Carlos Roffé, el actor fetiche de Agresti
Fue aplaudido por comedias y dramas
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Carlos Alberto Roffé, que falleció anteayer a los 62 años como consecuencia de un paro cardíaco, integró los elencos de numerosos films en que, casi siempre a través de papeles secundarios, demostró su ductilidad tanto para el drama como para la comedia.
Había nacido en Buenos Aires en 1942 y en su juventud fue discípulo de Carlos Gandolfo y de Luis Rosini, de quienes aprendió el arte de la actuación escénica y comenzó a intervenir en diversas puestas. En 1970 fue convocado por el cineasta Néstor Paternostro para una breve intervención en "Mosaico" y en 1974 por Eva Landeck para el reparto de "Gente de Buenos Aires". Mientras actuaba en teatro -"Rompiendo códigos" lo mostró ya como un actor maduro-, el cine le brindó otras oportunidades desde 1985 con "Bairoletto", de Atilio Polverini; "Pobre mariposa", de Raúl de la Torre, y "Los amores de Laurita", de Antonio Ottone.
Pero fue "El amor es una mujer gorda", de Alejandro Agresti, el film en el que Roffé aportó un sólido oficio en un personaje de nada fácil composición. Convertido en actor fetiche de Agresti, éste lo convocó posteriormente para "Boda secreta"; la nunca estrenada en cines (pero sí en el cable) "El acto en cuestión"; "Buenos Aires viceversa"; "La cruz"; "El viento se llevó lo que"; "Valentín", y recientemente en "Un mundo menos peor". Participó, además, en los repartos de "Eva Perón", de Juan Carlos Desanzo, incluso en series de TV como "Vulnerables", "Campeones" y "Los Roldán", entre otras, en las que Roffé aportó su calidad interpretativa. Los restos de Carlos Roffé recibirán sepultura hoy, a las 14.30, en el panteón de la Asociación de Actores, en la Chacarita.




