Cuatro décadas de una TV que da pelota
El fútbol no se lleva de patadas con la pantalla chica, y allí están, para comprobarlo, 101 horas de programación semanales y nillones de dólares en juego.
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Básicamente, el planteo sigue siendo el mismo: 22 jugadores, una cancha, un árbitro, dos jueces de línea y una pelota. Pero, desde la década del cincuenta, cuando el fútbol metió sus primeros goles en la TV, a hoy, las transmisiones han cambiado más de lo que todos podían imaginar.
La tecnología, el dinero en disputa y la superpoblación de programas (que insumen 101 horas semanales de la programación de TV abierta y por cable) han convertido a ese deporte en algo más que un juego.
Quizás por eso, las miradas sobre estos cuarenta años transcurridos, cambian según el cristal que impone el tiempo. Ampelio Liberali, uno de los primeros comentaristas de fútbol; Enrique Macaya Márquez, que lleva 31 años frente a las cámaras deportivas, y el bronceado Mariano Clos, que gracias a la pantalla de Torneos y Compencias parece ser el heredero de los relatos, difieren no sólo en el estilo sino también en las experiencias que acumularon frente al campo de juego de la TV.
Es que el tiempo no pasó en vano para este largo noviazgo de la pelota y el televisor. "Fútbol con opinión", la biblia futbolística de aquella década, con Dante Panzeri en la conducción, se ha repoducido hoy en más de ochenta ciclos que se dedican a patear contra la pantalla chica toda una gama de goles, comentarios, bromas y hasta debates que inspiran pasiones aún más fogosas que la de los melodramas mexicanos.
Y que se llevan además, el bien más preciado de la TV: los mejores puntos del rating. Sólo como ejemplo, basta citar que en abril, tanto el partido por las eliminatorias que jugaron Argentina-Bolivia, como el que jugaron Argentina-Ecuador, alcanzaron 41 puntos en la temible tabla de las mediciones. Y la última emisión de "Fútbol de primera", llegó a los 31,5 puntos de rating, según Ibope.
Un gol de cuatro décadas
Poco queda hoy de aquel camión frigorífico reformado que, bajo el apodo de "Bebé", sirvió para llevar a las pantallas las primeras imágenes de una cancha. Nada queda de la pelota marrón que, TV mediante, cambió por la blanca más apta para la pantalla.Y mucho menos queda, por supuesto, de aquellas antiguas cámaras -tres por aquel entonces- que, plantadas en los puntos estratégicos, mostraban a los jugadores corriendo, allá a lo lejos, y "a la derecha de su pantalla", como relataba Horacio Aiello.
Hoy, el mágico telebean, el satélite, y las cámaras super motion que captan hasta el sudor de las jugadores han incorporado al juego de la pelota, más espectáculo del que todos esperaban. Y por suspuesto, mucho más dinero del que nadie calculaba.
Pero la verdad es que en la década del 50 no había muchas razones para imaginar que la televisación de los 22 hombres detrás de la pelota se convertiría en una alcancía sin fondo. Una alcancía que hoy es capaz de inventar sus propios partidos para que, por ejemplo, Claudio Paul Caniggia juegue primero para la pantalla de América (tal como lo exige el contrato que firmó en la emisora de Eduardo Eurnekián) que para la de canal 13. Aún cuando ese partido sea en Formosa, contra Cerro Porteño y los jugadores de Boca tengan que atrasar su vuelo porque no hay hotel donde alojarse.
Pero lo cierto es que las transmisiones sistemáticas de los partidos no comenzaron gracias a la intuición de un ser con visión de futuro económico, sino más bien a causa de una enfermedad.
En 1956, una terrible epidemia de poliomelitis afectó al país. Y el Estado tuvo que reducir sus gastos -entre los cuales estaban los fondos destinados al viejo canal 7- para atender esa emergencia médica.
Vista con el cristal de los noventa, la relación entre el ahorro, el fútbol y la epidemia no parece clara. Pero en 1956, lo barato y el fútbol, no se daban de patadas.
Hoy, la distancia entre el ahorro de los ´50 y el dinero que gasta Torneos y competencias para televisar los partidos, es enorme. Como ejemplo, apenas basta sumar las cifras que invierte la empresa de Carlos Avila cada fin de semana: los viernes, reparte 180 mil pesos al equipo grande, y 100 mil al equipo chico; los sábados, cada equipo se queda con 72 mil pesos, y los domingos, con 160 mil cada uno, según una fuente de la AFA. Lo que da la módica suma de 744.000 pesos por fin de semana. Pero a eso habría que sumarle todavía los 13.300.000 que invierte anualmente en 14 de los 20 clubes que integran la primera división (950 mil pesos a cada uno).
