
Una bella narración visual
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"Amor eterno" ("Un long dimanche de francailles", Francia/2004). Dirección: Jean-Pierre Jeunet. Con Audrey Tautou, Gaspard Ulliel, Jean-Pierre Becker, Dominique Bettenfeld, Clovis Cornillac y otros. Guión: Jean-Pierre Jeunet y Guillaume Laurante, basado en la novela de Sebastien Japrisot. Fotografía: Bruno Delbonnel. Música: Angelo Badalamenti. Presentada por Warner Bros. Hablada en francés. Duración: 130 minutos. Calificación: sólo apta para mayores de 16 años.
Mathilde y Manech son felices con ese amor juvenil que los une al amparo de su campiña francesa natal. Pero la guerra destrozará sus ilusiones y sus sueños. El es reclutado para servir en el ejército, en tanto que ella se dispondrá a esperar su regreso. Esa primera conflagración mundial durará mucho tiempo, mucho más que la pasión que ambos necesitan para consumar su pasión eterna. Cuando Mathilde recibe la noticia de que su novio, con otros cinco compañeros, fue herido y sometido a una corte marcial, decide dedicar su vida a hallarlo entre el fragor de la contienda e informes contradictorios acerca del destino de ese combatiente que según algunos ya está muerto y según otros está en tierra de nadie, entre la metralla de los ejércitos de Francia y Alemania.
La fe inquebrantable de la muchacha es reforzada por la esperanza y por una actitud tenazmente alegre. Su tesonera investigación la llevará a recalar en la existencia de esos soldados que, junto a su novio, vivieron el castigo y el horror de la guerra y pondrá en evidencia que su convencimiento está mucho más allá de la posibilidad de la muerte y del desamparo. Su voluntad contagia a quienes la rodean y su obstinación la lleva por extraños y asombrosos caminos que desembocarán en un final ansiado, aunque no imaginado, con la felicidad que la pareja necesitaba para proseguir su tierno trecho de existencia.
Maestro de la imagen
El realizador Jean-Pierre Jeunet, el mismo de la exitosa "Amélie", se basó como coguionista en una novela de Sebastien Japrisot para describir cinematográficamente su relato, y seguramente se propuso que nada faltase de las páginas literarias originales. El film queda, pues, como un demasiado extenso periplo en el que la protagonista se da a la forzada tarea de hallar con vida a su novio. Pero Jeunet es un maestro de la imagen, y las deficiencias del guión quedan por momentos opacadas por un estilo impecable de narración y de reconstrucción de una época, la de la guerra que azotó al mundo entre 1914 y 1918, y el París de los años veinte. Una combinación de inocencia y fantasía impregnó esas momentos, a pesar de la gravedad de los acontecimientos, y en este aspecto visual y emotivo se sostiene la historia saltando lagunas melodramáticas e insertando el pasado con el presente.
El film descuella también por el trabajo de Audrey Tautou, la protagonista de "Amélie", que aquí aporta calidez a esa muchacha implacablemente luchadora por su amor. El resto del elenco se inserta con credibilidad en el relato, en tanto que la fotografía, la música y, sobre todo, la dirección de arte apostaron a la belleza de un recorrido que, sin duda, el público femenino seguirá con indudable atención y alguna lágrima derramada sin pudor.



