
Por la carretera
Con el estreno, el jueves, de En el camino, film basado en el libro de Jack Kerouac, el cine sigue buscando reflejar a la generación beat
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Hace ya mucho tiempo, en 1979, Francis Ford Coppola pensó por primera vez en la adaptación al cine de En el camino ( On The Road ), la emblemática novela de la generación beat escrita por una de sus figuras más prominentes, Jack Kerouac.
Unos cuantos años antes, en 1957, el propio Kerouac le había enviado una carta a Marlon Brando para pedirle que encarne en una película a Dean Moriarty, protagonista del relato que apareció editado por primera vez en 1957 y contribuyó de manera indiscutible a la mitificación posterior de la ruta 66. Kerouac planeaba encarnar a Sal Paradise, su álter ego en la novela, e imaginaba una cámara colocada en el asiento delantero de un auto que mostrara la carretera durante el día y la noche. El proyecto nunca se llevó a cabo y sólo cuando Coppola compró los derechos del libro, en el 79, la idea de la película empezó a cobrar forma.
Sin embargo, se empezaron a suceder las dificultades y las postergaciones, tras algunos anuncios rimbombantes: la contratación de Barry Gifford (de quien Lynch llevó al cine Corazón salvaje ), una versión en 16mm en blanco y negro en cuyo casting participó Allen Ginsberg; otra que protagonizarían Brad Pitt (Moriarty) y Ethan Hawke (Paradise); una nueva, otra vez con Pitt y Joel Schumacher como director, que luego pidió a Colin Farrell...
En fin, fueron muchas las idas y venidas hasta llegar al largometraje que se lanzó en Cannes en 2012 y se estrenará en Argentina el próximo jueves, con el británico Sam Riley -el líder de Joy Division, Ian Curtis, en Control- en el papel de Paradise, Garret Hedlund ( Troya, Tron: el legado ) como Moriarty, la estrella de la saga Crepúsculo Kristen Stewart y dos grandes figuras, Kirsten Dunst y Viggo Mortensen (interpretando a Burroughs), en roles secundarios. El director elegido fue el brasileño Walter Salles, especialista industrial en historias de desarraigo ( Tierra extranjera, Diarios de motocicleta ) que eligió un montaje de inspiración jazzística -un ritmo nervioso y entrecortado, propio del free, muy en boga en la época- para narrar las aventuras juveniles de Moriarty y Cassady, inducidas por la experimentación con las drogas en el paranoico Estados Unidos de la Guerra Fría.
El resultado es bueno, pero no brillante, como lo han reflejado las críticas hasta ahora: no hubo casi ninguna decisivamente celebratoria, pero sí algunas bastante salvajes en contra del film.
Otros intentos
En el camino no es la única película con referencias a la generación beat. En 2010, James Franco personificó a Allen Ginsberg en Howl , de Rob Epstein y Jeffrey Friedman, un film de bajo presupuesto que pone el foco en el juicio que su editor sufrió en 1957 por la publicación del famoso poema Aullido (el martes y miércoles próximo se podrá ver en TV por la señal Max).
Este año se estrenó comercialmente, luego de ser exhibida en el Sundance y el Festival de Toronto, Kill Your Darlings , en la que el inglés Ben Whishaw es Lucien Carr, famoso por haber apuñalado a un acosador de gays, David Kammerer. Kerouac y Burroughs contaron esa historia en And the Hippos Were Boiled in Their Tanks , novela escrita en 1945 y publicada por la prestigiosa editorial Penguin Classics sólo en 2008.
Pero antes hubo diferentes acercamientos a esa camada de escritores que prefiguraron la contracultura de los 60. En 1991, el canadiense David Cronenberg llevó al cine una inquietante versión de El almuerzo desnudo , el famoso libro de Burroughs, y obtuvo críticas elogiosas, pero no logró llegar al gran público. Y hay unos cuantos antecedentes más, oblicuos, tangenciales, pero igualmente significativos.
Pull My Daisy , un corto de 1959 dirigido por el fotógrafo Robert Frank y el artista plástico Alfred Leslie, sobrevive hoy como un alocado sainete experimental donde aparecían Kerouac, Ginsberg y Gregory Corso. Basado en un poema de Kerouac, Cassady y Ginsberg de fines de los 40, es para muchos la más genuina muestra cinematográfica del espíritu beat.
The Subterraneans (Ranald MacDougall, 1960) es la primera adaptación al cine de un texto de Kerouac, con George Peppard (el mismo de la serie televisiva Brigada A ) y Leslie Caron como protagonistas de una historia de amor interracial en la que también aparece el talentoso saxofonista Gerry Mulligan, aquel que tocara en los 70 con Astor Piazzolla.
Heart Beat (John Byrum, 1980) es una biopic de Cassady -en la piel de un joven y apuesto Nick Nolte-, con Sissy Spacek como su mujer Carolyn y John Heard, el padre de Macaulay Culkin, en el rol de Kerouac. En Drugstore Cowboy (Gus Van Sant, 1989), el mismísimo Burroughs aparece conversando sobre los efectos de los opiáceos con el personaje de Matt Dillon. The Last Time I Commited Suicide (Stephen Kay, 1995) es un film basado en una carta que Cassady le envió a Kerouac contándole detalles de su tormentoso matrimonio, la parte que le toca jugar a Kirsten Dunst en la película de Salles. Beat (Gary Walkow, 2001) narra las alocadas aventuras en México de Burroughs y su mujer, Joan Vollmer, quien murió de un disparo en la cabeza efectuado por su propio esposo, en un confuso episodio ocurrido cuando intentaban emular el riesgoso juego de la manzana en la cabeza de Guillermo Tell. Kiefer Sutherland encarnó al autor de Queer , mientras que Vollmer fue interpretada por la polémica esposa de Kurt Cobain, Courtney Love.
En el próximo Festival de Sundance, que abrirá el 16 de enero, se verá la premiere de Big Sur , adaptación a cargo de Michael Polish ( For Lovers Only, Northfolk ) de uno de los textos más amargos y desencantados de Kerouac. La película es protagonizada por el francés Jean-Marc Barr, habitual cara de las películas del Dogma danés, en el rol de Jack Duluoz, otro álter ego de Kerouac, a la deriva entre su alcoholismo y su desesperación vital.





