Netflix: I Am Mother apuesta a las vueltas de tuerca con resultados desparejos

"Hija", sobreviviente de la gran extinción del género humano, junto a "Madre", un robot
"Hija", sobreviviente de la gran extinción del género humano, junto a "Madre", un robot
Hernán Ferreiros
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14 de junio de 2019  • 00:01

I Am Mother. Dirección: Grant Sputore. Guion: Michael Lloyd Green. Elenco: Rose Byrne, Clara Rugaard y Hilary Swank . Duración: 113 minutos. Disponible en: Netflix . Nuestra opinión: buena.

Esta película comienza el día de la extinción del género humano. En un "centro de repoblación" subterráneo, mientras aun se escucha el eco de explosiones, se pone en funcionamiento el proceso para la gestación artificial de uno de los 63.000 embriones almacenados. Apenas 24 horas más tarde nace una beba que será llamada tan solo "hija" y que queda al cuidado de un robot llamado "madre". ¿Por qué se gesta solo un embrión? "Las madres necesitan tiempo para aprender: educar a un hijo no es una tarea sencilla", explica "madre" (con la voz de Rose Byrne).

La historia salta hasta "13.867 días tras el evento de la extinción", cuando "hija" (Clara Rugaard) es una adolescente y su educación, que consiste en dilemas morales como el célebre problema del tranvía (¿es moralmente lícito matar a una persona para salvar a cinco?), está cerca de concluir. Si alguien se toma el trabajo de calcular aquellos días en años, se dará cuenta de que algo no está bien. Reiteradamente la película nos lleva a pensar que las cosas no son lo que parecen (aunque ya lo sabíamos, dado que el giro sorpresivo se volvió una parte inevitable del cine de género) y esta intuición se confirma cuando llega una extraña ( Hilary Swank ) al búnker habitado solo por "madre" e "hija" ¿Acaso no se había extinguido la raza humana y el exterior era una tierra baldía y envenenada? Nuestra confianza y lealtad va saltando entre los personajes hasta llegar al último acto, en el que se desata una avalancha de vueltas de tuerca, algunas no del todo impredecibles o necesarias.

Aunque la película está protagonizada exclusivamente por mujeres (se podría argumentar que el robot es no binario, pero su voz es la de una mujer) difícilmente podría ser considerada feminista, porque refuerza el rol de la mujer solo como cuidadora y responsable de los hijos. Parafraseando la conocida fórmula de Simone de Beauvoir, se puede decir que esta no es la historia de cómo alguien llega a ser una mujer, sino de cómo una mujer llega a ser una madre. Curiosamente, si también hubiera habido varones cumpliendo ese rol, quizás la historia habría resonado mejor con los reclamos actuales, a los que la película claramente se dirige con su elenco enteramente femenino y -ya en un exceso de corrección- incluyendo sobre el final un bebe de color para evitar que todos sean blancos. También en el Apocalipsis debe haber lugar para las minorías.

Hilary Swank, la extraña que llega al búnker en el que viven "Madre" e "Hija"
Hilary Swank, la extraña que llega al búnker en el que viven "Madre" e "Hija"

Si bien pasa por múltiples tópicos de su género, I Am Mother evita golpes de efecto vulgares y, con un presupuesto mínimo, se las arregla para crear un mundo propio y creíble. Eso y la factura técnica son sus mayores méritos.

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