
En busca de las raíces
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Emmanuel Finkiel fue asistente de directores de la talla de Jean-Luc Godard, Bertrand Tavernier y Krzysztof Kieslowski. "Fui asistente durante dieciséis años. Formaba parte de aquellos asistentes que se entregan en cuerpo y alma a su trabajo -recuerda-. No dormía; no soportaba la idea de que una imagen pudiera ser alterada por un imponderable." En el Festival de Buenos Aires, se presenta hoy su primer largometraje como director, "Voyages", un film que le valió el reconocimiento de la crítica en Francia, su país de origen. La película es una ficción que gira en torno de tres mujeres ancianas, Riwka, Régine y Vera. Las tres recorren geografías diferentes -Polonia, París e Israel- para buscar un objetivo común: recuperar algún retazo, alguna raíz, algún lazo familiar, de todo lo que han perdido durante la Shoah.
"No quería poner en el centro del film un personaje de mi edad, porque todo sería visto a través de su prisma -dice Finkiel, un hombre de 39 años-. Yo quería mostrar, en cambio, a esta generación de entre 70 y 90 años, y hacer abstracción de su edad de tal modo que fueran personajes completos."
El realizador asume que en su opera prima habló de asuntos que le resultaban familiares:"Los temas de "Voyages" pertenecen a mi infancia, resuenan dentro de mí:la alta, la melancolía, el sentimiento de que cada cosa que ya no existía era una prueba patente de lo que va a sucedernos, la nostalgia de estos personajes, esta generación huérfana que corre detrás de sus raíces... En esta película, todos corren detrás de su infancia".
El alto contenido emocional de su apuesta, se le tornó un asunto delicado. "Los actores estaban cargados de esa nostalgia -admite-. Hubo que contenerlos para que no nos encamináramos hacia el melodrama o hacia el dolor ostentatorio, cosa que me molesta en muchos films de testimonios. Me molesta esa postura del "monopolio del dolor". El director se esforzó por tratar con respeto el material que tenía entre manos. Cuando le preguntaron por qué en muchas escenas los personajes aparecen de espaldas, respondió con un ejemplo:"Jamás le hubiera pedido a la actriz que compone a Vera, la vieja dama rusa de la tercera historia, que interpretara la fatiga de esa mujer". Pero, su cuerpo la cuenta. Filmar a los personajes de espalda, permite subrayar sin engrosar el trazo." "La carga emocional era un combate que yo tenía que librar cada día conmigo mismo -agrega-. Durante la escritura del guión y durante el montaje, lloré como una Magdalena, en las que me convertí en un monstruo de sensiblería. En el rodaje fue diferente: uno está ciego, uno responde a cada pregunta, uno se deja ahogar en una cascada de problemas materiales, de preocupaciones prosaicas. La protección, es el trabajo, el perfeccionismo. La búsqueda de la verdad que no me abandona nunca, la ida de que un plano vibre o no vibre."




