
Nanny McPhee, una niñera mágica
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"Nanny McPhee: la nana mágica" ("Nanny McPhee", Reino Unido/2005). Dirección: Kirk Jones. Con Emma Thompson, Colin Firth, Angela Lansbury, Kelly Mcdonald, Imelda Staunton y otros. Guión: Emma Thompson, basado en los libros de Christianna Brand. Fotografía: Henry Braham. Música: Patrick Doyle. Presentada por UIP. Hablada en español. Duración: 95 minutos. Calificación: apta para todo público.
Nuestra opinión: buena
Ser viudo, padre de siete hijos traviesos y estar al borde de la ruina convierten al señor Brown en un hombre con permanentes y cotidianos problemas. Posiblemente, el mayor de ellos sea el no encontrar una niñera que se encargue de esos muchachitos revoltosos que no toleran la disciplina ni soportan a las nanas que deben huir de la casa y de esos chicos indomables. El hombre trabaja en la funeraria de la ciudad y vive (o sobrevive) con la ayuda de su tía Adelaide, que lo ayuda económicamente y que lo amenazó con quitarle la mensualidad a menos que vuelva a casarse en menos de treinta días.
Dispuesto a encontrar una niñera que se encargue de su prole, el señor Brown se sorprende cuando una noche aparece en su casa una austera y poco agraciada mujer de nariz bulbosa, repulsivas cejas y un par de verrugas, que promete poner en orden a sus hijos. Ellos, por su parte, suponen que Nanny McPhee, la nueva nana, poco aguantará sus diabluras y saldrá rápidamente de sus vidas, pero la mujer, con golpes de su bastón mágico, va ordenando los horarios y la conducta de los siete chicos, que, lentamente, se vuelven más sosegados y obedientes.
El señor Brown, entre tanto, desespera por hallar una esposa, pero también es Nanny McPhee la que aquietará su espíritu cuando le hace saber que una de sus sirvientas, convertida en Cenicienta, le dará su comprensión y su amor. La trama recorre el camino de la diversión a través de un guión urdido con soltura y enmarcado por una escenografía y un vestuario de restallantes colores y deja como saldo una moraleja en la que el amor y la comprensión son armas poderosas para cambiar las conductas humanas.
Pensado para los niños y los adolescentes, el film entretiene a través de esa fábula que siempre apunta a la necesidad de anteponer la bondad a cualquier otro esquema y se detiene en esa niñera-hechicera que deja la casa en silencio luego de impartir sus lecciones a través de su mágico poder. El director Kirk Jones logró un producto que, si por momentos cae en antiguas escenas -la guerra de tortas de crema habla de una vetustez ya innecesaria en la pantalla grande-, impone sin embargo cierta simpatía dada por el personaje central al que Emma Thompson aporta indudable calidad. Vale destacar, también, la labor de los siete niños tan destrozones como luego obedientes, y las buenas labores de Colin Firth y de Angela Landsbury, que retorna al cine luego de un largo paréntesis. Aceptable en su producción, "Nanny McPhee: la nana mágica" apuesta a la simplicidad y a la calidez. Y si no logra del todo su propósito, permite en cambio recrear una especie de Mary Poppins envuelta en una aventura que revive en la pantalla los viejos cuentos que escuchábamos de niños.






