Una voz en el teléfono
Dirigida por Jacques Audiard, y protagonizada por Vincent Cassel y Emmanuelle Devos, cuenta una historia de amor singular entre una sorda y un ex convicto
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Entre la oferta de estrenos de esta semana se distingue la película francesa "Lee mis labios" ("Sur me levres"), tercer largometraje del guionista, director y montajista Jacques Audiard (hijo del prestigioso director y guionista ya fallecido Michel Audiard). Protagonizada por Vincent Cassel (el marido de Monica Bellucci, con quien actuó en "Irreversible") y Emmanuelle Devos, juntos dan cuerpo a un film de dos héroes solitarios cruzado por los más diversos géneros como el policial, el thriller, el drama romántico y la denuncia social.
Este director todavía desconocido en la Argentina se formó en la cinefilia francesa de los años 70 y 80, creció con el métier de su padre al compás de guiones y películas, pero se inclinó por la literatura y hasta hizo la licenciatura en lenguas muertas. Sólo a los 30 comenzó a escribir para el cine y a los 40 años decidió dirigir su primera película. Después de dos historias bien masculinas como "Regarde les hommes tomber" y "Un héros trés discret", con "Lee mis labios" decidió economizar con una gran acción la utilización de la palabra. Desde un inicio consigue que sus personajes principales definan su presente con apenas algunos gestos.
Carla no es, precisamente, la Mujer Biónica. Pero producto de su discapacidad -la sordera- conseguirá desarrollar otra habilidad: leer los labios a distancia. Irónicamente, una de sus funciones principales en la oficina en la que trabaja es atender el teléfono. La satura el volumen de trabajo, la competencia masculina, el desdén de sus compañeros por su discapacidad. No se sabe muy bien si su jefe quiere sacársela de encima o si quiere ayudarla cuando le propone que busque un asistente personal, al que ella elegirá en una oficina de empleo como si se tratara de un futuro marido. De "lindas manos y alto" llega él, un tal que dice llamarse Paul Angeline, un hombre alto, tosco, de hablar rudimentario. Ella descubrirá que él acaba de salir de la cárcel y todavía tiene cuentas pendientes. El, por su parte, se asombrará de la solidaridad de esta mujer solitaria y será uno de los pocos que considerará su habilidad, de la que intentará sacar provecho.
"Esta vez tuve ganas de hacer una película con un rol importante para una mujer -cuenta a LA NACION, por teléfono desde París, el realizador Jacques Audiard, quien curiosamente colaboró en el guión de un film tan femenino como "Salón de belleza"-. Si no lo había hecho antes fue porque me sentía más cómodo al retratar el universo masculino. Aunque el personaje de Carla en "Lee mis labios" no conoce gran cosa de la feminidad. Y debo decir que la mirada de ella sobre sí misma es un poco como la mía sobre las mujeres. Entonces, finalmente, ella aprende cosas que en el fondo yo quisiera aprender sobre la feminidad."
-¿Por qué decidió que la historia de amor estuviera atravesada por géneros tan disímiles como el thriller, la comedia social o el policial?
-En verdad, no sabía en qué iba a convertirse el film si bien tenía claro que su centro de gravitación sería la historia de amor. Entonces decidí que esta historia fuera una especie de viaje complicado donde los protagonistas pasan a través de todos esos géneros.
-También se cuenta una historia de revancha social.
-Sí, me interesó plantear qué es ser una mujer en una sociedad de hombres, misógina y desagradable. Por otra parte, el personaje de Carla no es muy simpático, y su accionar molesta, no es justa. También es una historia de iniciación. Carla va a educar al personaje de Paul, un tipo que no es inteligente y a quien ella mejorará, y probablemente él consiga ser mejor amante. Ambos se complementan.
-¿Por qué esa ironía de la sorda que atiende el teléfono y que puede leer los labios a distancia?
-Como "Lee mis labios" es una historia de amor decidí que existieran elementos de fantasía para llevar a los personajes a zonas irreales. Pero para que el espectador crea en ese sutil viaje a la irrealidad era necesario que el film se situara sobre cosas de la realidad que el espectador reconoce, como la vida en una oficina, la forma de opresión de la que Carla es víctima.
-Vincent Cassel está irreconocible. ¿Cómo lo consiguió?
-Ha sido un trabajo terrible, muy difícil. Pero yo no tenía ganas de reconocer a Vincent Cassel en la película. Entonces le pedí que hiciera una composición completa de su personaje.
-¿Cómo trabajó con Emmanuelle Devos?
-Ella sabía lo que yo quería. La dirección es un intercambio: los actores tienen que comprender lo que uno dice pero es necesario también que el director se adapte a ellos y entender las dificultades que ciertas cosas pueden presentarles en la actuación. Pero Emmanuelle transformó de manera significativa la manera en que el personaje estaba escrito, lo llevó a una zona muy personal. El personaje que yo había escrito era muy maquiavélico, más duro. Ella lo hizo más auténticamente una víctima.
Familia de cineastas
- Jacques Audiard tiene 50 años y es hijo del guionista y director Michel Audiard, fallecido en 1985.
- "A los 30 años empecé a escribir guiones, a los 40 decidí dirigir mi primera película. En nada he sido precoz. Fui verdaderamente idiota, perdí el tiempo."
- Se considera un seguidor de las películas de David Lynch y especialmente del cine asiático. "Lo más estimulante que he visto en los últimos años", dice.
- Actualmente está trabajando en la adaptación de la remake del melodrama norteamericano "Finger", que en 1978 dirigió James Toback.