Una mirada en retrospectiva
En su casa, Ampelio Liberali tiene todos los recuerdos que se pueden reunir en 79 años: banderines; regalos que recuerdan su paso por Bahía Blanca y Bariloche; diplomas de sus alumnos, cuadros dedicados de sus muchos amigos y fotos de época, entre decenas de objetos dispersos por ahi. Pero entre ellos, ninguno que hable de la modernidad. A Liberali le basta su televisor modelo 78 para enojarse con muchas de las cosas que ve hoy, y su vieja máquina de escribir, para descargarse.
"Por suerte, la pelota todavía sigue siendo honesta y los resultados no se pueden preveer", dice, casi enojado contra su deporte favorito.
Aunque se dedicó más a la radio que a la televisión, Liberali vivió los primeros cinco años de las transmisiones televisivas de fútbol de cara a las cámaras.
En su recuerdo aparece, por ejemplo, la primera vez que un equipo pidió dinero para aparecer en TV.
Fue en 1954, durante el partido Boca-Independiente, que se jugó en la Bombonera. Veinte minutos después de la hora señalada, Independiente se negaba a salir. Y hasta que Ricardo Lorenzo Borocotto, un relator de enorme prestigio, no fue a hablarles, ellos no salieron. De todos modos, anticiparon que esa era la última vez que parecían ante las cámaras sin cobrar. De ahí en más, todos los equipos empezaron a pedir dinero para aparecer ante cámaras.
Los primeros palotes de la relación entre las cámaras y el fútbol, eran tan rudimentarios que hoy cuesta imaginarlos. Liberali recuerda, por ejemplo, que "a los dirigentes del fútbol no les gustaba la TV porque decían que les restaba público. Y no sólo al partido que se transmitía, sino a todos los demás. Entonces, la consigna era no decir qué partido se iba a emitir. En esa época yo tenía un programa de radio y los que me seguían me preguntaban qué partido iba a ver. Así se enteraban de cuál era el que se iba a televizar".
Las cosas cambiaron en 1966. La intervención de Valentín Suárez en la AFA y la creación de los torneos metropolitanos y nacionales, con un partido adelantado para ser televisado en directo, hizo que la inserción de las cámaras en las canchas fuera en aumento. Y de sostén pasó a convertirse en un factor dinamizante de la actividad.
De hecho, hoy, lejos de restarle público, la TV parece sumar fanáticos a las canchas. Aún cuando la televisación codificada, que comenzó a utilizarse el 30 de agosto de 1991, despertó nuevas inquietudes con respecto a la concurrencia. Pero, según un artículo que apareció publicado en la revista Mística, de Olé, desde que comenzaron a emitirse los partidos codificados, la concurrencia a las canchas se incrementó en un millón de personas (de 2.100.000 espectadores, en 1986, pasaron a 3.200.000, en 1996, según Mística).
La tecnología al servicio
Con sus 62 años, Enrique Macaya Márquez ha pasado exactamente la mitad de su vida poniendo la cara a los comentarios de fútbol por TV. O sea, su carrera ha pasado desde el blanco y negro y las cámaras fijas a la última tecnología que luce Torneos y competencias en cada emisión dominical de "Fútbol de primera".
"Cuando empecé, en el viejo canal 7, no podíamos repetir un gol hasta que se terminaba el programa, cuando podíamos retroceder la cinta", recuerda Macaya Márquez.
Claro, en aquella época, los operadores debían marcar la jugada a repetir con un papel en medio de la cinta de la video. Y una vez que terminado el partido, volvían hacia atrás la cinta -hasta la marca- para pasarlo nuevamente. Todo un lujo en aquella época de cámaras que se pinchaban y emisiones que se cortaban en lo mejor del partido.
Hoy, en cambio, un gol puede verse inmediatemente después de que el jugador lo ha hecho. Y si una cámara se descompone, hay como mínimo otras nueve que siguen las instancias del partido. Eso, además de un batallón de 30 productores y asistentes que arman la prolija emisión del programa.
