
El nuevo fenómeno de la música latina
Prácticamente desconocido hace un año, hoy Chayanne lidera los rankings y prepara cuatro recitales multitudinarios
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MAR DEL PLATA.- Chayanne se pasó la mitad del día descansando y la otra mitad viendo películas alegóricas a la Pascua en la televisión. "Ya que no puedo estar allá, es una manera de compartir y estar cerca de mi familia, porque ellos ven esas mismas películas", dice la nueva sorpresa del pop-latino en medio de una gira nacional, que lo trajo a esta ciudad y que continúa con una seguidilla de cuatro shows en el Luna Park (del 9 al 12), con localidades agotadas, y un concierto multitudinario, el 16, en la cancha de Boca.
En los últimos años, la popularidad de Chayanne ha crecido en la Argentina proporcionalmente a las ventas de sus discos -medio millón de placas y el contador sigue trabajando. Una de las claves la desentraña el mismo cantante.
"El mío fue un trabajo constante. Desde el 87 que vengo. Al principio no me conocía nadie acá. Hacía grandes giras como la que estoy haciendo ahora pero en países limítrofes como Chile, Bolivia o Perú. A Buenos Aires tenía que venir por tres días, hacía promoción y volvía al año siguiente. Hasta que el público empezó a dejarme de conocer por una canción y empezaron a asociar la música con mi cara y mi nombre. Fue un trabajo de hormiga y las hormigas trabajan muy bien...", se jacta, y larga una risa que corona su plan.
Finalmente, la Argentina parece haber caído rendido a los pies de este portorriqueño multimedia que canta, baila y actúa, y que pelea palmo a palmo el terreno conquistado por otros jóvenes enamoradizos como Luis Miguel, Ricky Martin, Enrique Iglesias y Alejandro Sanz, que sedujeron con sus canciones a las adolescentes.
El cantante no juega con la imagen del latin lover , sino con otras armas. "Nunca doy por hecho lo que está pasando. Soy consciente de lo que sucede. Toda esa gente que te espera en el hotel, la gente que te sigue en caravana para darte la bienvenida, día a día lo aprecio y lo asimilo. Trato de agradecerlo. Una sonrisa no cuesta absolutamente nada y firmando un autógrafo o sacándote una foto, aunque estés cansado, devuelven un poco del sacrificio que el público hace por mí", dice en un tono que parece sincero.
Asegura que nada es lo mismo desde que vino por primera vez. Las 24 horas del día no le alcanzan: "Tengo que viajar en aviones de noche para ganar esas horas muertas después de cada show". Las capacidades de los teatros ya le quedaron chicas. "Cuando me dijeron lo de Boca no estaba seguro, pero en las primeras horas que se pusieron a la venta las entradas se vendieron unas 7000. Así que la gente me terminó convenciendo". Y la situación de los románticos-latinos no es la misma que a fines de los ochenta.
"Los que hacemos pop-latino crecimos porque la gente estaba necesitando de esta música. Antes era el rock el que lo acaparaba todo. Ahora la cosa se abrió a otros sonidos mas alternativos y al pop. Ahí entramos todos nosotros y ocupamos nuestro espacio cada uno con su estilo. Yo quiero que la gente se divierta y pase un buen momento, como cuando va a una discoteca o a una fiesta. Así son mis recitales, con mucha energía. Más adelante me gustaría dejar de bailar y salir a cantar con una guitarrita acústica, pero acostumbré a la gente al despliegue escénico".
Posiblemente si se lo proponga lo conseguirá. Es el alumno más aplicado de ese lema que suena a serie americana que dice: "Trabaja duro y lo conseguirás". Así le gustaría que lo recuerden "como un artista que trabajó, trabajó y trabajó". Su mensaje esta asociado al manual del buen artista romántico aplicado por sus mayores: Raphael, Roberto Carlos y Julio Iglesias.
Su música no pretende cambiar al mundo, mas allá de alguna canción de cierto rasgo social. Sus metas son más sencillas. "Me gustaría que mis temas románticos sirvan para unir parejas y mis canciones de discoteca para dar alegría a la gente. Si hay amor y alegría mantienes a alguien feliz. Lo que llevo en mi música es mi verdad. Eso es suficiente para mí", sentencia.
Chayanne, cara de niño aplicado, sonrisa franca, buen vestuario, es la contracara del latino nacido en Puerto Rico, que se afinca en los Estados Unidos y se ha cansado de retratar la industria cinematográfica americana. Hasta se ha ganado con su profesionalismo la confianza de Hollywood y si los cosas siguen según lo planeado por su oficina en Miami, donde reside desde que tiene 10 años, el muchacho encarnará en la pantalla grande el papel de Remington Stelle.
