Steve Carell y Tina Fey, dos comediantes con química
Protagonizan el film Una noche fuera de serie
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Hay parejas que no se entienden. Y no pasa nada porque en cuestiones de amores, los únicos que tienen que comprender las cosas son los principales involucrados. A menos que se trate de matrimonios famosos. Ahí todos tenemos algo que decir. Incluso si se trata de un dúo de la ficción, como el que interpretan Tina Fey y Steve Carrell en Una noche fuera de serie, el film que Fox presentará pasado mañana en la Argentina. Pero de verdad o de mentira, para la pantalla, Carrell y Fey son la pareja perfecta. Comediantes de origen similar, ambos comenzaron sus carreras en los teatros de improvisación de Chicago, y de rotundo éxito televisivo gracias a un par de series -The Office, para él, y 30 Rock, para ella-, que compiten por ser las más graciosas de la pantalla chica, los actores causan gracia apenas por estar parados uno al lado del otro. Y en la película hacen bastante más que eso.
Allí interpretan a Phil y Claire Foster, un matrimonio de Nueva Jersey que lleva ya muchos años, y entre los chicos y la rutina perdió su propio espacio. Cuando se enteran de que una pareja amiga decidió divorciarse, ambos entran en pánico y se les ocurre que lo mejor para revitalizar su conexión es una noche romántica en Manhattan. El único problema es que no reservaron mesa, y la solución es tomar el lugar de otro matrimonio que casualmente tiene conexiones con el crimen organizado.
Allí comienza una aventura dirigida por Shawn Levy (Una noche en el museo), que toma algo del espíritu de Después de hora, de Martin Scorsese, aunque el recorrido nocturno por Nueva York y sus alrededores esté, en este caso, siempre atento a cómo hacer a sus protagonistas lo más graciosos posible. Así, los aburridos padres de familia pasan por situaciones tan peligrosas como absurdas, al conseguir romper su rutina como nunca lo habrían imaginado. Es posible que la sucesión de momentos ridículos –un baile en el local de strip tease se destaca entre ellos–, podría ser excesiva si Fey y Carell no fueran las protagonistas. Lo cierto es que por separado ambos probaron su capacidad para la rara mezcla de comedia física e inteligente en sus series televisivas.
<b> Trailer de <i> Una noche fuera de serie </i></b>
El tonto de la fiesta
En el caso de él, la sospecha de que una nueva fuerza cómica llegaba para ocupar el lugar del popular pero menos presente Jim Carrey, apareció cuando Carell interpretó a uno de los periodistas televisivos en El reportero: la leyenda de Ron Burgundy, que aquí se estrenó directamente en DVD.
Sus expresiones faciales y verdadera dedicación para comunicar la tierna estupidez del personaje le facilitaron el camino para su primer protagónico en Virgen a los cuarenta. El éxito de esa película en todo el mundo transformó la carrera de Carell, que, además de participar en el film independiente Pequeña Miss Sunshine e interpretar al agente Maxwell Smart en la remake de El agente 86, desde 2005 es el despistado, torpe e irresponsable jefe de The Office, la adaptación norteamericana de la serie británica que creó Ricky Gervais. Con un gran guión original para armar a su personaje, Carell logró darle a su Michael Scott muchas más facetas de las que tenía su par inglés.
Mientras el gerente de la fábrica de papel que imaginó e interpretó Gervais era siempre desagradable aunque gracioso, el norteamericano puede ser desagradable, pero también despierta pena y siempre, siempre, carcajadas. En varias entrevistas que dio Carell para promocionar Una noche fuera de serie, el actor contó que una de las cosas que más le cuesta conseguir cuando hace una película es no mirar a cámara como sí tiene que hacerlo en la serie televisiva, que juega con la idea de que en la anodina oficina de la fábrica de papel se está filmando un documental interminable.
Aunque algunos de sus papeles cinematográficos -Todopoderoso 2 y Dani, un tipo de suerte-, no estuvieron a la altura de la promesa de Virgen a los cuarenta, lo cierto es que tanto en el mercado norteamericano como a nivel mundial, Carell se transformó en una fija para las comedias de grandes presupuestos. En realidad, este año se lo verá en la versión que hizo Hollywood de La cena de los tontos, la comedia francesa que aquí en teatro protagonizaron Guillermo Francella y Adrián Suar.
La dama de la comedia
Tal vez para muchos, la cara y el nombre de Tina Fey no diga ni les suene demasiado. Es que la suya es una carrera más bien televisiva y siempre con más intervención detrás de cámara que al frente de ella. Fey trabajó durante muchos años como parte del equipo de guionistas de Saturday Night Live hasta que fue ganando lugar en los sketches, y de tanta práctica que ganó allí terminó escribiendo una ficción, 30 Rock, que transcurre en un programa muy parecido a aquel clásico de la TV norteamericana. Allí, Fey interpreta a Liz Lemon, una productora adicta al trabajo y a la comida chatarra que se siente más cómoda escribiendo chistes que interactuando con sus pares. Ganadora de un premio Emmy por su interpretación en la serie, Fey se destaca del resto de las comediantes televisivas por ser, además de protagonista, la creadora y principal guionista del programa que varias veces fue considerado la mejor comedia del año en su país. Y hasta logró rescatar a su anterior ciclo, Saturday Night Live, de un bajón de rating y de interés del público cuando imitó a la entonces candidata a la vicepresidencia de los Estados Unidos, Sarah Palin.
Exitosos y muy graciosos por separado, Carell y Fey juntos son perfectos para una comedia como Una noche fuera de serie, en la que se animan a hacer el ridículo, a reírse de ellos mismos y a conseguir que el público haga lo mismo.
LAS RISAS DE ELLA
- 30 Rock (que se ve los jueves a las 22, por Sony) es una comedia distinta que se burla de la televisión, la política y hasta de la hollywoodcracia que parece dominar a buena parte de la opinión pública en los Estados Unidos. Con una constante intención de destacar el lugar de las mujeres en los espacios de poder sin caer en aburridas lecciones, la serie también tuvo como invitada a la legendaria Carrie Fisher, que, además de interpretar a la princesa Leia en La guerra de las galaxias, es una de las más destacadas guionistas y escritoras en Hollywood. Jerry Seinfeld regresó por un rato a la TV para hacer de sí mismo en esta serie, mientras que en esta temporada, la cuarta del programa, Julianne Moore interpretó a una vieja amiga de Jack Donaghy, el personaje que hace con desopilante entusiasmo Alec Baldwin. Y para el fin de este año, Matt Damon hará una aparición especial.
LAS RISAS DE EL
- Pocas cosas parecen menos televisables y entretenidas que la actividad cotidiana de una oficina de venta de suministros de oficina. Sin embargo, The Office demostró no una, sino dos veces, que con buenos guiones y mejores actuaciones todo es susceptible de generar risas. Así, en la serie (que emite todos los lunes a las 21 la señal de TV paga FX), los personajes son todo menos comunes o, al menos, su manera de resolver conflictos no lo es. En la sexta temporada, Michael, el personaje de Steve Carell, está pasando por un momento difícil, ya que su empleado de confianza, Jim (John Krasinski), consiguió el ascenso merecido y ahora debe compartir la gerencia con él. Tan gracioso como inseguro, el jefe sólo quiere divertirse mientras su colega lo persigue para que deje trabajar a los empleados. La absurda mirada sobre la política empresarial no dejó de lado la actual crisis económica, y en más de un capítulo se habló de la recesión y la falta de empleo.
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