Pero no es el único . "Antes éramos muy inconscientes -dice Macaya, en un alto del programa que conduce diaramente en radio La Red- Hacíamos comentarios y juzgabamos sin demasiada precisión".
Hoy, eso sería casi un desacato a la divina tecnología. Es que el telebean y las cámaras no dejan mucho margen de dudas.
"El telebean puede marcar hoy una jugada en off side hasta 30 centrímetros. Y las cámaras captan hasta cuando se le infla la camiseta a un jugador, con lo que es muy fácil determinar que hay otro jugador agarrándolo", cuenta el comentarista de "Fútbol de primera".
El sumun de la tecnología puesta al servicio del fútbol, llegó, para Macaya Márquez, en 1979. Más precisamente durante el Mundial juvenil que se disputó en Japón, con Diego Maradona en el equipo argentino. La cuestión es que no había un satélite disponible para que partido de Argentina llegara a las pantallas del país.
"Tuve que negociar con un ejecutivo del canal NHK, un japonés que no entendía nada de lo que le decía ni la importancia que tenía para nosotros emitir el partido en vivo y en directo. Y después de una larga negociación, logramos cambiar el partido España-Polonia, que se iba a emitir sólo en los Estados Unidos, por el de Argentina-Nigeria, que bajamos en Estados Unidos y, por el mismo satélite llegó aquí", recuerda Macaya.
Está claro que en cuatro décadas, el matrimonio del fútbol y la TV ha cambiado notablemente: del ahorro, a las inversiones millonarias; del temor a las cámaras a la figuración en primer plano y de la escasez en pantalla a la superpoblación de programas. Y aunque todavía despierte algunas suspicacias (fechas que se corren con la única excusa de la televisación, jugadores que firman contratos con clubes para aparecer en determinados programas y partidos inventados por y para la TV), hoy parece impensable una televisión sin fútbol. O el fútbol sin TV.
Pero, como dice Macaya Márquez, esta relación "escapa a lo que es la TV como fénomeno y al fútbol como deporte. La TV, en este momento está inyectando al futbol un capital impensado, en la historia romántica del fútbol y en la actualidad. En definitiva, creo que esto deriva en algo bastante sencillo: sin televisión, el fútbol no existiría más que como un juego y no podría ser el espectáculo que es hoy".
Fechas clave
- 1951: se emite el primer partido en directo para la TV. Fue el partido que disputaron Banfield-Racing en la vieja cancha de San Lorenzo para definir el campeonato de primera división.
- 1954: Independiente exige dinero a la TV, por primera vez, para la televización del encuentro.
- 1956: comienza la televisación sistemática de los partidos, en el viejo Canal 7. Dante Panzeri conduce "Fútbol con opinión", el único programa deportivo del momento.
- 1960: aparece la TV privada, y los cuatro canales (7, 9, 11 y 13) se disputan las preferencias del público y las emisiones de partidos. Muchos anunciaban la televisación en directo de partidos desde el exterior (algo imposible por razones operativas) para asegurarse audiencia. Y sólo cuando habían transcurrido varios minutos, informaban que no habría tal emisión por "razones técnicas".
- 1965: el periodista Alfredo Rutschi (Apo) crea "Polémica en fútbol", con la participación de dirigentes, jugadores y aficionados. También promueve la transmisión en directo de los cotejos de tercera división, a partir de las 11. Empezaron por Canal 9 y al año siguiente pasaron al 13. A la vez, por decisión de la Comisión Administradora de Radios y TV, se dispone que Canal 7 televise, los sábados, en directo, un partido de primera B, y los lunes, a la noche, otro de primera división, en diferido.
- 1966: se crean los torneos metropolitanos y nacionales, con un partido adelantado para ser televisado en directo.
- 1967: por primera vez, en 36 años, se disputan tantos cotejos por semana. Hay casi un partido por día. Y se televisa un partido por jornada. Esta nueva estructura se subordinó a la conveniencia del Canal 7, con el que se firmó el contrato para transmitir las fechas. Por eso, los partidos comenzaron a jugarse en horario nocturno. Por primera vez, también, la publicidad aparece en la camiseta de Boca Juniors.
- 1971: la TV manda. Los jugadores de Chacarita se negaban a jugar, pero, como el partido iba a televisarse, los dirigentes del club decidieron reemplazarlos por los jugadores de la preliminar. Independiente les gana 11 a 1.
