Alerta extinción: un film inclasificable que dispara en el espectador una única e incómoda pregunta
Joe Keery, Georgina Campbell y Liam Neeson protagonizan un film que pretende divertir, pero ni siquiera llega a cumplir con su objetivo
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Alerta extinción (Cold Storage, Estados Unidos/2026). Dirección: Jonny Campbell. Guion: David Koepp. Fotografía: Tony Slater Ling. Música: Mathieu Lamboley. Edición: Billy Sneddon. Elenco: Joe Keery, Georgina Campbell, Liam Neeson, Lesley Manville, Sosie Bacon, Aaron Heffernan, Gavin Spokes, Vanessa Redgrave. Duración: 99 minutos. Calificación: apta para mayores de 13 años con reservas. Distribuidora: Imagem Films. Nuestra opinión: regular.
Una amenaza que no es amenaza, un héroe que no es un héroe, un thriller que da risa pero no es comedia, una película de acción que no tiene acción y que, con mucha generosidad, se la puede llamar película. Esto y más es Alerta extinción, propuesta que se encuadra en esos films inclasificables que disparan una sola pregunta: ¿por qué?
El adolescente entrado en años Travis (Joe Keery) trabaja en un negocio de esos que alquilan depósitos a particulares. Su jefe Griffin (Gavin Spokes), con conducta de dibujo animado, lo deja a cargo del turno noche junto a una nueva compañera, Naomi (Georgina Campbell). Entre conversación y conversación intrascendente, el dúo escucha un ruido extraño detrás de una pared. De puro traviesos la rompen y encuentran lo impensado: una antigua y compleja maquinaria de la NASA. Y es que en ese lugar hubo una instalación gubernamental, en la que se guardaba un peligrosísimo hongo extraterrestre, de esos que se expanden rápido y transforman a humanos en algo parecido a zombies. Los chicos llaman a dicha organización (luego de googlear el teléfono) y dan con Robert Quinn (Liam Neeson), agente experto en el tema por haber lidiado con el organismo mutante en el pasado. Lo demás es fácil de imaginar: un montón de personajes ignotos que aparecen solo para que alguien se convierta en zombie, corridas, chistes para preadolescentes faltos de vitamina B6, B9 y B12, y una historia que no tiene interés en ostentar ningún tipo de lógica.
El guion de Alerta extinción está basado en la novela de David Koepp (créase o no, el mismo de Jurassic Park, Spider-Man y Misión: Imposible), quien también estuvo a cargo de la adaptación. Al confirmarse la fidelidad al texto original, y tomando en cuenta los blasones del autor, el despropósito se vuelve aún más grande.

A favor se puede decir que la película en ningún momento pretende ser algo que no es. Desde el inicio queda claro el nivel de infantilismo al que se va a asistir. La historia no necesita siquiera apelar a la verosimilitud técnica, o incluir alguna explicación tendiente a sustentar la acción: las reglas son claras, simples y absurdas. Quien lo entienda estará preparado para lo que vendrá, que tampoco será mucho, a no ilusionarse.
Para lograr el objetivo de conseguir una inversión millonaria con un guion clase Z, es clave en el proyecto, la presencia de Joe Keery. Avalado gracias a su paso por Stranger Things, el muchacho es una garantía de risas sub 25, ante cualquier pavada que hace. Su sola presencia alcanza para que un sector del público, sin demasiada exigencia o amor propio, sienta que valió la pena el costo de la entrada. Frente a él, la inexplicable presencia de Liam Neeson, en una parodia de sí mismo, con resultados incluso más cuestionables que los de ¿Y dónde está el policía?. Su personaje está tan falto de registro, que en todo momento parece que estuviera en una película diferente. A modo de vértice entre ambos, Georgina Campbell es la única que parece, más o menos, convencida de lo que está haciendo. También hay que consignar una fugaz participación para el olvido de Vanessa Redgrave.

En su camino hacia el grotesco, Alerta extinción pierde algunas oportunidades interesantes. Como la idea sobre la irresponsabilidad gubernamental o la negligencia burocrática, que están esbozadas pero nunca se desarrollan. Sí, en cambio, se puede seguir la trayectoria de una cucaracha CGI, infectada con el hongo alienígena, durante varios minutos. Decisiones.
En ocasiones, se ha destacado aquí la falta de pretensiones como un valor positivo. Pero cuando esta llega de la mano del desinterés por aportar un guion mínimamente inteligente, en lugar de un cúmulo de situaciones sostenidas por el carisma y la simpatía del actor de moda, la cosa cambia. Alerta extinción fue pensada apenas como un entretenimiento, pero ni siquiera eso logra plenamente.
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