
Un pollito al rescate
El jueves se estrenará el primer film animado por computadora hecho en forma integral por Disney, que enfrenta el desafío de encarar un posible futuro sin su exitosa alianza con Pixar
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Un pollito tan simpático como decidido, que nunca sale sin sus anteojos verdes y tiene, como su padre, pasión por el béisbol, llegará a los cines locales con el desafío de salvar al mundo. Pero, fuera de la pantalla, Chicken Little enfrenta desde hace algún tiempo un compromiso todavía mayor: rescatar a los estudios Disney de algunos tropiezos recientes en la taquilla e iniciar una etapa ascendente que coincida con el recambio producido en lo más alto de la conducción de la empresa del ratón Mickey.
La apuesta está lejos de ser módica. "Chicken Little", cuyo estreno en la Argentina anuncia para el próximo jueves Buena Vista, es la primera película completamente animada por computadora (CG) que Disney realizó en forma integral. "Un film revolucionario", ilustró David Stainton, presidente de Walt Disney Features Animation, para quien este largometraje inicia una nueva etapa que, en los papeles, coincidiría con el muchas veces anunciado divorcio entre dicha empresa y Pixar, que en una década de provechoso trabajo conjunto desarrollaron buena parte del mejor cine de animación de los últimos tiempos, de las dos "Toy Story" a "Monsters Inc." y de "Buscando a Nemo" a "Los increíbles". Aunque, como se verá, la última palabra está muy lejos de ser pronunciada y, según se augura, habrá más de una novedad al respecto de aquí a fin de año.
Por lo pronto, el film dirigido por Mark Dindal y producido por Randy Fullmer (el mismo equipo de "Las locuras del emperador") le dejó a Disney en su primer mes de exhibición en todo el mundo algo más de 152 millones de dólares, cifra nada despreciable si se la compara con los 60 millones invertidos en esta producción.
Un pedazo de cielo
La historia de "Chicken Little", que se habría originado en la Inglaterra rural del siglo XIX, se recrea en la película a partir del momento en que el pollito alarma a toda la ciudad de Oakey Oaks cuando sale a los gritos diciendo que sufrió un golpe en la cabeza causado por la caída de un pedazo de cielo, cuando en realidad el impacto fue provocado por una bellota.
Convertido en el hazmerreír de sus compañeros de escuela, además de desilusionar a su padre, Buck Gallo, admirado por sus logros cuando era jugador de béisbol, Chicken Little debe remontar el descreimiento de todos cuando esa amenaza parece convertirse en algo cierto. En ese momento, sólo estarán junto a él amigos tan fieles como la pata Abby Patosa, el voluminoso cerdo Runt el Benjamón y el Pez Fuera del Agua, siempre protegido por un traje de buzo.
Todo el complejo trabajo técnico y artístico del film -con exigencias tan considerables como las de diseñar las 76.000 plumas individuales de Chicken Little- se llevó adelante a través de lo que a partir de ahora se conoce como Disney Digital 3D, realizado con el aporte de Industrial Light & Magic, la fábrica de efectos especiales creada por George Lucas. El resultado es una suerte de actualización digital de la técnica de squash and strech, de la que se valen los animadores para mover a su antojo a los personajes con una libertad que sólo es concebible en el universo de los dibujos animados. En el caso de Chicken Little, se recurrió a 700 músculos creados por computadora y colocados en la cola del pollito para permitir los movimientos que el relato exige.
Acercamientos
Mientras el pollito trata de salvar al mundo, algunos de los más encumbrados protagonistas de la industria del entretenimiento de Hollywood llevan adelante otra delicada misión: la de rescatar los lazos entre Disney y Pixar, que parecían irremediablemente rotos después de que se anunciara el divorcio entre ambas en enero de 2004.
La ruptura del acuerdo por el cual Disney distribuía las notables producciones animadas de Pixar y que dejó en las boleterías ingresos de 2500 millones de dólares en algo más de una década, quedó sin embargo en un incierto compás de espera desde que Robert Iger asumió la presidencia del conglomerado Disney el 1° de octubre último.
Iger ocupó el lugar de Michael Eisner, cuya última etapa al frente de la empresa estuvo marcada, entre otros episodios muy agitados, por el distanciamiento con Pixar.
Más componedor, Iger reconoció en las últimas semanas que mantiene profundas conversaciones con Steve Jobs, máximo ejecutivo de Pixar, y reconstruyó buena parte de los puentes que se habían roto en los últimos tramos de la gestión de Eisner. Sin embargo, en declaraciones formuladas la semana última al diario The Wall Street Journal, Iger declinó dar detalles del estado de las conversaciones, limitándose a señalar que la animación siempre fue una prioridad para ellos y que para ser exitosos en el largo plazo tienen que apuntar en la dirección correcta. Al mismo tiempo, Jobs señaló que las últimas conversaciones que mantuvo con Iger han sido muy productivas. "En esta situación nos encontramos hoy", señaló hace algo menos de un mes.
Hasta hoy, el último emprendimiento conjunto de la alianza Disney-Pixar se titula "Cars", será dirigido por John Lasseter ("Toy Story") y su estreno, que en principio se proyectaba para fines de este año, se trasladó a junio de 2006. A la vez, Disney tiene previsto sumar en solitario a sus próximos proyectos de animación una tercera parte de "Toy Story", cuyo estreno está planificado para 2008.
Pero mucho antes habrá una definición y en tal sentido las próximas semanas, de aquí a fin de año, serán cruciales, según vaticina The Sunday Times. Según el diario londinense, las posibilidades de Jobs de encontrar un nuevo socio -en algún momento trascendió algún interés de estudios como 20th Century Fox y Warner Bros., rumores jamás explicitados- son fáciles de mencionarse, pero bastante más arduas de llevarse a los hechos. Para algunos analistas, el punto más fuerte de la discusión pasa por las secuelas de los grandes éxitos de Pixar.
Iger y Jobs -en este caso como presidente de Apple- suscribieron hace poco un acuerdo por el cual varias producciones de Disney -capítulos de las series "Desperate Housewives" y "Lost", anticipos de películas, clips musicales- podrán ser bajadas en los nuevos iPod con lector de video, la atracción digital del momento en materia de entretenimiento, circunstancia que acentuó en algunas voces las perspectivas optimistas para el futuro.
Otro signo de interrogación lo planteó a comienzos de noviembre The New York Times, al señalar que Disney habría hecho sondeos para adquirir Pixar y que Jobs estaría dispuesto a hacerlo siempre y cuando se acuerde un precio cercano a los 5900 millones de dólares. Pero allí se informa que las especulaciones están sujetas a cómo se porte "Chicken Little", el pollito que se siente con fuerzas para afrontar la misión más complicada.



