Cuando las papas queman
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A veces, al romance se lo condimenta con algún ingrediente extra, de la familia de los llamados alimentos afrodisíacos , que, según muchos cultores, tienen insoslayables poderes naturales para el despertar del amor.
Los más conocidos popularmente son los frutos de mar: ostras, almejas o gambas. Se supone que su alto contenido en minerales mejora las capacidades físicas y mentales de quien los ingiere. Y aunque éstos pueden cocinarse, su efecto es mayor si se comen crudos.
Otra fuente de inspiración es la palta. Pero no la pulpa, sino la semilla. Para sacarle un mejor provecho se recomienda sumergir las semillas en leche. Así se ablandarán antes de comerlas.
Aunque su olor ahuyente a muchos, otros tantos reconocen en el ajo saludables propiedades. Y además se ha ganado cierta fama de afrodisíaco gracias al efecto de calentamiento que produce en el organismo al ingerirlo.
La miel es célebre desde la antigüedad como un reconstituyente para los amantes; de ahí la expresión luna de miel . Como en los otros casos, debe ser consumida sin cocción y sin mezclar con otros ingredientes (y con cierta cuota de fe, por supuesto) para que mantenga sus propiedades.





