La aventura de llamarse Brendan
Fraser, el actor que para muchos es el heredero real de Harrison Ford, recupera siete años después el papel más popular de su carrera; Maria Bello, en tanto, reemplaza a Rachel Weisz
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Hace pocos días, Brendan Fraser se convirtió por un rato en una suerte de gurú de autoayuda. Entregó a un diario de Los Angeles una lista con los 12 pasos imprescindibles que debe seguir todo aquel que pretenda alcanzar la cima en el mundo de las películas de acción.
De todos ellos el segundo adquiere mucha importancia, porque se conecta directamente con un rasgo definidamente autobiográfico del autor: "Haz de tu personaje un amigo imaginario, creyendo quién es, dónde está, qué quiere y que necesita para lograrlo".
Uno de esos personajes imaginarios, quizás el más cercano a los sentimientos de Fraser, es Indiana Jones. "Es mi héroe. Y es la razón por la cual decidí ser actor", confesó hace poco. Por esas raras cuestiones del azar que luego algunos interpretan de otro modo, el estado natal de Fraser lleva el mismo nombre del personaje encarnado por Harrison Ford. Y ese chico nacido el 13 de septiembre de 1968 en Indianapolis vivía a los 13 años dentro del mundo fantástico propuesto por la primera película de su mejor amigo en la pantalla. Acababa de estrenarse en aquel 1981 Los cazadores del arca perdida .
Hoy, dos décadas y media más tarde, Fraser es visto por todos como el heredero natural de Ford. Un par de meses después del tan esperado regreso de Indy en El reino de la calavera de cristal , se produce otro retorno del que se habló durante mucho tiempo: tras una pausa de siete años, llega mañana La momia: la tumba del emperador dragón , la tercera aventura en el cine de Fraser como su verdadero álter ego cinematográfico, Rick O Connell.
La película, cuyo estreno anuncia UIP, desplaza el escenario de las primeras historias hacia territorios no menos exóticos. Imhotep y Egipto ya son recuerdos: ahora nuestro héroe se las ve en China, durante los años 40, frente a la necesidad de frenar el ansia de resurrección del temible emperador Han (interpretado por la gran estrella de ese país Jet Li), condenado junto con sus 10.000 guerreros a reposar bajo tierra como castigo por ansiar la inmortalidad.
La historia, inspirada en la vida del legendario emperador Qin Shi Huang y el famoso ejército de terracota hallado en su mausoleo, puso en marcha una ambiciosa producción no sólo en términos económicos. A los 175 millones de dólares invertidos en el film se agrega la expectativa de un trabajo en colaboración sin precedente entre un poderoso estudio de Hollywood (Universal) y el gobierno chino.
La iniciativa tenía sus riesgos, más allá de la intención manifiesta de buscar una coincidencia entre la fecha de estreno -que se extenderá a casi 20 países entre hoy y mañana, incluyendo la Argentina, Hong Kong y Estados Unidos- y el inminente comienzo de los Juegos Olímpicos. El mayor temor pasaba por superar el riguroso tamiz de la censura china, tradicionalmente hostil a aprobar películas con temas relacionados con fantasmas, supersticiones y cierto espíritu de tradición. El 16 del actual, finalmente, llegó el veredicto favorable y la película tiene vía libre para ser estrenada en uno de sus países de origen.
Hasta allí llegaron Fraser, el productor Stephen Sommers (realizador de los dos films anteriores), el elenco principal y el nuevo director, Rob Cohen, muy valorado en Hollywood más por el éxito de algunos títulos impactantes de acción con su firma ( XXX , Rápido y furioso ) que por el toque personal aportado en ellos.
Sin embargo, cualquier debate abierto por el cambio de director se redujo casi a la nada en comparación con lo que ocurrió nada menos que con el cambio de la actriz principal. Rachel Weisz, cuya indiscutida química con Fraser estuvo entre las razones del gran éxito de las dos aventuras precedentes, decidió apartarse de esta tercera intentona después de rechazar desde el vamos un guión en el que ambos comparten el viaje y la búsqueda de nuevo en compañía de su hijo, pero cuando éste ya cumplió 21 años y está firmemente decidido a seguir los pasos de sus temerarios progenitores.
"El agente de Rachel me llamó por teléfono y me hizo saber con bastante enojo que ella jamás interpretaría a la madre de un muchacho de 21 años", reconoció Cohen ante una consulta del semanario Entertainment Weekly . Sin embargo, en el entorno de la actriz se aclaró después, para calmar las aguas, que la decisión se basó en la imposibilidad de hacer un viaje de cinco meses a China con un hijo recién nacido.
Fraser aceptó la situación y le dio la bienvenida a Maria Bello ( Una historia violenta , Las torres gemelas ), la nueva Evelyn O Connell, aunque a algunos podrá sonar algo incongruente que un actor de 39 años y una actriz de 40 compartan en este film papeles familiares con Rick Ford, que encarna al hijo de ambos, Alex, cuando en la vida real es apenas 13 años más joven que Fraser y 14 que Bello. También vuelve John Hannah, como el hermano de Evelyn.
El actor piensa en otra cosa. "Llevaba siete años esperando esta llamada. Quería volver a ser Rick O Connell", confiesa a quien quiera escucharlo. Y si bien afirma que su esposa es la arqueóloga y él, sólo un ex soldado devenido aventurero, Fraser sabe que le corresponde llevar ahora el estandarte que deja el arqueólogo más famoso del cine. Gracias a esta nueva Momia y también a la reciente recreación de Viaje al centro de la Tierra , a fuerza de resistencia física y también de ese humor que por momentos nace de su cara de eterno despistado, Brendan Fraser es el gran héroe de acción del momento. El único en su tipo.
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