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Más cine argentino en el Festival de Cannes

Ayer, se exhibieron las películas Refugiado y El ardor
Diego Batlle
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19 de mayo de 2014  

CANNES.- En un fin de semana antológico para el cine argentino, de esos que quedarán en la historia grande del festival, ayer se presentó Refugiado, cuarto largometraje de Diego Lerman, que participa en la sección Quincena de Realizadores. Este impecable y contundente drama que tiene como tema principal la violencia machista contra una mujer embarazada, narrado desde la perspectiva de un niño de siete años, fue recibido con una larga ovación pocas horas después de que tuvieran la misma suerte Lisandro Alonso con Jauja y, el sábado último, Damián Szifrón con Relatos salvajes (ambos films ya fueron comentados en esta sección). Hoy se completará esta verdadera maratón nacional con la exhibición de El ardor, de Pablo Fendrik, western contemporáneo encabezado por el mexicano Gael García Bernal.

Protagonizada por Julieta Díaz (quien vino a Cannes para acompañar la promoción de la película), Refugiado describe la historia de Laura, una mujer que se ve forzada a huir de su hogar en un decadente monoblock de Lugano con su hijo Matías (Sebastián Molinaro) tras recibir una nueva golpiza por parte de su marido, que la acusa de que el bebe que lleva en su panza no es suyo.

El film -que por momentos apela a una vertiginosa cámara en mano, en la línea del cine de los hermanos Dardenne, que sigue de cerca el constante deambular de los dos protagonistas- resulta un conmovedor registro sobre el miedo (el terror) que genera el abuso físico y moral, pero lo hace sin caer jamás en golpes bajos ni excesos explícitos.

El director de Tan de repente (2002), Mientras tanto (2006) y La mirada invisible (2010) ratifica no sólo su notable capacidad de narrador, sino también la austeridad, el rigor, el pudor, el recato y al mismo tiempo la potencia y la convicción con que encara un tema que en otras manos podría haber caído en una mera denuncia escandalizada y políticamente correcta.

Lerman, por suerte, va mucho más allá, mostrando en profundidad y en todas sus dimensiones la problemática (cómo deben ir cambiando de esos refugios a los que alude el título ante la persecución del victimario), pero también los pequeños (y no tan pequeños) rasgos de solidaridad que van surgiendo en el tortuoso camino. Con las impecables actuaciones de los dos protagonistas (una actriz consagrada que ratifica aquí su versatilidad y el asombroso despliegue del pequeño Molinaro, cuyo punto de vista es esencial para el desarrollo del relato, ya que está presente en casi todas las tomas), Refugiado se convierte en una película tan inteligente como necesaria.

El realizador -acompañado por Díaz sobre el escenario de la Théâtre Croisette- contó que el origen del proyecto fue un caso de violencia de género que se produjo muy cerca de la productora El Campo, que él tiene con su socio Nicolás Avruj. Además, ya en diálogo con LA NACION, indicó: "Trabajamos en jornadas cortas, ya que Sebastián tiene siete años, y filmamos todo de manera cronológica. Cada vez siento más que las películas son la suma de muchas decisiones; en mi caso, la de estar involucrado tanto en la producción como en el guión y la dirección hace que la piense de una manera integral. Tener un niño de coprotagonista también me obligaba a estar muy atento en el rodaje y a ir cambiando sobre la marcha si veía que algo no funcionaba. En ese sentido, Julieta hizo un trabajo fabuloso, ya que por un lado tenía que actuar las escenas, y por otro, estar muy atenta a lo que proponía Sebastián y a lo que yo le pedía en cada toma. Creo que fue muy valiente en hacer esta película".

EL WESTERN FEMINISTA DE TOMMY LEE JONES EN COMPETENCIA OFICIAL

CANNES.- La pasión de los franceses por el western (y por el cine de los Estados Unidos en general) se vio ampliamente recompensada ayer con The Homesman, notable nuevo trabajo como director del prolífico actor Tommy Lee Jones, que se presentó en la Competencia Oficial del festival. Basada en la novela The Shootist, de Glendon Swarthout, esta película, que combina lo épico con una estética por momentos minimalista, resulta un western noble y revisionista que "dialoga" con lo mejor de la filmografía de otro veterano como Clint Eastwood, a partir de esos antihéroes que en cierto momento de su vida emprenden el camino de la redención. El propio Jones -que ya había llamado la atención como realizador en 2005 con Los tres entierros de Melquíades Estrada- interpreta en The Homesman a George Briggs, un desertor del ejército que en 1854 ayuda a una solterona (Hilary Swank, protagonista casi absoluta de la primera mitad) a realizar una tarea humanitaria: trasladar a tres mujeres consideradas lunáticas hasta un lejano refugio liderado por una bondadosa religiosa (Meryl Streep). El aporte del notable elenco (aparecen también James Spader, John Lithgow, Miranda Otto, William Fichtner, Grace Gummer, Tim Blake Nelson, Sonja Richter y Hailee Steinfeld) y la fotografía en pantalla ancha del mexicano Rodrigo Prieto en exteriores de New Mexico y Georgia hacen de The Homesman un film bellísimo y que aporta además una perspectiva femenina poco vista a las historias del Viejo Oeste.

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