mead (pelirroja, menos de 40 años, ex maestra). En cuanto a la operación comercial, es evidente y descarada: adolescentes, amistad, amor, atracción, traiciones, misterio y, claro, vampiros, una moda a la que aparentemente nunca le llega su hora crepuscular.
Aquí tenemos tres clases de vampiros: los de linaje real (Moroi, frágiles y con poderes mágicos), los que cuidan a los de linaje real (Dhampir, fuertes y mitad humanos) y los malos (Strigoi, malos e inmortales, más tradicionales), que amenazan a todos. La película explica eso y más -un accidente, la vida y las reglas del colegio, misterios varios, etc.- con muchos detalles. Y presenta pilas de personajes, entre ellos a las chicas protagonistas: rubia y morocha, una Moroi y una Dhampir. La primera media hora abruma en cantidad de información: diálogos, voz en off, aclaraciones en primer plano, flashbacks. En manos de muchos otros directores, esto podría haber sido un desastre, un desconcierto irremontable, un caos ruidoso y hormonal. Y hay ruido y hormonas, pero el comando es de Mark Waters (oriundo de Michigan, como Richelle Mead).
Mark Waters tiene autoridad cinematográfica en películas de chicas adolescentes en el colegio secundario: su película previa más notable, Mean Girls (2004, aquí titulada Chicas pesadas ), no sólo es muy buena, sino que ha adquirido un notable y merecido estatus de culto. En medio de las celebraciones por los diez años de esa película, las comparaciones con Academia de vampiros tal vez vengan al caso.
Las protagonistas de Chicas pesadas fueron Lindsay Lohan y Rachel McAdams, un dúo superior al de las más televisivas -en el gesto, en el énfasis- Zoey Deutch y Lucy Fry, de pálida fotogenia. Ambas son adaptaciones de libros preexistentes: el guión de Chicas pesadas era de Tina Fey, que parecía haber nacido para escribir ese guión; el de Academia de vampiros , de Daniel Waters, hermano del director y que fue guionista de Batman vuelve . En Academia de vampiros, los hermanos Waters ordenan y presentan un mundo ficcional con personajes y peripecias en cantidades de novela. Y, sin el brillo de sus carreras pasadas, apuntan a la solvencia con resultados dispares: fracasan en los segmentos de acción y aventura -de exposición atolondrada- y mantienen la gracia, la fluidez y la comedia en los diálogos y en la circulación de energía adolescente, en la sangre vampira en ebullición.
- 1
- 2
Daniel Burman será el responsable de los contenidos originales de Disney+ realizados en América Latina
- 3
Ethan Hawke: su gran temor, el dilema que nunca pudo resolver, su personaje en Blue Moon y su tercera candidatura al Oscar
- 4
La tensión política del último festival de Berlín deja a su directora al borde del despido

