
Un despertar glorioso
Verdadero desperdicio de talento para los amantes del género
1 minuto de lectura'

Un despertar glorioso (Morning Glory, Estados Unidos / 2010) . Dirección : Roger Michell. Guión: Aaline Brosh Mckenna. Fotografía : Alwin H. Kuchler. Edición : Daniel Farrell, Nick Moore y Steven Weisberg. Música : David Arnold. Diseño de producción : Mark Friedberg. Elenco : Rachel Mcadams, Harrison Ford, Diane Keaton, Patrick Wilson, Jeff Goldblum, John Pankow. Distribuidora : UIP. Duración : 107 min. Calificación : XX
Nuestra opinión : regular
Los entretelones de la televisión están hechos a la medida de las comedias de enredos. Después de todo, la mayoría de lo que vemos en la pantalla suele llegar allí por una combinación de tenacidad, vértigo y simple suerte más que por verdadero designio de sus responsables (véase Sopa de jabón , con Robert Downey y Whoopi Goldberg). Como el cine siempre ha tenido una relación un poco tirante con su hermanita menor, se siente más cómodo en el drama comprometido y la denuncia de las muchas falencias de ésta ( Poder que mata, Detrás de las noticias, The Truman Show ) que en cualquier movimiento que intime respeto por el medio.
Y, en los papeles, la idea -joven productora en ascenso consigue el trabajo de su vida sólo para descubrir que su éxito depende de una tarea imposible: resucitar un programa malísimo- no era lo único que parecía tentador para los sufridos amantes del género. Tanto su director (el sudafricano Roger Michell, responsable de Notting Hill ) como su guionista (Aline Brosh McKenna, la de El diablo viste a la moda ) acreditaban películas de fuste dentro de la historia reciente, y el hecho de que el centro de la historia girara alrededor de la talentosa Rachel McAdams no hacía más que confirmar los pronósticos.
Pero poco en Un despertar glorioso hace honor a sus prolegómenos: desde una historia que pierde el rumbo demasiadas veces y fuerza incontables gags hasta un montaje frenético que no logra insuflarle ritmo a un film impersonal y anémico, todo aquí está más cerca de un capítulo genérico de Ally McBeal que de la comedia brillante y alocada que McAdams trata de impulsar (con un timing impecable y la justa dosis de picardía y encanto) durante eternos 107 minutos.
Qué decir entonces del hecho de que Un despertar glorioso desperdicia por completo a Harrison Ford y Diane Keaton -los conductores del programa a los que el personaje de McAdams debe domar - confinados aquí a estereotipos que la TV abandonó en la época de El show de Mary Tyler Moore . Quizá que ellos, McAdams y acaso el sufrido público tendrán su revancha.
1- 2
Damián Betular: su debut en teatro en Hairspray, sus curiosos pasatiempos y su verdadero amor
3¿Accidente o asesinato? El escalofriante caso real detrás de la serie de Netflix que está en boca de todos
4La mamá de Fabián Cubero habló de la conflictiva relación de su hijo con Nicole Neumann y fue tajante


