Fútbol, polémica en la televisión
Diferentes ciclos, tanto en canales de aire como de cable, proponen el debate encendido sobre esta pasión de multitudes
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El fútbol, se sabe, es pasión de multitudes. Aun en estos tiempos de estrecheces económicas, figuras en constante emigración y estadios (con honrosísimas excepciones) casi siempre semivacíos.
Ese lugar común que dice que en la Argentina hay 32 millones de directores técnicos encuentra respuesta en la grilla televisiva. Aquellos tiempos pioneros en los que "Polémica en el fútbol" era la solitaria voz de las discusiones futbolísticas en la pantalla chica (con ecos que se prolongaban durante toda la semana) dejaron hoy lugar a una serie de ciclos que, desde diferentes perspectivas, tienen como denominador común al debate encendido y fogoso alrededor de la pelota.
Títulos como "Tribuna caliente", "Tribuna deportiva" y "El equipo de primera", en la televisión abierta, y "Código F", "La última palabra" o "Abran cancha", en el cable, desenvuelven casi diariamente ante las cámaras la eterna contienda verbal que tiene al fútbol como eje.
A excepción de este último, los programas citados son producidos por Torneos y Competencias, que suma al ventajoso contrato de exclusividad firmado con la Asociación del Fútbol Argentino por los derechos de transmisión de los campeonatos oficiales locales el poderío económico para contratar a distintas figuras que debaten en sus espacios (de Diego Maradona a Héctor Veira, de Américo Gallego a Jorge Bermúdez u Oscar Córdoba) por cachets que van desde los 1000 pesos a valores que multiplican varias veces esa cifra.
Lo que no se discute
Todas las cuestiones y manifestaciones ligadas al fútbol pueden ser motivo de discusión en estos espacios, aunque Fernando Niembro, conductor de "El equipo de primera" y de "La última palabra", se apresura a señalar que hay una excepción. "A los programas sobre fútbol les preocupa la violencia, la quiebra de los clubes, el desempeño de los árbitros, el mal comportamiento de los jugadores, pero se habla poco del juego propiamente dicho. Esto es lo único sobre lo que no se discute en la Argentina", subraya.
La nueva fórmula del debate futbolero por TV incluye como requisito casi excluyente, según el programa, la presencia de un plantel fijo de profesionales (periodistas y jugadores, técnicos y árbitros en actividad o retirados) como protagonistas del ping pong verbal. La constante de hoy es el papel pasivo del hincha común y corriente que hoy se limita a expresar murmullos de apoyo o desaprobación en "El equipo de primera", único programa en el que hay un lugar físico en el estudio previsto para el público. Es "La última palabra" el espacio más abierto a las opiniones, pero siempre por medio del teléfono.
Para Alejandro Apo, uno de los principales integrantes del equipo de transmisiones deportivas "Competencia", que encabeza Víctor Hugo Morales por radio Continental, el gran mérito de aquella etapa fundacional de "Polémica...", entre 1960 y 1970, fue haber hecho un programa respaldado sobre todo en la gente.
Tiempos fundacionales
Apo es hijo del fallecido Alfredo Rutschi, periodista que con este seudónimo dejó su sello en la historia del periodismo deportivo en TV como creador de "Polémica en el fútbol", junto al también desaparecido Carlos Fontanarrosa. "Mi padre es un gran olvidado, pero sus ideas siguen enriqueciendo a mucha gente", dice Apo sobre el ciclo que convocaba a los fanáticos con una consigna: "Si usted tiene algo que decir en fútbol, venga y dígalo aquí".
Amigos desde la infancia, Apo y Fontanarrosa iban a la sala del Museo Larreta a ver obras de teatro independiente. "Tras la función, los actores se sacaban las máscaras y discutían con el público. De allí tomaron la idea para el programa, que se diferenciaba del actual en que no había un panel fijo de profesionales. En cada emisión los invitados eran distintos y eso le daba al programa frescura y un sabor inesperado . Hoy eso no existe", recuerda Alejandro Apo.
