
"A mi Chopin no le falta ni sobra nada"
El platense, con coreografía propia
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Pasaron tres años desde que apareció la idea y, ahora que cruzó la barrera de los 30, Iñaki Urlezaga estrenará finalmente el rol de coreógrafo con Cuentos de Chopin , la obra de su autoría que también lo tendrá como bailarín en la gala de ballet de su estreno, mañana, en el Coliseo Podestá de La Plata.
"Ahora sí siento que a mi Chopin no le falta ni le sobra nada -dice el artista, ansioso y con la sensibilidad agudizada, un estado propio de los días previos al gran paso-. Al comienzo, tardé un año y medio en juntar la música, y no fue fácil, porque son fragmentos de diferentes obras: está el adaggio del Concierto N° 2, dos nocturnos, el principio de la Marcha fúnebre... Escucho la música hasta el hartazgo, hasta que pueda entender su sentimiento, lo que dice, y entonces los pasos me vienen solos a la cabeza. Después, supe que quería contar cuatro historias de amor y se fue armando la estructura emotiva, el esqueleto de la obra, que terminó de tomar forma cuando llegué de Holanda y pude pasar seis semanas con mi compañía en el mismo espacio físico", relata el bailarín internacional, responsable artístico del local Ballet Concierto.
Así, en estos cincuenta minutos que, por primera vez, tendrán a Urlezaga como creador, director y bailarín sobre unas tablas donde juega de local, el amor sobrevolará la sala. Será el tema de una pieza -con cierto hilo narrativo, pero también abstracciones- que contrapondrá una serie de romances. De esta manera, cada dúo a su tiempo, habrá una pareja joven, inexperta en cuestiones del corazón, tanto que ni siquiera sabrán que están enamorados (con los bailarines Marianela Bidondo y Héctor Pradón). En una historia en la que pudo haber una traición, un quiebre, una separación, estarán los novios más oscuros, interpretados por Noelia Díaz y Rafael Peralta, aunque la dupla más turbulenta será la que representen los primeros bailarines de Concierto, Eliana Figueroa y Franco Cadelago.
Sobre el popularmente reconocible Concierto Nº 2, Urlezaga y el más joven talento de este cuerpo de baile, la brillante María Lovero, bailarán el pas de deux que él mismo describe como "una idealización del amor, el más noble sentimiento".
El Chopin que creó Iñaki será el plato fuerte de la velada de mañana y el programa se completará con Paquita , un clásico de Minkus-Petipa que esta compañía ya ha demostrado con anterioridad que le sienta muy bien. En cambio, los tutús del ballet de Minkus convivirán pasado mañana con El día que un ángel pisó Buenos Aires , un nuevo tango coreografiado por los platenses Mariana Pereyra, Martín Gutiérrez y Carolina Pisso, que hará su apuesta de danza contemporánea.



