Natalie Wood: aquello que persiste busca a la artista detrás de la tragedia

Su hija, Natasha Gregson Wagner, y su viudo, Robert Wagner, hablan de Natalie Wood, cuya muerte trágica jamás se esclareció
Su hija, Natasha Gregson Wagner, y su viudo, Robert Wagner, hablan de Natalie Wood, cuya muerte trágica jamás se esclareció
Paula Vázquez Prieto
(0)
11 de mayo de 2020  • 12:09

Natalie Wood: aquello que persiste (Natalie Wood: What Remains Behind, Estados Unidos, 2020). Dirección: Laurent Bouzereau. Duración: 100 minutos. Estreno: martes, a las 20, por HBO. Disponible en: HBO Go. Nuestra opinión: buena.

"El día en que murió mi mamá el mundo se desmoronó y nuestra familia nunca volvió a ser la misma. Desde entonces se ha especulado tanto sobre su muerte que ello ha ensombrecido su trabajo y quién era ella como persona". Las palabras de Natasha Gregson Wagner , la hija mayor de Natalie Wood , definen el propósito del documental que ella produce y del que oficia como principal narradora. Descubrir a Natalie Wood detrás de la tragedia de su muerte, del morbo y las acusaciones. Lo mejor de ese descubrimiento está en la deconstrucción que Gregson Warner realiza de sus propios recuerdos, en el que su madre se despliega en todas sus formas, públicas y privadas. Allí, en el resquicio de las declaraciones a cámara, o en las miradas que intercambia con su padrastro, Robert Wagner , algo escapa a cualquier control, algo que esgrime ya no su vocación de dejar una versión definitiva de Wood, sino a la de entenderla más allá de las contradicciones de su recuerdo.

Natalie Wood: Aquello que persiste puede dividirse en tres partes. En la primera su hija, también actriz, recorre su carrera cinematográfica y su vida personal: sus inicios como estrella infantil, su ascenso en la industria, sus papeles consagratorios, sus romances y matrimonios, la decisión de la maternidad. Es la parte más controlada, la que usa los videos caseros y las entrevistas de sus amigos y colegas como las claves de exposición del personaje. La segunda parte, en cambio, se abre a la infancia de Natalie Wood, a sus padres inmigrantes rusos, a las tempranas exigencias de ser el sostén familiar, a la voz de una madre supersticiosa y demandante que auguraba el peligro de las "aguas oscuras". Más allá de las tensiones que se puedan percibir entre Natasha Gregson y el recuerdo de su abuela -agregado el rol de su tía Lana, quien siempre agitó la hipótesis de cierta conspiración alrededor de la muerte de Natalie- lo interesante es cómo el documental desnuda esa irrefrenable vocación de teñir la muerte de toda estrella de misticismo y premonición. No solo la prensa y los fanáticos construyeron el mito de Natalie Wood a partir de la especulación sobre su muerte, sino que también parte de su familia quedó adherida a esa pulsión.

La tercera parte se centra en el accidente, en el caos de la prensa en el funeral, las especulaciones que asoman cada aniversario y el dolor que perduró . Robert Wagner explica con detalle, c asi a modo de descargo, su versión de los hechos . Es consciente de que ese día de noviembre de 1981 definió su imagen pública para siempre, y su hijastra intenta mostrar al hombre detrás de ese fantasma. Es interesante el testimonio de Courtney Wagner, la hija menor de Wood, quien atravesó una adolescencia difícil. "Cada vez que entraba en un lugar sentía que murmuraban 'Esa es la hija de Natalie Wood' y ese sonido me perseguía". Para ella, emancipada de la necesidad de dar una versión oficial sobre su madre, las contradicciones son fructíferas para lidiar con esa presencia, con los retazos de su memoria infantil y el imaginario que sigue vivo en el cine.

Por último, hay una discusión atractiva que la película instala de soslayo. Fragmentos de un artículo inédito escrito para el Ladies Home Journal en 1966, algunas entrevistas televisivas y ciertas reflexiones sobre sus personajes revelan en Natalie Wood un costado no demasiado revisitado de su imagen pública, a menudo confinada al destino de fama que había impuesto su condición de estrella infantil. Natalie Wood fue una actriz que se reinventó en cada etapa de su carrera, que persiguió su libertad aun en un contexto adverso como el del sistema de estudios, que se arriesgó a interpretar personajes atípicos como el de Esplendor en la hierba o el de Bob y Carol y Ted y Alice , que cristalizó una transición que fue también la de toda una época. Ese gesto de correr la tragedia del centro, de vislumbrar a la profesional detrás del ícono, de recuperarla como una mujer moderna, decidida, consciente de su imagen pública y dueña de la privada es también un valioso descubrimiento.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.