La vida después de la muerte

Leo Ricciardi habla de "Pura sangre", su opera prima, que se filma en San Luis
Leo Ricciardi habla de "Pura sangre", su opera prima, que se filma en San Luis
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30 de septiembre de 2005  

SAN LUIS.- Durante un par de semanas, el director Leo Ricciardi y su equipo se convirtieron en vecinos ocasionales de los habitantes de El Trapiche. En los alrededores de la pequeña localidad, ubicada a 40 kilómetros de la capital provincial, se desarrolla parte de la filmación de "Pura sangre", su ópera prima, encabezada por Oscar Alegre, las actrices españolas María Galiana y Ana Fernández, Fernando Peña y Norma Aleandro.

Ya hubo una jornada de filmación en Mar del Plata y habrá algunas en Buenos Aires. Pero el plan de rodaje contempla varios días en San Luis y, en especial, en una chacra perdida entre las sierras donde conviven algunos personajes del film: una española que atiende la casa (Galiana), un hombre de aspecto duro (Alegre) y su nieto, un chico de hábitos urbanos (Yaco Levy, de 7 años, en su primera experiencia actoral). Al trío se suman los vecinos de una finca cercana, una mujer sin pareja (Aleandro), y su hijo discapacitado (Damián Canduci).

Entre una toma y otra, el director y los actores dialogan con LA NACION, mientras el equipo técnico avanza sobre el siguiente paso del rodaje, pautado en ocho semanas. "Llevo realizadas 30 películas («La fuga», «Próxima salida», «Mala época», entre otras), pero éste es mi primer protagónico", apunta Oscar Alegre refiriéndose a Juan, su personaje, "un tipo más bien parco, pero que en el fondo es tierno", según la descripción del actor. "Cuando los padres de su nieto, a quien no conoce, fallecen en un accidente, Juan se ve en la obligación de ir a buscarlo a la ciudad y llevárselo a vivir al campo. En esa convivencia, el chico va consiguiendo que este tipo empiece a modificarse, a ser más flexible, afectivo. Y Juan se dará cuenta de que ama al nieto más de lo que pensó", cuenta el actor, autor del relato que fue base para el guión de "Pura sangre", escrito por Ricciardi.

"El cuento de Oscar estaba más centrado en la relación del abuelo y el chico. Eso está en el guión y por ahí va la historia. Pero incorporé otros personajes, para plantear ciertos temas, como el de la inmigrante española y el abuelo italiano, aislados en el campo, y el contraste entre ellos y el chico, que viene de la ciudad", señala el director, de 38 años. "Todos los personajes, de un modo u otro están involucrados con enormes pérdidas y distintas muertes -continúa Ricciardi-. Me interesa plantear cómo uno convive con el fin de una vida, y el valor que le da a eso. De hecho, hice dos cortometrajes que giran en torno de estas cuestiones, y acabo de producir un documental de Pablo Ratto, "El último confín", sobre los desaparecidos y la primera fosa común de la dictadura."

Un mundo de adultos solitarios en el que, sin proponérselo, una criatura funcionará como espejo de los mayores. Un niño especial que el director y su asistente de casting, Damián Canduci, buscaron durante más de un año y medio hasta dar con Yaco Levy. "Vi más de setecientos chicos, en varias provincias -recuerda el cineasta-. No tuve duda al decidir que tenía que ser alguien sin experiencia actoral. Para este personaje necesitaba una sensibilidad, una cara, una cosa interna, que no me daban los chicos con oficio. Yaco es muy expresivo; la cámara lo ama. Y los actores me ayudan mucho para que él juegue a ser Santiago."

