
Conflicto con final abierto
Por Verónica Bonacchi
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Los actores dieron tres golpes de efecto: la medida de fuerza; la puesta en escena durante la entrega de los premios ACE y la marcha que realizaron el viernes, cazando los autógrafos de un público que quieren partícipe de esta queja: la falta de ficción en la pantalla. Pero, ¿y ahora qué?
Nadie cuestiona la legitimidad del reclamo. Al contrario, todos dieron su apoyo. Incluso aquellos que, además de conductores, son actores y ahora hacen pie en ambas aguas: Mirtha Legrand, Susana Giménez, Georgina Barbarrosa, Carmen Barbieri y Fabián Gianolla, por nombrar algunos, se solidarizaron con la Asociación Argentina de Actores (AAA). Todos están de acuerdo en que la ficción aparece en cuentagotas en esta TV que apostó pensando sobre todo con el ingenio que crece en los bolsillos flacos.
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Pero cabe preguntarse qué harán los actores de aquí en más. Las negociaciones con la Asociación de Telerradiodifusoras Argentinas están trabadas. Pero aun cuando fuera posible el diálogo: ¿con cuántos ciclos de ficción están dispuestos a levantar la medida? ¿Y habrá alguna promesa que les garantice la continuidad en una pantalla acostumbrada a moverse por el impaciente ánimo del rating?
Del otro lado, los programas con entrevistas se las están ingeniando para reunir a figuras de la política, la música o el baile. Y hasta ahora no parecen haber sufrido la medida en materia de audiencia. Entonces, vale hacerse varias preguntas. Una, quizá la más antipática para la AAA, es: ¿por qué tienen que sentir el efecto estos programas si no son ellos los responsables directos de la situación? Y además: ¿hasta cuándo podrán sostener los programas esta suerte de paro? ¿Podrá esta medida de fuerza torcer el curso de la programación?
Por último está el público, ese "convidado de piedra", según el texto de la entidad gremial. Los actores están convencidos de que el millón de firmas de los televidentes que quieren más ficción les ayudará a recuperar sus espacios. Pero ésa es una apuesta de doble filo. Al menos, "el público", es el mismo que le da su apoyo a Susana Giménez, a Mirtha Legrand, a "La Biblia y el calefón" y a tantos otros ciclos a los que ahora los intérpretes no van.
Es verdad. Los actores hicieron ruido. Pero hay que ver hasta dónde pueden tirar la cuerda para no quedarse simplemente en el golpe de efecto.





