Sylvester Stallone: un duro que hace reír a los chicos
Protagoniza "Miniespías 3D", que aquí llegará el jueves; dice que tiene escrito el guión de "Rocky VI" y critica a Schwarzenegger
1 minuto de lectura'

MEXICO DF.- Más allá de algunas marcas en el rostro que delatan el paso del tiempo, nadie diría al verlo que le faltan apenas tres años para festejar los 60. Y hasta más de uno se animaría a decir, al verlo llegar al encuentro de la prensa internacional con la musculatura intacta debajo del atuendo informal (remera celeste, jeans, zapatos deportivos), que Sylvester Stallone hasta podría animarse de nuevo a calzarse los guantes de boxeo y llevar a Rocky Balboa hacia una nueva aventura cinematográfica.
Pero el personaje que sacó al actor nacido en Nueva York casi del anonimato para convertirlo con el tiempo en una de las figuras mejor pagas de la historia de Hollywood no parece ocupar un lugar de privilegio entre sus proyectos futuros, por más que una sexta aventura del héroe ya fue escrita.
"Yo tengo escrito el guión de "Rocky VI", pero lo más seguro es que jamás se filme. Hay un productor que tiene mucho que ver con este nombre y no quiere saber nada con hacer otra película. Y además, se lo digo con el corazón, no me interesa demasiado hacerla", confiesa el actor con un guiño que acentúa la conocida postura que adquiere su cara (media sonrisa, cejas arqueadas) cada vez que se propone festejar alguna ocurrencia.
El aire afable y juguetón con el que Stallone se dispone a la charla tiene que ver con su más reciente trabajo en el cine. El actor de "Rambo" es ahora el villano de "Miniespías 3D" ("Spy Kids 3D: Game Over"), tercera aventura de la exitosa saga cuyo estreno local anuncia Buena Vista para el próximo jueves. Su personaje es Toy Maker (literalmente, el fabricante de juguetes), ambicioso creador de una serie de juegos de realidad virtual en los que se verán envueltos los hijos de la familia Cortez (Daryl Sabara y Alexia Vega) para vivir una nueva aventura de agentes secretos y espionaje sofisticado destinada especialmente a chicos y adolescentes.
"Me sentí muy bien haciendo esta película, porque yo soy el chico malo en casa todos los días del año. Además, a mis hijos les encantó. Cuando surgió el proyecto quise saber si ellos estaban de acuerdo con que interpretara a este personaje y me dijeron: ¡Ahora vas a hacer una película de verdad! Ellos lloran cada vez que ven por televisión una película de Rambo o de Rocky y notan la diferencia. Por eso creo que he tomado una buena decisión", dice, entre divertido y serio, en el elegantísimo salón de un hotel situado a la vera del Paseo de la Reforma, la principal avenida de la capital mexicana.
Antonio Banderas y Carla Gugino repiten aquí los personajes que cumplen desde principios de esta serie, acompañados por el veterano Ricardo Montalbán y una serie de apariciones tan sorpresivas como festejadas de figuras de Hollywood. La restante atracción de la película es puramente técnica, ya que los espectadores deben seguir buena parte de la historia con los clásicos anteojos especiales diseñados para observar escenas en tercera dimensión, que tienen un papel clave dentro de una historia fantástica cuyo eje es la realidad virtual.
Stallone llegó a este proyecto a partir de una iniciativa del prolífico Robert Rodriguez ("Erase una vez en México", "La balada del pistolero"), que aquí es simultáneamente director, guionista, productor, director de fotografía, autor de la partitura musical, diseñador de producción y creador de los juegos virtuales en los que se mueven los actores de carne y hueso.
"Conocí a Robert en 1997, cuando yo filmaba "Tierra de policías" y quería hacer una película sobre carreras de autos con él como director", recuerda Stallone. El proyecto quedó en otras manos ("Driven", en 2000, tuvo como realizador a Renny Harlin), pero el vínculo se mantuvo y ahora los papeles se invirtieron y fue Rodriguez quien llamó al actor.
"Robert es un chico grande, incapaz de quedarse en un solo lugar. Toca la guitarra en el set; es creativo; hace como ocho trabajos al mismo tiempo. Se siente fuera de la maquinaria de Hollywood y construyó su propio camino haciendo películas como si fueran asuntos de familia. Tal vez por eso funcionen las películas de los miniespías. Porque muestra que todos los peligros se superan cuando todos se unen para superarla. Tanto los chicos como los padres creen en esa vieja consigna de todos para uno y uno para todos", precisa.
