
El sorprendente recorrido de El amor menos pensado
1 minuto de lectura'

SAN SEBASTIÁN.- "Si me hubieran dicho hace dos años que iba a hacer una película que le gustó a la gente y que estaría abriendo el festival de San Sebastián no lo hubiera creído -dijo el director Juan Vera sobre su película, que abrió ayer el Festival de cine de esta ciudad vasca con una mezcla de orgullo y de alivio-. Hacer El amor menos pensado no solo fue un desafío, sino la posibilidad de aprender en forma no traumática, con los mejores. No solo fue una experiencia fundacional; también fue estimulante. La lectura que tuvieron del guion, durante el rodaje y en la posproducción, los aportes lúcidos que tuvieron en el armado de la película, fue un regalo que me hizo sentir muy acompañado".
La comedia romántica, que ya fue vista por 744.000 espectadores en la Argentina: su inminente estreno en España parece estar bendecido por la presencia de Ricardo Darín y Mercedes Morán y por el trampolín que significa participar nada menos que en la función inaugural del certamen donostiarra.
Y aquí la Argentina juega de local. Se habla del sabor de las empanadas y de la controversia entre las preferencias de los guionistas y los actores, de la improbable aptitud de Darín para bailar bachatas y de cómo la película -que narra la separación y reencuentro de una pareja de larga data tras enfrentar el nido vacío- pasó de costar 2.800.000 a 1.350.000 dólares, una cuenta inexplicable en este (y en cualquier otro) lugar del mundo, salvo en nuestro país. Y también se habla del amor y de sus variantes.
"Más allá de que haya tendencias que te hagan ver que hay fórmulas a seguir, cada integrante de la pareja tiene que enfocarse en el vínculo y desacralizarlo, quitarle dramatismo. Y sobre todo escucharse", expresa Darín, a partir de una pregunta sobre recetas para un matrimonio duradero. "La receta te la debo, tengo muchos matrimonios en mi haber -divierte Morán-. Pero trabajar con Ricardo lo hace más fácil".
"La película plantea preocupaciones y preguntas que me hago y se tiene que hacer gente de esta edad: qué pasa con el amor, con el deseo, con la pasión, cómo sostener una pareja a lo largo del tiempo -reflexiona el realizador-. Una vez pensado ese escenario pensamos, con el coguionista Daniel Cúparo, quiénes podrían ser los mejores intérpretes de ese mundo. La verdad es que la escribí pensando en Ricardo y Mercedes: son los dos mejores del mundo. Lo pensaba antes y ahora mucho más. El mayor aprendizaje que tuve en esta película fue ver la diferencia entre lo dicho y lo interpretado. Cómo ambos devolvieron nuestras palabras de una manera igual y distinta".
"Es técnicamente indispensable que los personajes de esta historia necesariamente tuvieran que haber recorrido un camino conjunto: si solo tuvieran 7 o 12 años de casados no sería lo mismo", asevera Darín.
Para Morán, encarnar el personaje ayudó a desacralizar ciertos estereotipos: "A pesar de ser una película romántica tiene poco del género: no está subrayado o empujado el chiste, la gracia o la emoción. Los personajes están corridos de los lugares comunes: la mujer está muy lejos de la insatisfacción, de la histeria, es una mujer honesta. La película habla del amor sin bajar línea, sin decir cómo tienen que ser las cosas".
1
2Semana del Cine Recuperado: un recorrido por los títulos imperdibles que vuelven a las salas
- 3
El cine argentino en la encrucijada: apenas 12 rodajes en 2026 y un proyecto de ley que puede ser “un golpe de muerte” para el sector
4Piratería, la hora de la verdad: los sitios ilegales de contenidos crecen, ¿son pérdida o ganancia para el cine y las plataformas?



