
Maximilian Schell: murió el ganador del Oscar por Juicio en Nuremberg
No sólo en el cine y la televisión desarrolló una prolífica carrera (más de 90 títulos) el actor austríaco Maximilian Schell, fallecido anteayer en Innsbruck, a los 83 años, tras una súbita enfermedad de la que no se dieron mayores detalles. El intérprete -ganador de un Oscar por su labor como el abogado defensor de Juicio en Nu remberg (Stanley Kramer, 1961) y el más famoso de los actores de habla germana desde los tiempos del legendario Emil Jannings- nunca abandonó el teatro, donde se inició de muy joven, y fue también escritor, productor y destacado director tanto de films de ficción y documentales como de ópera. Según se informó, Schell había caído enfermo dos semanas atrás e internado en una clínica de la capital del Tirol, en el oeste de Austria, ya que se encontraba filmando por cuenta de la cadena alemana ZDF en Kitzbühel, a unos 75 kilómetros.
Perteneciente a una familia de actores -era hermano de la famosa Maria Schell (1926-2005)-, había nacido en Viena el 8 de diciembre de 1930, pero fue criado en Zürich, donde se exilió junto con sus padres y hermanos cuando se produjo la anexión de su país a la Alemania nazi. En reiteradas oportunidades, además del papel por el que ganó el premio de la Academia, le tocaría después participar de historias ambientadas en los tiempos del nazismo e incluso representar en el cine a hitleristas, pero se negaba al encasillamiento, sobre todo porque él mismo se había declarado siempre enemigo del régimen y porque sus intereses artísticos le pedían circular por campos diversos y ensayar diferentes géneros.
Empezó, se ha dicho, por el teatro. Y allí aprendió el oficio y ganó reputación de actor dúctil también en algunas películas antes de desembarcar en Hollywood, donde su hermana era ya una estrella consagrada, para actuar junto a Marlon Brando y Montgomery Clif en Los dioses vencidos (Edward Dmytryk, 1958). Esa labor lo llevó al papel del abogado en el film de Kramer y a su definitiva consagración. Otras dos veces sería más tarde candidato al premio de la Academia: por sus labores como un criminal de guerra que se hace pasar por industrial judío en El hombre de la cabina de cristal , sobre un tema de su amigo Friedrich Dürrenmatt, y en Julia , al lado de Vanessa Redgrave y Jane Fonda. Pero en su trayectoria abundan otros títulos famosos, como Topkapi , Krakatoa, al e ste de Java, La Cruz de Hierro , El archivo de Odessa , Un puente demasiado lejos , Los condenados de Altona ?
Como realizador, merecen destacarse dos retratos: el espléndido documental que dedicó a Marlene Dietrich ( Marlene , 1984) y el no menos logrado y conmovedor que consagró a su hermana María (2002).
En el terreno de la ópera se inició con una puesta de La Traviata, en Suiza. Su labor en este terreno lo puso en contacto con músicos descollantes, como Leonard Bernstein y Claudio Abbado.





