Antes de debutar en la Argentina, el cantante Burton C. Bell explica por qué la bestia de Los Angeles sigue rugiendo a pleno.
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Si no estas en el metal, te lo perdiste. Podés correr a conseguir el disco, desempolvarlo y prestarle más atención si lo tenías medio perdido en tu discoteca, leer críticas de la época o buscar en los dossiers de los mejores álbumes del género. Pero no hay caso. Ya es imposible meterse en la cabeza y en el estómago de un fan cuando Demanufacture (1995) llegó por primera vez a sus manos. Porque, aunque Fear Factory no inventó nada en el sentido más estricto de la palabra, estalló con algo completamente nuevo.
Demanufacture era una obra de perfecta ingeniería mecánica. Riffs monstruosos a repetición, espesas texturas industriales, repiqueteos sobrehumanos de doble bombo y la convocante voz de Burton C. Bell. Casi siempre podrida, incendiaria, pero también melódica, hipnotizante: capaz de lograr contrastes indelebles. Fear Factory era el Terminator del metal. Las letras reflexionaban sobre la tensión entre hombre y máquina, se preocupaban por la soledad de la vida moderna. "Replica" era su himno indestructible.
El presente de Fear Factory ya no es tan sobresaliente. Mucha agua turbia pasó debajo del puente. Discos flojos como Digimortal (2001), una virtual separación en 2002 y el despido del carismático guitarrista, fundador y compositor Dino Cazares sumaron contratiempos. Los cientos de clones que nacieron también le quitaron impacto a la propuesta. Pero a pesar de que FF no logró hacer realidad todo lo que la mayoría imaginó, continúa siendo una banda de enorme impacto. Con la excusa de presentar Transgression (2005), se presentará por primera vez en la Argentina el 26 de este mes, en Obras. Burton C. Bell profundiza en las idas y vueltas de esta leyenda heavy contemporánea.
Demanufacture los metió para siempre en la historia del metal y les dio estatus de revolucionarios. ¿Se le puede exigir algo parecido a Transgression?
Cada vez que vamos a grabar un disco partimos de la premisa de intentar hacer algo nuevo. Buscamos que cada trabajo sea diferente a todo lo anterior. Pero plantearse hacer una revolución puede resultar pretencioso. Exigiría marcar un quiebre. Creo que el título del nuevo disco es preciso. Más que una revolución, intentamos transgredir los parámetros que fuimos generando álbum tras álbum.
Lo de revolución, entonces, le cae bien sólo a Demanufacture.
No me gusta decirlo, pero por lo menos es el disco que más se acercó. Eramos muy jóvenes cuando lo grabamos, no teníamos mucha conciencia de lo que hacíamos y de la recepción que tendría. Pero te puedo decir que estamos muy orgullosos con los resultados y con el hecho de haber podido inspirar a mucha gente.
¿Cómo surgió la idea de invitar a Billy Gould [ex Faith No More] y Mark Morton [Lamb of God] para que participaran en Transgression?
Los llamamos porque son buenos amigos y queríamos probar cosas diferentes. Está claro que podemos hacer discos por nuestra cuenta. Llevamos muchos años haciéndolos. Pero al incorporar gente nueva –aunque sea como invitados– se genera una nueva química. Es riesgoso y excitante. Apostamos a la química antes que a sus currículum.
En los 90 las bandas pesadas grabaron muchos covers de otros géneros, pero hoy es algo trillado. ¿ Por qué versionaron "Millennium" [Killing Joke] y "I Will Follow" [U2]?
Killing Joke y, en menor medida, U2 son bandas que nos inspiran. Jugamos un poco en el estudio y finalmente decidimos editarlas.
El alejamiento de Dino Cazares [tema del que Burton no quiere hablar] hizo que Christian Olde Wolbers pasara del bajo a la guitarra.¿Por qué tomaron esa decisión?
Al principio de su carrera Christian era guitarrista, con el tiempo decidió quedarse con el bajo. El es una pieza fundamental de la banda y un músico de gran creatividad. Comparte y conoce nuestra forma de trabajo desde hace mucho tiempo. Que asumiera el rol de guitarrista nos aseguraba una continuidad y un flujo creativo importante. La incorporación en el bajo de Byron Stroud [Strapping Young Lad] terminó de cerrar el círculo.
Muchos fans creen que Digimortal fue el punto más bajo de su carrera. Incluso llegaron a relacionarlo con el ñu metal. ¿Estás de acuerdo?
Es verdad que no suena como Demanufacture. Incluso, quizá pueda decirte que es el disco de Fear Factory que menos conforme me dejó. Pero tampoco pienso que parezca ñu metal. Creo que es el disco más luminoso que hicimos.
Hoy el metal no tiene las ventas masivas que tuvo en otras décadas. ¿Cómo lo ves a nivel creativo?
Yo creo que el metal está más vivo que nunca. Más allá de la crisis que soporta la industria en general, los discos se venden y, sobre todo, por donde sea que giremos nos encontramos con montones de fans. Esta música tiene algo mágico que va a hacer que nunca desaparezca. Quizá hoy haya que salir a buscarla y en otros momentos te llegaba cómodamente a tu casa. Pero el metal moviliza, movilizó y seguirá movilizando mucha gente. Está en nosotros, los músicos, respetar ese legado y sumar cosas nuevas.




