El interminable Mario Monicelli
A punto de cumplir 91 años, espera visitar la Argentina este año
1 minuto de lectura'
Marcello Mastroianni se asombraba de que Manoel de Oliveira, el portugués que lo dirigió en el que sería su último film ("Viaje al principio del mundo"), continuara trabajando a los 88 años: "Tanta energía, a esa edad, me resulta irritante", decía. ¿Qué habría opinado de su amigo Mario Monicelli quien, ya cumplidos los 90, prepara febrilmente una de las más ambiciosas producciones de su carrera?
"Mire, si el asunto me atrae yo voy a filmar adónde sea", dice a LA NACION desde su casa de Roma. Ocurre que la acción del film que está preparando, "Le rose del deserto" ("Las rosas del desierto"), transcurre en Africa, en pleno Sahara, pero el viejo patriarca de la commedia all´italiana no se amedrenta: "Ya estuve allá eligiendo las locaciones -informa-, y en pocos días vuelvo para preparar el rodaje, que se iniciará a principios de abril".
-Pero entonces, maestro...
[Interrumpe] -Disculpe, me llamo Monicelli.
-Está bien. Dígame, Monicelli, ¿No era que este año usted estaba dispuesto a venir a la Argentina?
-Sí, me interesa mucho la Argentina porque fue nuestro principal mercado en los años de la commedia. Me lo propuso Ennio Bíspuri, el director del Instituto Italiano de Cultura de Buenos Aires, que es un experto en cine, y le prometí que viajaré cuando concluya la posproducción de esta película, que calculo será a fines de noviembre.
-¿Cuánto le insumirá el rodaje de "Le rose del deserto"?
-Algo más de cinco semanas, que serán bastante movidas, porque el tema del film es la guerra.
En pleno rodaje, a mediados de mayo, Monicelli cumplirá 91 años. La energía de este hombre es imparable. Sus afirmaciones son contundentes; sus respuestas, rápidas. Y no es de los que se detienen a meditar sobre la obra realizada, que en su caso es abrumadora: desde su debut como director, junto a Steno, en 1949 ("Totò busca casa"), ha cumplido una trayectoria que suma alrededor de setenta films, algunos de ellos verdaderos clásicos, como "Los desconocidos de siempre", "Los compañeros", "Amigos míos", "La armada Brancaleone" o "Un burgués pequeño, pequeño", por citar unos pocos.
Fue el descubridor de Gassman como actor de comedia, cuando los productores no lo querían en ese género porque lo consideraban demasiado académico, especializado en clásicos teatrales. En los años noventa suscribió comedias negras que no se estrenaron en la Argentina, como "Parenti serpenti" ("Parientes víboras") y "Panni sporchi" ("Trapitos sucios", que era el título de un programa televisivo.
Ahora, para "Las rosas del desierto" se apoya en una novela del florentino Mario Tobino (1910-1991), "Il deserto della Libia", que narra sucesos de la Segunda Guerra Mundial ocurridos en Africa entre 1942 y 1944, antes de la llegada de Rommel. Cuenta con un presupuesto generoso y un nutrido elenco encabezado por Michele Placido.
-De modo que se reencontrará con un asunto bélico, como en "La gran guerra"...
-Sí, pero aquel film estaba narrado en clave de comedia y desembocaba en algo dramático por la gravedad del asunto, la contienda de 1914-18. Para ello teníamos a dos grandes comediantes, capaces de transmutarse en trágicos, como Sordi y Gassman. Ahora se trata de la llegada del primer contingente sanitario al desierto de Libia: el que narra es Tobino, que era médico psiquiatra. Los jóvenes soldados de esta historia se mueven entre la vida y la muerte con cierta inconsciencia. Me inspiré en la novela de Tobino, pero el guión definitivo tiene muchas cosas mías.
Es oportuno recordar que "La gran guerra" fue candidata al Oscar como mejor film extranjero de 1960 (le ganó "Orfeo negro", de Marcel Camus). En Hollywood, Monicelli también fue nominado, en otros años, por "Los desconocidos de siempre", "Los nuevos monstruos" y "La ragazza con la pistola".
-Un film italiano fue candidato al Oscar, "La bestia nel cuore", de Cristina Comencini. Pero usted ha declarado que no le gusta esa película.
-Lo dije, sí, y sigue sin gustarme, pero hubiera celebrado que triunfara en esta competencia de Hollywood, porque eso habría beneficiado al cine italiano.
-¿Es que le parece una película poco estimulante?
-Es un film bien hecho, no hay duda. Pero a mí no me gusta y punto. Es una óptica personal sobre cuestiones morales y sociales. No soy crítico: yo hago películas.
-¿Qué le gustaría hacer en la Argentina?
-Eso me lo tienen que proponer ustedes. Por lo pronto, sé que preparan una retrospectiva de mis películas. Espero que no me las hagan ver de nuevo... [Ríe]. Pero le aviso que hace poco se hizo una restauración de "La armada Brancaleone". No sé si los distribuidores volverán a exhibirla comercialmente en Italia, pero sería interesante que la mandaran a Buenos Aires.
- 1
- 2
Daniel Burman será el responsable de los contenidos originales de Disney+ realizados en América Latina
- 3
Ethan Hawke: su gran temor, el dilema que nunca pudo resolver, su personaje en Blue Moon y su tercera candidatura al Oscar
- 4
La tensión política del último festival de Berlín deja a su directora al borde del despido
