
El proyecto de Puenzo
Su nuevo film tiene un presupuesto de tres millones de dólares
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La película "enorme" de la cual se habló, anteanoche, en un hotel porteño durante toda la conferencia de prensa de "La puta y la ballena" se notó mucho más que con palabras. No sólo cuando uno de sus coproductores, Pablo Bossi (de Patagonik Film Group), sorprendió a la platea cuando señaló que el presupuesto sería de tres millones de dólares, y aclaró "nueve millones y medio de pesos". También porque casi todos los miembros del equipo artístico y técnico, argentinos y españoles, con Luis Puenzo a la cabeza, estuvieron presentes para anunciar, después de tantas postergaciones, el inicio del rodaje, el 27 del actual, de esta película "complicada", al decir del propio director, que vuelve a rodar después de diez años. Un film que llevará tres semanas de rodaje en Buenos Aires, unas cuatro más en Península Valdez y otras cuatro de regreso en Buenos Aires.
Con Luis Puenzo en una larga mesa, se expusieron Leonardo Sbaraglia, las españolas Aitana Sánchez-Gijón y Mercé Llorens Serra, Miguel Angel Solá, Lydia Lamaison, Pompeyo Audivert, Carola Reyna y Edward Nutkiewicz, entre otros. Y entre la prensa también apoyaron las palabras de éstos varios integrantes del equipo técnico. "Es una película complicada porque es como filmar dos simultáneamente, en dos tiempos: 1934 y el contemporáneo. Hay que reproducir época, construir un avión, una ballena de 15 metros...", explicó tímido Puenzo.
Todos los actores expresaron su felicidad por trabajar por primera vez junto al director de "La historia oficial", "Gringo viejo" y "La peste", entre otras. La mayoría contó que venía de un ensayo para la película porque, como destacó Lamaison, "descubrí algo inusual en este director de cine: que ensaya, algo que es muy común para la gente de teatro".
Solá dijo que "se trata de un cine que no es muy favorito, pero que ha conseguido abrirse paso en el mundo, y hasta ganar un Oscar, como sucedió con "La historia oficial", porque los norteamericanos fueron grandes cómplices con aquello que ocurrió". Y se refirió también a su personaje, al que definió como "extraño, distinto de los anteriores", porque "no soy cocainómano como Suárez, no soy ciego, no sé componer tangos ni tocar el bandoneón, no existía en 1934, ni soy dueño de un prostíbulo. Pero quiero que se vea a Suárez y no a Solá".
A su lado, Leo Sbaraglia insistió en sus ganas de ser dirigido finalmente por Puenzo, después de dos experiencias "fallidas", en las que pudo haber interpretado al Che Guevara y a Severino Di Giovanni. Y enfatizó sus "nervios" al volver a la Argentina a filmar -después de las cinco en las que participó en España- para interpretar a Emilio, un fotógrafo en esta historia misteriosa en donde los tiempos y los personajes quedarán extrañamente ensamblados.
También Aitana Sánchez-Gijón se mostró apasionada con la "enorme poesía de la historia". Su personaje, Vera, "es una catalana que atraviesa una crisis, de pareja y profesional, y viaja a la Argentina con la excusa de estar sola. Y allí es donde le explota un cáncer de mama que no es casual. Y de esa forma iniciará una búsqueda que será su salvación".
En esta coproducción en donde el capital español es, obviamente, mayoritario (Wanda Films está en este proyecto), también se presentó a la joven actriz Mercé Llorens Serra, una catalana siempre sonriente con una reciente experiencia en teatro y televisión en su país. "Mi personaje en esta historia es una corista que vive en Madrid y viaja a Sudamérica, donde conoce a Emilio. Es muy visceral, como un niño. Ya verán."
Uno de los coproductores, Bossi, destacó que planifican terminar la película para septiembre. "Lo más pronto posible", agregó Puenzo. "Para que esté lista para el Festival de San Sebastián", agregó el coproductor.




