Lars von Trier, más polémica
Se presentó Nymphomaniac, una controvertida obra que fue defendida por sus protagonistas, en ausencia del discutido cineasta
1 minuto de lectura'

BERLÍN.- Para algunos, es un genio del cine; para muchos otros, apenas un embaucador, un farsante. Sin embargo, para todos (o casi), el realizador danés Lars von Trier es un genio de la provocación y del marketing. En otra muestra de su inagotable capacidad para la promoción, estuvo (y no estuvo) ayer durante la presentación de su "corte del director" de Nymphomaniac -Vol. 1, en la sección oficial -fuera de concurso- de la Berlinale.
En efecto, el creador de Bailarina en la oscuridad , Anticristo y Melancholia participó del photocall (lució allí una remera desafiando al Festival de Cannes, que lo había declarado "persona non grata" en la edición 2011 por sus dichos pro nazis) y por la noche desfiló por la alfombra roja, pero no se hizo presente en la conferencia de prensa. Allí, en una situación bastante absurda, fueron cinco de los intérpretes del film (la debutante Stacy Martin, Stellan Skarsgård, Shia LaBeouf, Uma Thurman y Christian Slater), quienes salieron a defenderlo y a (intentar) explicar lo que el creador del Dogma 95 quiso "decir" con su audaz película.
Lo de audaz tiene que ver con los materiales explícitos (sobre todo sexuales, pero también de índole escatológica y mental) que Von Trier incluyó en esta versión que -aseguró- no le dejaron estrenar (las dos partes de Nymphomaniac , con una edición a cargo de los productores, ya se lanzaron en varios países de Europa). Así, el montaje exhibido por primera vez ayer en Berlín tiene 145 minutos, contra 118 del que se conoció en las salas comerciales. Y, claro, esos 27 minutos adicionales incluyen escenas eróticas (¿pornográficas?) muy fuertes, aunque también "elementos que Lars quería incluir para hacer más amplia y profunda la comprensión y los alcances de la historia", según explicó aquí la productora Louise Vesth.
El film arranca con una serie de planos nocturnos. Mientras la cámara se mueve y cae la nieve, vemos a Joe (Gainsbourg) tirada en el suelo, con su cuerpo sangrando y su rostro lleno de golpes. Es rescatada por Seligman (Skarsgård), quien la lleva a su departamento y empieza a preguntarle respecto de lo sucedido. Lo que sigue son largos parlamentos en los que ella le explicará por qué es "una mala persona". A partir de numerosos flashbacks, conoceremos desde detalles de su infancia (con una intensa relación con su padre, encarnado por Slater) hasta su debut sexual a los 15 años (en el pasado, Joe es interpretada por Stacy Martin) y luego sus juegos bastante perversos con los hombres (llega a mantener relaciones con diez en una misma noche).
Más allá de las escenas que se pueden ver en cualquier film condicionado (se utilizaron dobles), Von Trier plantea algunas metáforas y paralelismos entre la ninfomanía y la pesca con mosca e incluye elementos (la sucesión matemática de Fibonacci, la obra de Bach) de manera bastante torpe y obvia. Es que el director, se sabe, hace lo que quiere y los caprichos están a la vista. Sin embargo, se trata también de un cineasta con talento, y la película tiene algunas escenas memorables, como una tragicómica y teatral aparición de la enorme Uma Thurman, y otros pasajes donde se exponen con intensidad la angustia existencial y el vacío emocional de la protagonista.
"Es bueno salir del confort de Hollywood y confiar en un director como Lars. Uno acepta el riesgo y tiene que estar dispuesto a hacer todo lo que él te pide", admitió Slater. "No hay mensaje -agregó Skarsgård, un "veterano" del cine de Von Trier-, todos sus films son como cuentos de hadas truculentos y, como espectador, hay que entrar en ese universo para entenderlo y disfrutarlo."
De Córdoba a Berlín
BERLÍN.- Hoy, en el inmenso y bello Zoo Palast, será el turno del estreno mundial de Atlántida, bella, sensible y sensual ópera prima de Inés María Barrionuevo (se presenta en la sección Generation), sobre dos hermanas de 15 y 17 años durante un día del verano de 1987 en un pueblo cordobés. "Siempre me interesó la adolescencia, ese momento en que todo está sucediendo, pero a la vez todavía no se eligieron los caminos. En realidad, sí se están tomando decisiones, pero hay una falta de conciencia sobre eso. Con el tiempo, se convierte en un lugar de melancolía", dijo esta talentosa directora en diálogo con LA NACION.
- 1
- 2
Juan José Campanella: su amor por Parque Lezama, el anticipo de su serie animada de Mafalda y por qué es un sentimentalista
- 3
El Elvis que no conocíamos y el que nunca escuchamos: por qué hay que ver EPIC, el nuevo documental sobre el Rey del rock and roll
4Premios Goya: de Dolores Fonzi a Susan Sarandon y Alba Flores, todos los reclamos de la gala

