
"Mi nombre es John Ford, hago westerns"
Así se presentaba el cineasta, sujeto de tres ciclos
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El cine norteamericano tuvo varios fundadores. Sin embargo, David W. Griffith y John Ford (1894-1973) siguen siendo considerados los más importantes. Revaluado por la crítica como un autor cinematográfico, a lo largo de medio siglo Ford construyó una vasta filmografía con más de 120 largometrajes que abarcan el período mudo y el sonoro. Para recuperar parte de esa obra, comenzará tres ciclos. El primero es John Ford desconocido , integrado por 21 largometrajes, algunos inéditos en nuestro país, que la Cinemateca Argentina y el Complejo Teatral de Buenos Aires presentarán desde hoy en la sala Leopoldo Lugones del Teatro General San Martín (Corrientes 1530, con entradas a 7 y 5 pesos).
Si bien es conocido por sus westerns, Ford abordó historias con infinidad de personajes: gente común, granjeros, emigrantes, obreros, militares o indios que le permitieron hablar con realismo y humor de la gran diversidad del género humano. El cineasta, que participó en la Segunda Guerra Mundial como documentalista, con el rango de oficial de la marina, dirigió su última película en 1966.
Hoy se verá Simplemente amigos (1920), su película número 37, y El legado trágico (1928), con Victor McLaglen; mañana irán Cuatro hijos (1928), drama que tiene lugar durante la Primera Guerra Mundial en Bavaria. Pasado mañana será el turno del clásico El caballo de hierro (1924), con George O Brien, que narra el esfuerzo de dos compañías por tender el ferrocarril del Oeste norteamericano.
El ciclo continuará el domingo con Tres hombres malos (1926); El intrépido (1930), con Edmund Lowe (el 11); Mar de fondo (1931), su segunda película de submarinos, y Río arriba (1930), con Spencer Tracy y Humphrey Bogart (el 12); La peregrinación (1933), con Henrietta Crosman (el 13); El ídolo del regimiento (1937), con Shirley Temple y McLaglen y Doctor Bull (1933), con Will Rogers (el 14); Prisionero del odio (1936) y Huracán (1937), con Dorothy Lamour (el 15); El juez Priest (1934) y Steamboat Round the Ben d (1935), también con Rogers (el 16).
La retrospectiva incluye también Paz en la Tierra (1934), uno de sus films menos conocidos (el 17) y Cuatro hombres y una plegaria (1938), con Loretta Young (el 18); así como Al redoblar de tambores (1939), con Claudette Colbert y Henry Fonda, su primer film en colores, que evoca la lucha de los pioneros del siglo XVIII, y El camino del tabaco (1941), que adapta el relato de Erskine Caldwell y la obra de Jack Kirkland (el 22). De una década después son El precio de la gloria (1952), con James Cagney y Un imposible superhéroe (1950), con Dan Dailey (el 23).
El segundo, John Ford, una retrospectiva , desde hoy en el Malba (Figueroa Alcorta 3415, entradas a 10 y 5 pesos), incluye 24 obras (seis de las cuales se repiten en los otros dos), con joyas como Viñas de ira (1940), ¡Qué verde era mi valle! (1941) y La pasión de los fuertes (1945). además del excelente documental Dirigido por John Ford (1971), de Peter Bogdanovich (el 16 y el 23).
También con respaldo de la Cinemateca Argentina, el 10, en el Teatro del Viejo Consejo (9 de Julio 512, San Isidro, a las 20.30, gratis) comenzará el titulado Buscado vivo o muerto , que incluye cinco producciones de Ford con John Wayne. El ciclo abrirá con La diligencia (1939), para seguir con la "trilogía de la caballería", es decir Fuerte Apache (1948), con Henry Fonda (el 11); La legión invencible (1949), con McLaglen (el 12), y Río Grande (1950), con Maureen O Hara (el 13) para finalizar con Marcha de valientes (1959), con William Holden (el 14).





