
Un Maestro, Dave Grohl. El tipo ya la hizo y ahora se caga de Risa.
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Un maestro, Dave Grohl. El tipo ya la hizo y ahora se caga de risa. Fue el baterista de Nirvana. Junto a su amiguito Chris Novoselic, fue responsable de esa locomotora que empujaba a Kurt Cobain, y así generó la última revolución en serio de la historia del rock. Pero Grohl no se la cree ni un poquito. O, si se la cree, no te lo hace notar.
Ejemplos (tomados de la conferencia de prensa en Rock in Rio).
1) Llega con sus tres compañeros a la sala, llena de cámaras y periodistas. Se sienta y ¡broooom!, bruto eructo en el micrófono. "Ups. Je. Disculpen. Es la cerveza." Y se ríe.
2) Habla Taylor Hawkins (baterista, especie de versión rubia de Grohl). Mientras tanto, Grohl toma uno de los tantos grabadores que hay sobre la mesa y le habla, bajito y al micrófono. Luego resopla. Ronca. Cabecea. Todos se tientan y el baterista no puede continuar. Grohl se ríe.
3) Le preguntan a Grohl si va a tocar la batería en el show. "Sí, por supuesto. Tenemos una parte en la que tocamos con dos baterías. ¡Somos como Genesis!". Y se ríe.
Otros ejemplos (tomados del concierto de Foo Fighters en Rock in Rio).
1) Grohl es el primer cantante que se anima a correr a lo largo de todo el escenario principal. Va y viene, como un Axl desmañado. El público descubre que tiene el bermudas roto en la parte de atrás y comienza a gritarle piropos. El tipo se pone de espaldas y mueve el culito como si estuvie-ra en Feliz domingo. 180 mil personas lo aplauden. Grohl se ríe.
2) Después de la balada "Next Year", entra en cuadro su novia, Melissa Auf Der Maur (ex bajista de Hole, ex bajista de Smashing Pumpkins, camionazo), con una torta con vela y todo. Las pantallas gigantes (tres) dicen "Feliz cumpleaños, Dave". 180 mil personas cantan el happy birthday en portugués. Pese a cumplir 32 años, Grohl se ríe.
3) Tras el duelo de baterías y melenas al viento de "Stacked Actors", el cantante anuncia una versión superarrastrada y romanticona de "Big Me". Dice: "Esta es una canción para prender los emcendedores, como en un puto concierto de Pink Floyd" y se ríe.
El líder de Foo Fighters no dramatiza, no se disfraza. Se divierte en su papel de anti-rock star, con una docena de canciones perfectas, pegadizas y poderosas. Sin poses, mascando chicle, mostrando sus dientes enormes (¿no se parece demasiado a Jim Carrey?) y cantando bárbaro. Aunque el sonido no los acompañó, los cuatro Foo Fighters llegaron al escenario Mundo después de Beck, y sacudieron la modorra de la medianoche. Su show, equilibrio perfecto de pop y distorsión, fue la primera explosión de rock del festival. Por eso se fueron aplaudidísimos. Se lo habían ganado con armas legítimas. Onda y buenas canciones.




