
Bailando nace el amor al ritmo del 2x4
1 minuto de lectura'
AUSTIN, Texas (The New York Times).- Hay una diferencia de edad de 41 años entre Robert Duvall, de 72 años, y su novia de hace mucho tiempo, Luciana Pedraza, de 31, pero los dos conversan de la manera en que bailan el tango, con un ritmo alerta y el cuidado de no pisarse mutuamente. De ese modo, la curiosidad sobre la diferencia de edad se desvanece.
La pareja estuvo en esta ciudad hace poco durante el Festival Cinematográfico South by Southwest para presentar "Assassination Tango", escrita, protagonizada y dirigida por el propio Duvall y coprotagonizada por Pedraza, nacida en la Argentina, en su debut cinematográfico.
Duvall interpreta a un gris asesino profesional norteamericano con una misión en la Argentina, donde su amor por el tango brota cuando conoce a una atractiva bailarina (Pedraza). Fascinante, la película delinea el oficio de un asesino y su poesía en igual medida. Ambas habilidades, sugiere el film, requieren de la ágil gracia de una pantera.
La pasión y la aptitud de Duvall para el tango no son un secreto. Escribió "Assassination Tango" hace nueve años, a la espera del momento preciso y la financiación necesaria. Ultimamente estuvo muy ocupado. Interpreta al general sureño Robert E. Lee en el film épico sobre la Guerra Civil norteamericana "Gods and Generals", y durante el otoño (boreal) pasado filmó cerca de Austin la comedia dramática "Secondhand Lions" junto con Michael Caine.
Duvall y Pedraza analizaron la nueva película, los matices del buen tango, y el rumor de que Duvall había comprado una casa en Austin.
-Con "Assassination Tango" usted combinó sus tres amores: el cine, el tango y Luciana. ¿Es ese proyecto un sueño hecho realidad, el pináculo de una carrera?
-Forma parte de una serie de pináculos. Siempre hay más a la vuelta de la esquina. Se trata de una pequeña película con un pequeño presupuesto, pero muy importante para nosotros, de manera que es una sensación muy gratificante.
-En la película, Luciana lo inicia a usted en el tango argentino, pero en la vida real fue a la inversa, usted la inició a ella. ¿Cómo se conocieron?
Duvall: -Nos conocimos hace seis años en la Argentina, en la calle, cuando yo estaba rodando una película y ella me invitó a la inauguración de una tanguería. A la noche siguiente la llevé a un club y bailamos tango. Ella nunca había estado allí. Cuando afianzamos nuestra relación, Luciana comenzó a interesarse en el tango. Tuvimos algunas discusiones y recuerdo que me decía que yo bailaba como una topadora, pero de ninguna manera era así (risas). O quizá sí.
-¿Quién baila mejor ahora?
Duvall: -Oh, ella es mejor. Físicamente puede hacer más cosas.
Pedraza: - No, no soy mejor. ¿Sabe cuál es mi ventaja? El hecho de que nací en la Argentina y crecí escuchando tangos. Si tuviera que interpretar a una bailarina cubana, diría que no porque no sé nada de esa música. No la llevo en la sangre.
Muchos argentinos no saben bailar el tango. Y cuando tratan, es en vano. Sin embargo, bailo con gente que no parece hacerlo bien pero lo sienten. Es algo extraño de explicar.
Duvall: -Es cierto, porque todos observan la expresión corporal. Y lo que Luciana dice es todo lo contrario. No se trata de esa especie de fantasía. Es un sentimiento, un desplazamiento sencillo. Lleva diez años aprender a "caminar" el tango correctamente, pero se puede aprender una figura en diez minutos.
-¿Y lo aventaja Luciana a usted en eso?
Duvall: -Sí y no. En una buena noche tengo ese sentimiento.
Pedraza: -La ventaja de Robert sobre la mayoría que no interpreta bien el tango es que lo asimiló y lo hizo muy simple. Lo esencial es invisible a los ojos y eso es lo que él muestra en esta película. Otras películas recientes que muestran el tango son falsas. Robert fue lo suficientemente inteligente como para aproximarse al tango de una manera distinta de, incluso, la mayoría de los argentinos, que son muy melodramáticos. Algunos son tan sentimentaloides...
-¿A qué se debe la apasionada atracción por el tango?
Duvall: -Cuanto más baila uno, tanto más ilimitada es la variedad de cosas que puede hacer sobre la pista. Es algo sereno y sutil. No se lo percibe directamente. La primera vez que Luciana vio a algunos bailar en Europa el tango, digamos, de exportación, casi se pone a llorar. No podía soportarlo.
Pedraza: -Es como si estuvieran siempre en pose.
Duvall: - Podría llevar a todos los que están en esta sala a una tanguería donde una pareja de bailarines "le saca viruta al piso" en un número de fantasía y casi todos dirán que es extraordinario. Otro bailarín hace su número "caminando y con pausas" y dirán que es aburrido. No lo entienden.
-Respecto de la película, se habla mucho de la maravillosa escena de ocho minutos en un café entre ustedes dos, que es uno de los momentos más naturales que he visto en el cine en años...
Duvall: - Todo improvisado. Dos tomas, dos cámaras.
Pedraza: -Sabíamos lo que queríamos comunicarnos en esa escena.
Duvall: - Pero lo personalizamos, e hicimos ficción con las cosas que significaban algo para nosotros.
Pedraza: - Fue fundamental para mí ser tan auténtica como pudiera. Realmente me aburrí rodando esa escena. Quería irme a casa, de manera que inventé la parte en la que quería irme a ver a mi hija. Nunca podré seguir un guión y asimilarlo. En algunos casos tuve que hacerlo, como en la escena de la pantera, que no me importó.
Duvall: -Sin embargo, te gustó esa escena.
Pedraza: - Muy melodramática para mi gusto.
Duvall: - Bueno, el tango puede ser muy melodramático.
-¿Es cierto el rumor de que Robert Duvall compró una casa en Austin?
Duvall: -No, en absoluto. Pero nos gusta mucho estar aquí. Mi deseo es vivir en Wilmington, Carolina del Norte, y en Austin, dos fantásticas ciudades chicas, que son más interesantes que las grandes ciudades norteamericanas. La esposa de Michael Caine me preguntó qué me gusta de Austin y le respondí todo, absolutamente todo..
1
2La noche de Mirtha: del look plata de la Chiqui y su llamativo saludo por el día de los enamorados al emotivo mensaje para Ricardo Darín
3MasterChef Celebrity: quién subió al balcón ayer, domingo 15 de febrero
- 4
El actor al que muchos eligieron como el hombre ideal para compartir una isla desierta y que aprendió a reírse de sí mismo


