Duro de matar: 10 curiosidades del clásico protagonizado por Bruce Willis

El gran John McClane
El gran John McClane
Con motivo de la reposición en algunas salas de este film, repasamos varias perlitas de la producción dirigida por John McTiernan
Martín Fernández Cruz
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2 de septiembre de 2017  • 00:31

Es sencillo decirlo con el diario del lunes en la mano, pero la película Duro de matar puede ubicarse en el podio de los grandes títulos de acción y entretenimiento. El director John McTiernan, que venía de realizar Depredador, logró una verdadera obra maestra y elevó a Bruce Willis a lo más alto del firmamento hollywoodense. Y ante la reposición de este clásico en pantalla grande [se podrá ver hoy, a la medianoche, en los cines Hoyts, y el martes próximo], repasamos diez curiosidades de esta película.

1. Bruce Willis surgió por descarte. A finales de los ochenta, Willis era muy reconocido gracias a la popularidad de la comedia detectivesca Luz de luna (en la que junto con Cybill Sheperd jugaban a ser Cary Grant y Katherine Hepburn). Por este motivo, su nombre no fue de los primeros que surgió cuando comenzó el proceso de casting. El plan A era Arnold Schwarzenegger, pero no quiso el papel. Luego, se lo ofrecieron a Sylvester Stallone. Tampoco aceptó. Entonces pensaron en Burt Reynolds y Richard Gere, pero tampoco quisieron. ¿Lo llamaron entonces a Willis? No, sin mucha convicción, le ofrecieron ser John McClane a... ¡Harrison Ford! Y tampoco tuvieron suerte y fue ahí que el papel le llegó a Willis. Ironías de la vida, en ese momento era tan importante impulsar la película y que el actor aceptara el papel, que le pagaron 5.000.000 de dólares por el protagónico, una suma muy alta para la época.

Rumores indicaban que Duro de matar se pensó como una secuela de Comando
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2. El film jamás fue pensado como secuela. Años atrás, hubo una versión que señalaba que Duro de matar originalmente iba a ser la segunda parte de Comando, esa película de acción en la que Arnold Schwarzenegger rescata a su pequeña hija. Pero Steven de Souza, guionista de ambos films , reveló que si bien hubo planes para una secuela de la producción de Schwarzenegger, nada tuvo que ver con la realización de Duro de matar. Según su opinión, la confusión surgió por algunas coincidencias en las tramas.

¿Qué tienen en común Shakespeare y Duro de matar?
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3. Inspiración shakesperiana. En el guión original, la trama transcurría durante tres días y no en una madrugada, haciendo del encuentro entre John McClane y los villanos una verdadera maratón de 72 horas. Pero esto a McTiernan no terminaba de convencerlo y -según sus propias declaraciones- se inspiró en El sueño de una noche de verano para decidir que toda la acción del film debía situarse en el contexto de una sola noche (casi como un Antes del amanecer pero en clave de acción).

Durante años, la de Willis y Moore fue una de las parejas más populares en Hollywood
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4. Versiones encontradas. Hay dos teorías sobre cómo hizo Bruce Willis para compaginar su trabajo en el largometraje con sus compromisos diarios en Luz de luna. Algunos señalan que al igual que Michael Fox durante la filmación de Volver al futuro (trabajaba en la película durante la noche y el día lo dedicaba a Lazos familiares), Willis acudía todas las madrugadas al set de rodaje, y al salir el sol iba raudo a actuar junto a Cybill Shepherd. Pero también hay otra versión que asegura que gracias al embarazo de Cybill y un descanso obligatorio de todo el equipo de rodaje, el actor pudo hacerse espacio en su agenda para interpretar a McClane. Por cierto, durante la grabación de Duro de matar, también tuvo tiempo para casarse con Demi Moore.

5. El poderoso enemigo. El malvado Hans Gruber, interpretado por Alan Rickman , es probablemente uno de los mejores villanos del cine de acción y casi, casi el inglés deja escapar el papel. Rickman era un actor de teatro y aunque era tentador debutar en cine con Duro de matar, no le terminaba de seducir la idea de interpretar a un villano en su primera película importante. Lamentablemente -y a pesar de haber sido un gran artista-, el tiempo le dio la razón cuando comenzaron a lloverle ofertas de personajes similares. Por cierto, la opción A para Gruber tampoco era Rickman sino Sam Neill.

El Nakatomi Plaza es un personaje más en la película
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6. Sobre el póster original. El popular afiche del Nakatomi Plaza con el rostro de Bruce Willis al lado, no fue el primer afiche del film. Originalmente -y dado que los productores no confiaban en la presencia del actor en el póster como imán para los espectadores-, se decidió centrar la imagen promocional sólo en el imponente edificio (que dicho sea de paso, era el que albergaba las oficinas de la Fox). Con la película convirtiéndose en un éxito y Willis aprobado por el público, se lanzó un nuevo póster que sí incorporó al protagonista.

7. Legalmente, Sinatra debía ser McClane. El guionista DeZousa escribió la película tomando como base el libro Nothing Last Forever, de Roderick Thorpe, y esa novela es la secuela de The Detective, otro texto que fue llevado al cine en 1968 con el protagónico de Frank Sinatra. Por contrato, el cantante exigió que si en algún momento se llegaba a filmar la segunda parte de la novela, él podía exigir ser el protagonista. Claro que cuando Duro de matar entró en producción, Frank ya tenía 73 años y por ese motivo prefirió dar un paso al costado.

8. Duro de escuchar. Hay una recordada escena en la que McClane, escurriéndose por debajo de una mesa, le dispara al asesino que lo busca desde arriba. Es uno de los muchos grandes momentos que tiene el film y eso en parte tuvo que ver con el detallismo con el que trabajó McTiernan, que utilizó para ese momento una dosis extra de balas de fogueo. Claro que la víctima ahí fue el propio Willis, que debido a la proximidad de su rostro con el arma, sufrió una perdida permanente de audición.

9. El film de los mil nombres. Die Hard, así es su título en original, es una expresión que no tiene un equivalente preciso en ningún otro idioma que no sea el inglés. De hecho, Duro de matar no está tan mal (es un verdadero logro que en la Argentina no le hayan puesto Al filo de la muerte, como bien hubiera hecho “el señor que traduce el nombre de las películas” de Liniers). En el ranking de títulos que pensaron para Die Hard alrededor del mundo, el primer premio se lo lleva España con Jungla de cristal, un nombre que quedó algo forzado cuando llegaron las secuelas. Y el segundo Hungría, que la llamó Que tu vida les resulte cara y la continuación Que tu vida les resulta más cara. ¿ Y la tercera? La vida siempre resulta cara.

10. La mejor parodia. Cuando en 1992 Ben Stiller protagonizó su propio show de comedia, se dio el gusto de parodiar a Duro de matar en un excelente clip titulado Die Hard 12: Die Hungry. El sketch no solo prueba el gran imitador que era Stiller, sino también su habilidad para escribir un corto que captura en casi tres minutos el verdadero espíritu de la película original.

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