
Crónica de un amor inesperado
Jorge Marrale y Celeste Cid protagonizan una inteligente comedia romántica
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Motivos para no enamorarse (Argentina/2008). Dirección: Mariano Mucci. Guión: María L. Gargarella. Fotografía: Andrés Mazon. Con Jorge Marrale, Celeste Cid, Rodolfo Ranni, Mónica Gonzaga, Mariana Briski. Presentada por Distribution Company. Duración: 90 min. Calificación: Para mayores de 13 años, con reservas.
Nuestra opinión: muy buena
Clara (Celeste Cid) tiene veintipico, y su vida de pareja es más sexual que de pareja, ya que los hombres con los que intercambia pocas palabras y menos ideas desaparecen tan rápido como aparecen. Todos juntos no suman uno que valga la pena. Trabaja en un call center en el que no hay manera de contactarse con nadie más que con quien tiene del otro lado del teléfono, a miles de kilómetros de distancia. Pero un buen día, como suelen ocurrir en estas historias, su vida se cruza con la de Teo (extraordinario Jorge Marrale, por fin protagonista de una comedia), un circunspecto y algo avinagrado señor de unos cincuenta y pico largos que en principio no parece demasiado vital que digamos. Todo lo contrario. Sus días transcurren en un departamento venido a menos, con poca comodidad y en su rutina puertas afuera más parece un jubilado que alguien todavía con cosas por disfrutar. Sus nombres, en realidad, no son ésos y sus expectativas respecto de lo que desean en realidad, tampoco. Clara no oculta su frustración y sospecha que Teo, detrás de ese hombre de buenos modales pero algo mañoso, esconde una historia parecida. No sólo esconde una historia, sino un BMW fuera de punto en la cochera.
Así, Clara y Teo se descubren y, a pesar de lo difícil de la relación, en principio por los años que separan a la jovencita bonita del señor que habla calmo y desliza una que otra ironía a propósito de sí mismo y la situación, el amor fluye. Motivos para enamorarse no les faltan.
Esta es, en pocas palabras, la historia que cuenta la segunda película de Mariano Mucci (un cineasta que hace un año se vio en aprietos cuando debutó con El boquete , un poco feliz acercamiento al grotesco transgresor que pasó por los cines con más pena que gloria), con la que logra reivindicarse y con la que demuestra que un tropiezo puede no ser caída.
Convocado para este experimento comercial inédito en la producción nacional, Mucci resuelve con eficacia la historia de esta pareja en principio dispar, pero con muchas cosas en común, a partir del riguroso guión escrito por María Laura Gargarella. Lo hace, además, con la ayuda de un actor sólido y con trayectoria inobjetable, como Marrale, y con una actriz como Cid, dueña de una personalidad impactante y de una belleza poco común, que si bien ya es conocida -y reconocida- por algunos de sus trabajos en TV (en la aplaudida Resistiré , por ejemplo), de ahora en más también lo será en el cine, por lo visto en la película de Mucci.
Película de dos a quererse, Motivos tiene suficientes razones para ser bien recibida por el gran público, que tanto necesita un tipo de cine como éste con color local, que aborde las cosas simples-no tan simples de la vida, en la línea en que lo vienen haciendo Juan José Campanella, Daniel Burman y Juan Taratuto.
Una gratificante sorpresa.



