Tom Cruise: hacia el futuro, con Spielberg
Dice que está orgulloso por haber trabajado en "Minority report", que se estrenará mañana
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"Minority Report: sentencia previa", la tan esperada colaboración entre Steven Spielberg -el director de mayor éxito comercial de todos los tiempos- y Tom Cruise -el astro de la pantalla más cotizado- parece la unión soñada de Hollywood. Por cierto, el film que se estrenará mañana en la Argentina, situado en 2054 en Washington, donde una unidad policial de elite es capaz de prevenir los crímenes antes de que las personas los cometan, tiene su buena dosis de atractivos cinematográficos. Tom Cruise todavía siente vértigo al recordar escenas de acción en las que tuvo que cargar sobre la espalda un propulsor real y volar sobre las calles, y Spielberg, por su parte, se divirtió muchísimo inventando un mundo futuro con cajas de cereal animadas y carteles que saben el nombre de las personas. Pero la película, basada en un relato de Philip K. Dick, da a Cruise la oportunidad de interpretar uno de los héroes más complejos y problemáticos de su carrera, y a Spielberg la oportunidad de plantear intrincadas preguntas acerca de los dilemas morales de una sociedad que ha convertido la vigilancia en arte.
"Estoy muy orgulloso de este film", dice sonriendo Cruise, quien, a punto de cumplir 40 años, se explaya sobre el placer que le causó afeitarse la cabeza y hacer una película que define como "un film de vacaciones para adultos".
-"Minority Report" es más que un film de acción, ¿verdad?
-Por cierto. Tiene una gran historia, llena de giros inesperados, personajes maravillosos. Spielberg verdaderamente nos lleva a un mundo basado en la tecnología, pero que podemos prever y se ocupa de situaciones que la gente puede relacionar con su vida actual.
-¿Usted interpreta a una especie de detective?
-Se llama John Anderton. Básicamente recibo un poco de información de personas con poderes psíquicos, que me anuncian futuros asesinatos, y trato de investigar dónde y cuándo se producirán. Trabajo con un grupo de agentes especialmente entrenados por mí y llegamos a la escena del crimen lo más rápido posible, con nuestras mochilas propulsoras y aerodeslizadores.
-Existe un gran contraste entre la vida pública eficaz y controlada y la caótica vida privada de su personaje, ¿no es cierto?
-Sí. Anderton perdió un hijo y eso lo hizo empezar con la idea del pre-crimen. Es buenísimo hacer un personaje con esa clase de conflicto, porque a medida que se despliega la historia, el personaje va desplegando sus facetas. Cuando leí el relato sobre el que se basa el film, me pareció excelente, pero lo que hicieron con él Spielberg y el guionista Scott Frank es realmente extraordinario.
-John Anderton es drogadicto, ¿no temió dañar su imagen al interpretarlo?
-No, en absoluto. Me interesa encarnar todo tipo de personajes, y éste funciona perfectamente en la historia.
-¿Por qué nunca antes había trabajado con Spielberg, una colaboración tan esperada?
-Hablamos muchas veces antes. El iba a dirigir "Rain man", pero las cosas no siempre se concretan. Todo el mundo quiere trabajar con Steven, porque es un verdadero maestro. Cuando le envié el guión de "Minority" no sabía qué podía ocurrir, qué me diría. Me encantó que aceptara, y trabajar con él fue maravilloso. Ya éramos amigos, y nuestra amistad se hizo más estrecha durante el rodaje.
-A pesar de conocerlo, ¿hubo algo que lo sorprendió de Spielberg durante la filmación?
-Aunque lo conozco desde hace años, me sorprendió la manera en que funciona su imaginación. Siempre cambia las cosas sobre la marcha. Tiene una base, pero todo se decide en el momento, y se le ocurren variantes a una velocidad vertiginosa.
-Spielberg ha dicho que el mundo descripto en el film tiene que ver "más con la realidad futura que con la ciencia ficción". ¿Puede explicarnos a qué se refiere?
-Steven prefirió situar la acción dentro de cincuenta años, no de quinientos, porque quería mostrar lo que nos prepara el futuro inmediato. Incluso convocó a un grupo de futurólogos y expertos en todos los campos para preguntarles qué esperan de los próximos cincuenta años. Todos coincidieron en que nuestros hijos vivirán hasta los 150 años, en que nuestra vida privada será cada vez más limitada y en que la vigilancia será cada vez más constante. Lo que se ve en el film es un cuadro perfectamente creíble de lo que será la vida humana en el futuro próximo.
-¿Le gustaría poder ver algo en particular del futuro?
-Los autos del film son realmente buenísimos. Pueden andar por una suerte de autopistas verticales. Eso me gusta. Y también las mochilas propulsoras que usa la policía.
-¿Y no le preocupa ningún aspecto de ese futuro?
-Sí, y fue una de las cosas que me atrajeron de la historia cuando la leí por primera vez, en el momento en que estaba haciendo "Ojos bien cerrados". No sé si la gente lo sabe, pero vamos en camino de coartar las libertades individuales, de vigilar todos los movimientos de las personas. Después de lo que ocurrió el 11 de septiembre, ese proceso sólo se acelerará, y la pregunta que nos plantea el film es hasta qué punto estamos dispuestos a renunciar a nuestra libertad. Y si confiamos tanto poder a unas pocas personas, ¿serán capaces de manejarlo de manera responsable?
-Usted terminó de rodar "Vanilla sky" y al día siguiente empezó el rodaje de "Minority report". ¿Tuvo oportunidad de prepararse o simplemente apareció el primer día de filmación?
-(Se ríe) No, no se trata simplemente de ir y trabajar el primer día. Siempre hay mucho trabajo previo en el set, mucho que pensar, pero es muy divertido, porque era todo con Steven. Me dio muchas ideas, trabajamos con el guión y el personaje, hablamos especialmente de las secuencias de acción.
-Además, usted se afeitó la cabeza antes de filmar, ¿verdad?
-Sí, Steven me ofreció la posibilidad de usar una máscara para parecer calvo, pero yo preferí afeitarme. Me gustó cómo quedaba.
-Muchos efectos especiales del film están generados por computadora....
-Bueno, la animación de las cajas de cereal, por ejemplo, se hizo con computadora, pero en cuanto a los vuelos con la mochila propulsora, creo que fueron lo más reales posibles. Volé por el set, disparando contra un edificio.
-¿No resultaba peligroso?
-Steven me indicó qué podía hacer y qué no, pero siempre tuve que estar muy atento y concentrado, por razones de seguridad.
-Usted trabaja en un film durante muchos meses. A pesar de eso, ¿experimenta sorpresa cuando lo ve por primera vez?
-Sí, verlo todo junto, y ver que funciona, es siempre excitante. La primera vez que lo vi, en Dreamworks (la empresa productora de Spielberg), llamé a Steven y simplemente le agradecí.
-¿Cree que el público reaccionará del mismo modo?
-¿Si la gente llamará por teléfono a Steven Spielberg? Espero que extraigan bastante del film, sea lo que fuere. Creo que una vez que se exhibe, una película pertenece al público. Pero si esta película tiene un mensaje, es que los individuos tienen capacidad de elegir su propia vida. Así que espero que la gente salga fortalecida en cuanto a su capacidad de elección y a lo que desean del futuro.
-¿Y usted qué desea del futuro? ¿Tiene alguna idea con respecto a dirigir?
-Me han ofrecido dirigir. Pero todavía tengo que encontrar mi propia voz, mi propio estilo. Aunque sí, por cierto, me gustaría hacer algún intento de dirigir. Sin ninguna duda.




