
La vuelta de Orgambide al cine
El director rodará un film sobre el nazismo, "La canción de Zarah", y un documental
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Tras un paréntesis de casi seis años de estar alejado de la pantalla, Carlos Orgambide retorna a la actividad con dos films: el largometraje "La canción de Zarah" y el documental "Orgambide por Orgambide", basado en aspectos de la vida y de la obra de su hermano, el escritor Pedro Orgambide, fallecido en 2003, que dirigirá con Eduardo López.
"Luego de rodar en 2001 el film «Temporal» -explica durante un diálogo con LA NACION- quise hacer una pausa para concretar «La canción de Zarah», un proyecto que había nacido en 1994 sobre la base de un guión de Elena Antonietto y de Rubén Szuchmacher. El tema me apasionó de inmediato, pero la realización se fue dilatando ante la falta de presupuesto del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa). Finalmente, ahora se resolvieron todos estos problemas y el Incaa me otorgó un subsidio con el que podré comenzar el rodaje el mes próximo".
-¿Qué tema aborda "La canción de Zarah"?
- La historia está ubicada en la actualidad y relata la búsqueda que emprende un periodista argentino para lograr el paradero de un asesino nazi que ingresó al país durante el primer gobierno de Perón. Paralelamente a esta trama casi policial, el film tiene una veta romántica: uno de los hijos del nazi, que no conoce el pasado de su padre, establece una relación sentimental con la mujer del periodista, y paralelamente a la historia hay testimonios de gente que estuvo en los campos de concentración, que es entrevistada por el periodista... Pero lo que más me interesó del relato es la memoria, y la memoria está en este argumento.
-¿Es una película política?
-Sí. Pasa que toda película es política. La vida es política. El nazismo fue política, pero con una ideología de la muerte. Entonces, esto va mucho más allá de la política. Por eso repito: "No a la muerte", venga de donde venga. Desde el Imperio Romano hasta hoy. ¿Eso es política o es vida?
Orgambide, que registra en su filmografía títulos tan emblemáticos como "Queridas amigas", "Los insomnes" y "El acompañamiento", señala: "Poder concretar en estos momentos el rodaje de «La canción de Zarah» es, dentro de mi larga trayectoria artística, acercarme a una temática que nos toca muy de cerca y nos mueve a reflexionar acerca de un pasado de torturas y de exterminio".
-¿Por qué decidió recordar a su hermano Pedro a través del documental "Orgambide por Orgambide"?
-Por razones sentimentales, por la necesidad de dar a conocer aspectos de él a través de mí, como relator, y de numerosos intelectuales y artistas, entre ellos Atilio Stampone, el Chango Farías Gómez, Guillermo Saccomano, David Blaustein y Carlos Ulanovsky, entre otros, quienes lo conocieron y compartieron sus ilusiones y sus sueños. Este documental es un homenaje a la memoria de Pedro y es, también, trozos de recuerdos de nuestras familias y de una juventud en la que añorábamos una Argentina próspera y feliz.
-¿Cómo observa el momento exitoso que vive el cine argentino? ¿Cambiaron los códigos y la estética?
-Siempre fue así; siempre estaban los dos cines. Nosotros, como generación del 60, no comprendimos a los padres. Cuando pasa el tiempo, vamos comprendiendo que el cine es uno solo. Hay nuevos valores. Hay gente que está filmando muy bien y, sobre todo, hay pasión, una pasión que se hace necesaria contagiar al público para que la cinematografía argentina, con sus éxitos y sus fracasos, siga su camino y recoja los frutos de tantos cineastas que lucharon por ella.