-¿Rodriguez lo convocó para este papel acaso porque el Toy Maker y usted tienen algo en común?
-Por lo general, los actores creen que pueden ocultar su verdadera personalidad detrás de algún papel, pero por más que quieran hacerlo siempre por algún lado asoma lo que el actor es en realidad. Uno es lo que es y de alguna manera siempre lo expresa: a veces con su voz, a veces con su pensamiento. Al ver cinco o seis películas de un mismo actor uno puede ya darse una idea de quién es y cómo piensa. Si Harrison Ford hiciera al toy maker sería muy diferente del que hago yo. Lo mismo pasa con Sean Connery, Paul Newman o Bruce Willis.
-¿Encontró diferencias entre este trabajo y sus anteriores películas, que tenían mucho de real y nada de virtual como aquí?
-En un drama o en una película convencional de acción no podría darme el gusto, como aquí, de divertirme, exagerar los gestos o elevar la voz hasta el grito. Siento que aquí puedo ser casi como un juguete más. Por eso digo que hacer esta película fue lo más parecido a unas buenas vacaciones.
-¿Cuál es la verdad sobre el siempre comentado y nunca concretado regreso de Rocky?
-Rocky ya está viejo para pelear. Cuando se llega a cierta edad se pierden algunas habilidades, pero a cambio se ganan otras. Antes veíamos en la pantalla a una persona que se sentía poderosa y sabía pelear, pero con muy poco cerebro. Ahora estaríamos frente a un personaje más adulto, más centrado, que no es tan fuerte como antes, pero sabe mucho más de la vida. Como le dije al principio, tengo listo el guión de "Rocky VI", pero tal vez se convierta en un musical de Broadway del que no pienso participar, porque Rocky es un poco más joven que yo y tendría que bailar, actuar y cantar.
-Si no es "Rocky VI", ¿por dónde pasa su próximo proyecto?
-Empecé el rodaje de "Rampart Scandal", una película sobre el mundo del hip hop, una nueva cultura que representa un mundo todavía demasiado oscuro. La historia se centra en las muertes de Tupac Shakur y Notorious B.I.G. Además de dirigirla, allí interpreto a un policía de Los Angeles.
-¿Por qué está tan interesado en el hip hop?
-Porque es la música que mejor representa a las nuevas generaciones. Mis padres tuvieron a Frank Sinatra, a mí me tocó la época del rock and roll y ahora los chicos experimentan con algo nuevo que todavía no conocemos del todo. Quiero descubrirlo.
-¿Va a ser una película de gran presupuesto?
-No, porque hoy me siento más cerca del cine independiente. Hacer grandes películas de acción está bien, pero cuando pienso en "Rocky" no me olvido de que nació casi de la nada, como una pequeña película fuera de los grandes estudios. Si "Rocky" se estrenara hoy, iría directamente al mercado del DVD, sin pasar por los cines. Se lo aseguro. Hay en el mercado cada año entre 3000 y 4000 películas y con suerte 400 se estrenan en los cines. Pero las mejores que he visto últimamente se estrenaron directamente en DVD.
-¿Se siente satisfecho con su carrera?
-Todos tenemos cosas de que arrepentirnos, pero no me puedo quejar. Tengo una hermosa mujer, tres niños felices; estoy saludable... Me encantaría hacer "Moby Dick" y aparecer allí como el capitán Ahab, pero tengo que pensar en mis hijos y eso de matar ballenas no creo que les guste.
Reflexiones
- "Ya tengo escrito el guión de "Rocky VI", pero lo más seguro es que jamás se filme"
- "Hoy me siento más cerca del cine independiente"
- "Si "Rocky" se estrenara hoy, iría directamente al mercado del DVD, sin pasar por los cines"
- 1
2¿No hay plata para el cine nacional?: el mito de la falta de fondos y la inversión privada
3El mito de la falta de fondos y el miedo del sector privado para invertir en películas argentinas
4La película sobre la puesta de Ricardo III tuvo su estreno mundial en Málaga, con la presencia de Joaquín Furriel


