
Falleció el músico Percy Heath
Integró el Modern Jazz Quartet
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El último de los grandes contrabajistas de la historia del jazz, Percy Heath, falleció anteayer, en Southampton, Nueva York. Tenía 81 años y hoy hubiese cumplido 82.
Fue durante décadas el contrabajista del Modern Jazz Quartet, grupo que completaban el gran pianista John Lewis, el vibrafonista Milt Jackon y el baterista Connie Kay, y que marcó un camino propio dentro de la escena del jazz. Su música se llamó "Tercera corriente" y fue el más apropiado acercamiento del género con la música de concierto. Ningún otro intento logró tal calidad de propuesta basada ciertamente sobre el genio de Lewis, un pianista nacido en la música clásica y que supo mixturar el riesgo del jazz con las formas de la música culta europea.
Heath, el mayor de una tríada de talentosos hermanos -el saxofonista Jimmy y el baterista Albert "Tootie"- fue uno de los mayores referentes de su instrumento desde el nacimiento mismo del bebop, en los años cuarentas. Junto con su hermano Jimmy y el trompetista Howard McGhee debutó en Nueva York para integrarse rápidamente al movimiento de los músicos boppers como Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Fats Navarro, Thelonious Monk, J.J. Johnson, Miles Davis y John Coltrane, por nombrar a los más destacados de esa escena.
Hacia 1952 reemplazó a otro gran bajista, Ray Brown, en el MJQ, donde quedaría definitivamente y establecería toda una manera de desarrollar el arte del acompañamiento.
En la década de los ochenta integró un grupo con sus hermanos, los Heath Brothers, que incluso estuvieron en Punta del Este en el último festival, aunque sin Percy, debido a que estaba convaleciente de un cáncer linfático.
Percy Heath fue el más elegante de los músicos del mueble fino. Un verdadero concertista que tomaba su instrumento como una de las voces bajas de aquel cuarteto moderno de jazz que aportó un tramo importante en la historia del género. Su peculiar articulación, que tenía una sonoridad de pizzicato permanente, y un estilo que amalgamaba un serio lirismo con su condición de apoyo rítmico contribuyó a la liberación del contrabajo.
Su impresionante seguridad y flexible estilo daban una sonoridad plana. Su manera de acompañar mostraba una amplia apertura hacia las formas melódico-rítmicas. Reflexivo, con un swing sesgado y de pulcro aliento fue uno de los grandes instrumentistas del jazz .



