
Falleció el actor Natalio Hoxman
Tuvo una intensa actividad teatral
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El sábado último, Día Mundial del Teatro, falleció en Buenos Aires el actor Natalio Hoxman. Tenía 75 años. No fue un actor popular, su extremado bajo perfil quizás atentó contra ello, pero al cabo de varias décadas desarrolló una muy intensa actividad en teatros oficiales, independientes, en la radio y en la televisión. Y tanta tarea le posibilitó recibir mucho afecto de sus compañeros teatreros.
Era entrerriano, nacido en Basavilbaso, y se había integrado a las tablas porteñas desde joven. Por entonces compartió algunas actividades con Osvaldo Calatayud, de quien era un gran amigo. Interpretó buena parte del teatro universal y también nacional en largas temporadas en el Teatro Nacional Cervantes.
Entre otros títulos pueden citarse "Así es la vida", de Malfati y de las Llanderas; "Fedra", de Racine; "El conventillo de la paloma", de Alberto Vaccarezza; "Edipo Rey" y "Edipo en Colono", de Sófocles; "Seis personajes en busca de un autor", de Luigi Pirandello; y "Macbeth", de William Shakespeare. Para muchos puede ser una sorpresa, pero durante años también le puso la voz a Benny Hill, en la serie televisiva. Desde hace 14 años integraba el elenco de "Las dos carátulas", el programa que se emite semanalmente por Radio Nacional. La semana pasada había protagonizado junto a Rubén Stella "El carnaval del diablo", de Ponferrada. Integró el elenco de "Platonov", en el Teatro San Martín, durante la temporada 2003.
Natalio Hoxman asomaba siempre como un ser extremadamente serio, miraba profundamente, y su voz grave daba cuenta de un estilo de actor, que respetaba la tradición teatral argentina, sabiendo encontrar en los textos clásicos aquellos valores imprescindibles que posibilitaran al público una emoción certera.
Falleció un verdadero hombre de teatro, su partida se dio de manera casi inadvertida. Así era él. Abajo del escenario era un hombre más, extremadamente sensible. Arriba, se sostenía con una fuerte presencia. El director Rodolfo Graziano, con quien compartió muchos espectáculos, define a Natalio Hoxman como "un hombre con una disciplina teatral estupenda. Una persona con un calor humano maravilloso. Uno recurría a él para los grandes personajes y las grandes obras, porque tenía pasión y unas condiciones extraordinarias".




