Nunca digas su nombre: un cachivache de terror

Nuestra opinión: mala
Hay un poquito de Candyman, una pizca de Destino final, una porción de It Follows y un montón de elementos de escasísima calidad en este film de terror que nos cuenta en su prólogo sobre un señor que mata para que no se propague la maldición de decir o pensar en el nombre del título en inglés, una clase de cuco que tarda horrores en aparecer. Pensar un nombre: un recurso poco cinematográfico que da paso a cualquier arbitrariedad, que la película usa con molesta frecuencia. La directora es la misma de la muy interesante La última cena (1995). El guionista no era el mismo que el de este cachivache; eso podría explicar algo, aunque quizás no todo.
Más leídas de Cine
- 1
El regreso de Torrente: el personaje machista y homofóbico al que algunos ven “simpático” y que una porción del electorado votaría para presidente
2Una batalla tras otra vs. Pecadores: el último round antes de la gran noche de los Oscar
- 3
De Timothée Chalamet a Jessie Buckley, cómo funcionan las campañas de desprestigio que cambian el rumbo de los premios Oscar
4“Una pesadilla”: el film basado en un héroe de los 80 que fue el punto más bajo en la carrera de un actor y que hoy es de culto