Ricciardi llegó a su debut en el largometraje luego de incursionar en la fotografía, el teatro (dirigió y actuó en algunas puestas del circuito independiente) y distintas áreas del cine (además de sus cortos "El malentendido" y "J", realizó documentales, varios comerciales, y produjo la opera prima "Próxima salida", de Nicolás Tuozzo, que ahora es su productor en "Pura sangre", y el documental de Ratto, a su vez montajista del largo que filman en San Luis). "Quizá tardé en dirigir mi primer largo por haber hecho todo ese camino previo. Pero estoy feliz de que haya ocurrido así, porque en definitiva, hoy me siento más seguro", confía el cineasta, que hace más de un año y medio se contactó con Norma Aleandro (ver recuadro) para proponerle actuar en la película.

Varios meses después, se decidió la coproducción (entre Odisea Films y San Luis Cine, de Argentina, la empresa española Aligator, y la francesa Mact Productions, además del apoyo del Incaa), y se sumó al elenco Ana Fernández (que rueda su parte en Buenos Aires) y María Galiana, quien visita por segunda vez nuestro país. "Vine hace quince años, casi cuando había empezado mi carrera, con una obra poco conocida de Antonio Machado, «El hombre que murió en la guerra», que presentamos en el Teatro Nacional Cervantes", comenta la actriz andaluza, coprotagonista de "Cuéntame cómo pasó", serie televisiva de gran éxito en España, y de más de una decena de películas (entre otras, "Plenilunio", de Imanol Uribe; "Solas", de Benito Zambrano; "Belle époque", de Fernando Trueba y "Tapas", comedia con Alberto de Mendoza que próximamente se verá en la Argentina).

"Manuela es una española ya mayor, ama de esta casa de cortijo -dice Galiana sobre su personaje-, que además de alimentar a los cerdos, las gallinas y demás lidia con Juan, que fue su empleador y enviudó. Ella ha llevado adelante esa casa y le ha criado a la hija, Clarita (interpretada por Fernández), que muere en un accidente. Se afincó en este lugar; es lo suficientemente recia como para llevar el timón de la casa, y está de acuerdo con su suerte. No es una resentida ni se ha resignado. Simplemente, su horizonte es este lugar: se moriría si no se levantara por la mañana y viera las sierras o no pudiera ayudar a parir a las cerdas".

"Estamos listos, señor", avisa el asistente de dirección a Ricciardi. "¡Silencio, por favor, que vamos a filmar!", advierte una voz enérgica que sólo se atreven a ignorar las gallinas, cacareando entre las vacas. Con esa "música" de fondo, continúa la filmación de "Pura sangre".

Agenda infernal

"Mis agendas son una especie de infierno. Después, mirado de lejos, digo ¿y yo hice todo eso? Pero me divierte, porque es lo que elegí hacer", admite Norma Aleandro. Hace más de un año que "Pura sangre" es parte de lo que eligió hacer. Por eso, cuando se definió la fecha de comienzo de rodaje, la actriz replanteó su "especie de infierno": hizo un impasse en la gira de "La señorita de Tacna" y durante diez días se dedicó a filmar esta opera prima, para luego viajar a España, donde por tercer año consecutivo presenta, junto a Sergio Renán, la obra "Mi querido mentiroso".

"El «cuento» que desarrolla Leo (Ricciardi), me interesó especialmente -dice Aleandro-. No se apoya en la pena que puede dar una criatura en tales condiciones, sino en cómo el mundo sigue ofreciéndole a un ser humano posibilidades de crecer, de disfrutar de la vida a pesar de grandes tragedias. Y el director lo cuenta con sutilezas de atmósferas, de relación de personajes, de detalles mínimos que yo amo".

Josefina, su personaje en el film, "es alguien que impuso una conducta", según explica Aleandro: "con un hijo discapacitado -agrega-, decidió irse a vivir al campo, criarlo sola, educarlo, y no buscar ayuda. Como personalidad, esta mujer es interesante. Tiene cosas muy profundas y también soluciones un poco adolescentes". Ella es parte del entorno de Santiago, el niño de este "cuento" que para la actriz, es una "bella mirada acerca de un rito iniciático a temprana edad".

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