Laberintos del pasado y la memoria
Desde mañana, una interesante retrospectiva de la obra de Alain Resnais
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La Cinemateca Argentina sale al rescate de Alain Resnais, aquel caso aparte del cine de la nouvelle vague (formó parte de la rive gauche de aquel movimiento), que no obstante dio nacimiento a un estilo propio, y recupera también a quienes formaron parte de su círculo áulico en esa etapa clave de la historia del cine.
El ciclo, titulado "Reencuentro con Alain Resnais (+Duras y Robbe Grillet)", comenzará mañana en la sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Corrientes 1530, con entradas a 7 pesos; para estudiantes y jubilados, 4 pesos). Estará integrado por siete largometrajes de este notable realizador francés, que buceó en los laberintos del pasado y la memoria en buena parte de su obra, con la colaboración de escritores de la talla de Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet, Jean Cayrol y David Mercer en los guiones.
En sus primeros tiempos, el cineasta nacido en 1922 se relacionó con la literatura y con el director de vanguardia Chris Marker, antes de conocer a Jean Cayrol, con el que dio forma de guión a Noche y niebla , su aproximación al Holocausto y a otras obras menos conocidas, pero igualmente innovadoras respecto del lenguaje (hasta un corto publicitario, créase o no, comentado por Raymond Queneau en versos alejandrinos).
Sin embargo, con su ópera prima, Hiroshima mon amour (1959), que adapta una novela de Duras, logró el reconocimiento de la crítica y también de los festivales internacionales. Al igual que su film siguiente, Hace un año en Marienbad (también escrito con la colaboración de Robbe-Grillet), se trata del testimonio de un artista con una exigencia y una minuciosidad poco común, incluso entre la cinefilia del resto de sus contemporáneos.
El ciclo se completa con un documental inédito en nuestro país sobre Duras y tres largometrajes como director de Robbe-Grillet, el novelista que decidió iniciarse como cineasta a partir de su experiencia como guionista en Hace un año en Marienbad. Robbe-Grillet luego se distanció de Resnais y puso fin a una relación artística que -por sus dichos en el Festival de Mar del Plata, donde fue jurado en 1999 y acusó al cineasta de "fanfarrón"- no terminó precisamente de la mejor manera. Las películas que se verán desde mañana en el ciclo organizado por la Cinemateca Argentina forman parte de lo mejor de su colección.
La obra de Resnais gira alrededor de temas como el viaje en la memoria, la ambigüedad, pero también la incertidumbre o la desconfianza existencial; saca partido de la narrativa en forma de rompecabezas, de las simetrías en las que se mueve el desorden angustiante de la esperanza, con temas laberínticos incluso en segundo plano. La agenda, con proyecciones a las 17, 19.30 y 22, es la siguiente:
- Hiroshima mon amour (1959): saca partido del diseño no cronológíco de los sucesivos recuerdos que reviven dos sobrevivientes de la guerra en medio de un romance. Al tema de la huella del pasado traumático que condiciona el presente de los protagonistas, el montaje suma la sugerencia de que el pasado irrecuperable puede modificarse por experiencias posteriores (se verá mañana y pasado mañana).
- Marguerite tal cual es (2003): documental de Dominique Auvray, recupera a Duras como novelista, guionista y directora de cine, iracunda, dulce y narcisista, según su biógrafa Laure Adler (el jueves).
- Hace un año en Marienbad (1961): memoria (Resnais) versus persuasión (Robbe-Grillet): "Un extranjero llega y vaga por ese hotel hasta detenerse en una mujer que le gusta. Inventa una historia totalmente clásica: «Yo la he visto hace un año en Marienbad». Ella le dice que no ha estado allí. Eso es todo", dijo Robbe-Grillet, autor del guión acerca del film (el viernes).
- Muriel, el tiempo de un retorno (1962): tras la muerte de su marido, Helène, dueña de un negocio de antigüedades, cuida de su hijo adoptivo Bernard, un joven traumatizado por el recuerdo de Muriel, una mujer torturada durante la Guerra de Argelia (el sábado 3 y domingo 4).
- Providence (1976): una exquisita vuelta al tema que obsesiona al realizador -es decir, el pasado y los recuerdos-, en este caso con una memorable actuación de Dirk Bogarde (el martes 6).
- Mi tío de América (1980): tiene como eje las investigaciones del biólogo Henry Laborit acerca del comportamiento de las personas y la influencia de sus impulsos inconscientes. Para demostrarlo, estudia a tres seres humanos que se convierten en conejillos de una casa que parece de muñecas. Todos expondrán sus casos a una cámara que después los perseguirá, como en un reality show, en su proceso de deterioro. Con Gérard Depardieu (el 7, a las 17 y 20).
- Melo (1986): sigue los pasos de su anterior Amor a muerte , un melodrama ambientado en los años 30 acerca de una mujer inmadura que ha traicionado a su marido e intenta envenenarlo: desesperada y presa de la pasión, se suicida. El marido se une a una amiga de la difunta, que ella misma había elegido como sucesora; personajes interpretados por Sabine Azema, André Dussolier y Fanny Ardant (el jueves 8).
- Conozco la canción (1998): un catálogo de canciones usadas como textos de una historia, que recuerda los musicales de Jacques Demy. (el viernes 9).
El 13 se verá La inmortal (1963); el 14, Trans-Europa Express (1966), y el 15, El hombre que miente (1968); las tres, de Alain Robbe-Grillet.
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