"Hollywood me ha recibido bien y quiero seguir trabajando en el cine. No he sentido prejuicio. Al contrario, todos me han tratado con mucho cariño y respeto. Sé que el prejuicio hacia el portoriqueño existe, pero la discriminación no es sólo patrimonio de los Estados Unidos. Por suerte, de a poco, eso está cambiando. Para el 2010 la mayoría de la minoría de los habitantes en Estados Unidos van a ser latinos", cuenta el cantante.
Reloj no marques las horas
Para estar donde está Chayanne consume mucho tiempo de su vida. "Son horas y horas ensayando con mi banda, planeando las giras o teniendo que aprender a bailar salsa para participar de una película. Todo es trabajo, trabajo y trabajo ...Trabajo para mis shows, para ensayar, para llenar las expectativas de la gente, para la logística de los conciertos, y eso toma muchas horas", afirma.
A mayor fama menos tiempo de ocio es la ecuación que domina los días del joven artista. "No es sacrificio porque me gusta lo que hago, pero en realidad no tengo tiempo de nada. No siquiera de sentarme a escribir con otros músicos mis propias canciones, que me gustaría incluir en mi próximo disco. En este momento me gustaría estar con mi familia, pero tengo que estar acá igual que tú", confiesa el cantante.
Eso disciplina rigurosa dice que la tomó de artistas como Elvis Presley o el propio Sandro, de los que se siente muy influenciado a pesar de sus propios resultados. "Soy una combinación de todo -se define en un minimonólogo que parece lo tiene estudiado-. Hice mi primera película cuando tenía 12 años, telenovelas a los 15, y en la música grabé varios discos y fui el pionero en hacer giras en Amé rica Central".
-¿Quién es Chayanne?
-El nuevo monarca del pop latino, que vendió un millón de copias de su ultimo disco "Atado a tu amor" sólo en América latina.
El eterno joven que busca la fórmula de Dorian Gray: "Tengo entre 20 y 40 años", juega sonriente.
El artista preso de su propio negocio, capaz de vender el alma al diablo con tal de que el minutero se detenga. "Me gustaría comprar tiempo, pero el grifo sigue corriendo..."
El show de las caderas
MAR DEL PLATA.-A escasos 50 metros, el grupo Deep Purple está sonando como en sus mejores épocas. Pero las 3000 chicas que ocupan el Polideportivo de Mar del Plata para someterse al frenético ritmo que el portorriqueño Chayanne propone en su show ni se dan por enteradas, La mayoría ni había nacido cuando el grupo inglés pasaba por su cuarto de hora. La audiencia del cantante portorriqueño solo consume canciones de amor y estrofas alegres con un sonido salsero made in Estados Unidos.
Chayanne arranca con su último hit "Salomé" para adelantar el voltaje que tendrá su concierto y casi no hará pausas, salvo para los sucesivos cambios de vestuario. Todas esas horas de trabajo que el multifacético artista gasta abajo de los escenarios se refleja en los precisos movimientos coreográficos, que son el fuerte del espectáculo, mucho más que la discreta estructura de luces y fuegos artificiales que lo acompaña en esta parada de su gira presentación del disco "Atado a tu amor".
El baile y el ritmo, más una banda sólida de ocho músicos, que descansa básicamente en su potente set de metales que llegan a tapar la voz del intérprete latino por el pobre sonido de las cajas, son suficientes para convencer a un público que no dejará de mover sus brazos y sus piernas durante la hora y media de recital. El despliegue escénico lo convierte en un pariente latino de Michael Jackson.
Algunos de sus movimientos recuerdan al famoso "paso lunar" del desteñido ex rey del pop. Pero su condición de habitante de Miami convierte a la música de Chayanne es una cruza de frenéticos merengues, salsa importada, baladas y canciones con reminiscencias del pop y la música negra. La diferencia con sus colegas es que no se engolosina con los sonidos románticos y prioriza el movimiento escénico de sus cuatro bailarines. Y la similitud es que su música pega en la pelvis de las mujeres que, sin distinción de edad, bailan con los hits radiales del portorriqueño en "Provócame", "Traigo ese ritmo" y "Baila, baila".
El nuevo monarca latino
- 500.000 placas: lleva vendidas, por sus cuatro discos editados en la Argentina, de los ocho que grabó.
- 18 conciertos: realizará en total durante esta gira nacional de "Atado a tu amor", que incluyó shows en varias provincias.
- 5 recitales: dará el artista en Buenos Aires; del 9 al 12 en el Luna Park y el 16 en La Bombonera.
- Más de 35.000: entradas vendidas para sus cinco shows en nuestra ciudad.
- La película: "Baila conmigo" que protagonizó con Vanessa Williams, le dio proyección mundial.
- Elmer Figueroa: es el verdadero nombre de este artista al que su madre rebautizó como Chayanne mirando una serie americana de los 60.






