
Los grandes dramaturgos viven en un convento
Hamlet y El avaro, en San Ramón Nonato
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Al mismo tiempo que miles de personas atraviesan a diario el caos del microcentro porteño, en los silenciosos jardines del Convento Grande de San Ramón Nonato de Buenos Aires (Orden Mercedaria), una compañía de teatro ensaya textos de autores clásicos.
El convento, situado en Reconquista 269, funciona desde hace 14 años como sala de ensayo y escenario de la compañía que presenta los viernes El avaro , de Molière, y Hamlet , de William Shakespeare, los sábados, a las 21.
"Por las características del lugar y por el tipo de obras que hacemos, se genera un clima especial apenas entrás; es como si te transportaras a otro tiempo", contó a LA NACION Diego Verni, integrante de la compañía Teatro del Convento. "De día es un despelote de gente que va y viene de las oficinas, y muchas veces nos ha pasado que esas mismas personas de noche van al teatro y dicen que tuvieron la sensación de meterse en otro mundo", describió el actor.
Muchas de las obras que proponen son contemporáneas a la construcción de las bases del convento, que se pusieron en 1601. Verni recordó que, durante los primeros diez años de vida, la compañía ensayó en una de las pocas salas originales que quedaban -que tenía paredes de 1,20 metros de espesor-. "Eso te da una mística distinta; el lugar es casi mágico para la gente y para nosotros mismos", dijo.
Desafíos
Para el grupo -explicó el actor-, dedicarse al repertorio clásico no significó elegir un teatro "convencional", sino que implicó el estudio de la época, explorar los recursos técnicos que utilizaban los artistas, sus trucos, las formas de actuación o el tipo de escenario que desplegaban. "Cada obra es un desafío diferente", destacó Verni. Y detalló: "Para Romeo y Julieta tomamos clases de esgrima; para Testamentos , de François Villon, nos preparamos en teatro danza o teatro en las alturas porque requería eso la puesta. Ahora, en Hamlet , tenemos música en vivo muy similar a la de la época".
La compañía ganó los premios María Guerrero y Florencio Sánchez en 2006 y estuvo nominada al Trinidad Guevara como mejor producción teatral privada por Testamentos .
El grupo estable que dirige Martín Barreiro está integrado por Mimi Ferraro, Lilia Cruz, Majo Verni, Gabriela Caponetto, Fernando López, Fernando Blanes, Adrián Sett, Bruno Chmelik, Ariel Li Gotti y Diego Verni.