- 1978: el gobierno militar invierte dinero en el Canal 7 para transmitir en colores al exterior.
- 1979: gracias al satélite, se puede emitir en directo el partido Argentina-Nigeria del Mundial Juvenil de Japón.
- 1985: nace la empresa Torneos y Competencias.
- 1991: el 30 de agosto comienza la televisación codificada de los partidos.
- 1997: se alcanza un récord. La primera semana de marzo se emitieron nada menos que 26 encuentros.
Dos millones
Que la relación entre el fútbol y la TV es la de un matrimonio afianzado, ya nadie lo pone en duda. Pero, para los escépticos que todavía no creen en el amor entre la pelota y el televisor, basta decir que fue TyC, a través del Banco República, el que puso los dos millones de pesos como avales para destrabar la huelga de jugadores que mantuvo con síndrome de abstinencia a la platea masculina.
Cien horas al calor de una pelota
Con tribunas; sin ellas; con los goles; sin ellos; con debates; con jugadores; en clave de humor o con la seriedad que impone el caso, los programas deportivos se han multiplicado al infinito para ofrecerle a cada hincha la pantalla que espera.
No es exageración. Sumados los programas que ofrece la televisión abierta, más las 4 transminisones de partidos que hubo esta semana (dos del nacional B, por América, y los partidos de la Copa y Supercopa que emitió el 13) y las 77 horas que ofre el cable, hay 101 horas de fútbol ininterrumpidas por semana en la TV.
De hecho, todos los canales tienen su oferta deportiva al día, excepto canal 9 que terminó levantando el fallido "Polémica en el fútbol". Canal 13 se lleva el rating con la emisión dominical de "Fútbol de primera", y las transmisiones de los partidos de la Copa y la Supercopa , además del programa mitad deportivo, mitad de entretenimientos y premios que propone "Locos por el fútbol", los domingos al mediodía.
Claro que hasta los mismos conductores de "Fútbol de primera" saben sus ventajas a la hora del rating. Ellos, y sólo ellos, son los únicos autorizados a emitir los goles de la jornada.
Telefé también tiene su apuesta fuerte en fútbol con "El equipo de primera", que reúne cada martes a jugadores y conductores en polémicas casi increíbles, en la que se cruzan ellos mismos con el público y los llamados telefónicos. Aunque no tienen el privilegio de los goles, alcanzan 17,1 puntos de rating.
Y no descuidan los domingos, evidentemente la jornada más caliente para el deporte. Para empezar el día, Julio Ricardo, Guillermo Nimo, Ernesto Cherquis Bialo, Roberto Ayala, Antonio Carrizo y Horacio García Blanco se interrumpen, se malinterpretan y se trenzan en un diálogo casi de sordos durante las tres horas que dura "Tribuna caliente", para analizar la fecha que se jugará.
A la medianoche, en un ambiente más tranquilo, Mariano Clos y Fernando Niembro, con la participación especial del director de la revista "El Gráfico", Aldo Proietto, debaten hasta el hartazgo las principales jugadas y errores del día, en "El deportivo".
Y para esta semana ya tienen asegurada la emisión del partido de Colo Colo-Independiente, por la Supercopa´97, el martes, y el de Boca Juniors v. Cruzeiro, para el miércoles.
ATC, más austero en la propuesta, presenta sólo "La red deportiva", un noticiero diario con la conducción de Viviana Semienchuk y el abogado y ex árbitro Guillermo Marconi.
Y por último América, ha decidido tomarse el deporte en solfa en "La hora referí", un ciclo que conducen Jorge Manzur y Daniel Datola.
El cable de los goles
La oferta del cable, por supuesto, es mucho más amplia. De hecho, hay canales especializados en estos temas como TyC, Fox Sports, Espn y hasta TN, que en su programación hace mucho hincapié en la noticia deportiva.
Sólo TyC se lleva 21 de los 77 horas dedicadas exclusivamente al juego de la pelota que existen en el amplio mundo del cable. Los hay especializados en hinchadas (como "El aguante"), en campañas de otros años ("Campañas", que conduce Gonzalo Bonadeo), en fútbol español, uruguayo, internacional y hasta en fútbol femenino.
Y como si la oferta fuera escasa, el domingo pasado a medianoche sumaron "Palo y palo", la propuesta de Cuatro cabezas que, en coproducción con TyC, se ríe del deporte al mejor estilo de Caiga quien caiga.





