
Retrato de familia con ecos de la Italia real
Brilló Swinton y hubo más aplausos para Herzog
1 minuto de lectura'
VENECIA.- Un fuerte viento se llevó ayer el calor que reinaba en el Lido, donde la gran pregunta era si es la dinastía de los Agnelli, una de las más influyentes de Italia, la que se retrata en Io sono l´amore , película protagonizada por la espléndida Tilda Swinton (Oscar 2007 por Michael Clayton ).
Realizada por el joven director italiano Luca Guadagnini y proyectada en la sección Horizontes, la cinta narra la saga de los Recchi, empresarios textiles del norte de Italia. La familia vive en una mansión racionalista del centro de Milán repleta de mucamas y mucamos, en un clima marcado por frialdad e hipocresía. Si bien la gente de Io sono l´amore niega tajantemente que la historia tenga algo que ver con los Agnelli, en el film hay demasiadas coincidencias, quizás involuntarias, con la vida de los dueños de la automotriz Fiat, oriunda de Turín.
La rebelde Emma Recchi, la señora de casa, de origen ruso, interpretada fantásticamente por la escocesa Swinton -que logra que la película valga la pena-, tiene algo de Margherita Agnelli, la hija del legendario Avvocato. Además, uno de los hijos de Emma, Edoardo, que no tiene espíritu empresarial, muere trágicamente, tal como sucedió con varios de los Agnelli, llamados los Kennedy italianos por ese halo de desgracia que siempre los rodeó.
Más allá de las semejanzas, la cinta, que tiene una gran fotografía y opinable guión, describe los mecanismos de una familia de la alta sociedad italiana, cuyo equilibrio se rompe cuando aparece Antonio (Edoardo Gabbriellini), un cocinero que le hará perder la cabeza a la solitaria e infeliz Emma.
El amor, el odio y las neurosis, por otro lado, son el gran tema de Persecution , monótono film del director francés Patrice Chereau, que compite por el León de Oro. El protagonista es Romain Duris, que interpreta a Daniel, un joven paranoico que con su histeria mental le hace la vida imposible a la mujer que quiere, Charlotte Gainsbourg, y que es perseguido por un hombre que lo ama locamente. Más tarde, Chereau dijo que los intensos diálogos del film demuestran que en verdad las palabras "siempre esconden la verdad".
Fue muy aplaudido, por otra parte, el segundo film del alemán Werner Herzog en carrera después de Un maldito policía: Nueva Orleans -la gran sorpresa de esta 66»edición de la Mostra-, My Son, My Son, What Have ye Done? Se trata de un film de horror sin sangre y con excelente música, inspirado en un hecho real.
Aunque ayer de lo que más se hablaba era de la llegada de Patrizia D´Addario, la prostituta que saltó a la fama por haber grabado audios y videos de su noche de sexo con el premier Silvio Berlusconi. D´Addario no pisó la alfombra roja pero se paseó como una diva por la terraza del Hotel Excelsior, algo que hizo enfurecer a los cinéfilos.
1
2Junto a Gastón Pauls y Leticia Brédice, el Festival de Málaga reconoció la obra de Fabián Bielinsky
3Violeta Kreimer, la productora argentina que compite por un Oscar: de cómo nació su proyecto al apoyo de dos grandes actrices
4“La Cristo mujer”: un film controversial que en clave musical cuenta el ascenso del símbolo de un movimiento religioso