"Calma, señores, calma", era la frase a la que siempre recurría el recordado Apo para poner orden en los acalorados debates que, en vivo, se transmitían los domingos o los lunes por la noche en un programa que pasó por todos los canales abiertos. Juan Carlos Rousselot y Julio Ricardo fueron en algún momento también conductores, y los memoriosos recuerdan que en esa tribuna tuvieron su primer contacto con la gran discusión futbolística nombres como Ernesto Cherquis Bialo, Horacio García Blanco y el propio Niembro.
"Estudiaba en el Círculo de Periodistas Deportivos e iba a la tribuna de "Polémica..." Un día, Julio Ricardo me escuchó comentar cosas por lo bajo y me dijo:"Ya que se sale de la vaina por hablar, le doy la palabra en este momento. Me quedé mudo", evoca Niembro con una sonrisa.
Apo también recuerda avatares del programa que conducía su padre, como permanentes levantamientos por razones extrafutbolísticas: "Aquella polémica tenía el marco de otro país y personajes extraordinarios en la tribuna, como Carlos Alberto Orlando. A veces, las discusiones se iban hacia el lado de la política y no faltaban los que proclamaban su identidad peronista, cuando ese partido estaba proscripto. El programa no era bien visto por los militares".
La nueva generación
Sucesivos cambios en un programa que pasó, tras el fallecimiento de sus creadores, en los últimos años por varias manos (Carlos Parnisari, Mauro Viale) desnaturalizaron, a juicio de Alejandro Apo, el espíritu original y lo convirtieron "en un show al servicio del rating en vez de lo que fue:una idea brillante, pasional, con una autenticidad que hoy no existe".
Fue el momento de un tránsito que vio nacer una nueva generación de programas, entre los cuales "El equipo de primera" y las dos "Tribunas" dominicales son sus exponentes más representativos, con el gancho, sobre todo en el primero, que siempre suscita la presencia de figuras como Diego Maradona.
"La idea de "El equipo..." surgió en 1996 y fue hacer algo novedoso, distinto, poco frecuente. Juntar a futbolistas y técnicos a hablar de sus temas sin tapujos y sin las formas clásicas de una entrevista. Nuestra obligación es sobrevolar la situación para que ellos puedan decirse cosas", comenta Niembro.
El periodista extraña a Bilardo y Menotti ("que enriquecían con sus puntos de vista un debate que hoy ha perdido densidad") y afirma que los jugadores o los técnicos muchas veces utilizan el programa, o a quien lo conduce, como blanco para descargar broncas o apuntar contra quienes los critican. "Esto nos trajo algunos problemas, porque hay hinchas que no aceptan que le digamos a un tipo idolatrado sin medida que a veces se equivoca. No tanto a los que vienen a ver el programa, en su mayoría chicos de entre 15 y 25 años que se portan muy bien, sino a los que van a la platea."
Niembro (afectado por un infarto) y Elio Rossi sufrieron en distintos momentos el stress del programa. Rossi, que reemplazó a Julio Lagos en uno de los primeros tramos de "El equipo..." (cuando iba por ATC),integra hoy el panel de "Tribuna caliente" y "Tribuna deportiva", dos programas en los que la discusión muchas veces parece desnaturalizada por el exceso de voces o la vocación histriónica y de showman de algunos de los participantes (Guillermo Nimo, sobre todo).
Además, hasta el año pasado era común que, luego de tramos de discusión casi a grito pelado, todas las voces se silenciaran cuando llegaba el momento de alguna referencia comercial, práctica que en esta temporada parece haber desaparecido.
"Ninguno de los dos programas tiene cosas arregladas de antemano. Lo único que ocurre es que el conductor del programa conoce de antemano la postura de cada uno y puede orientar el debate en función de ello. ¿Nimo? Lo tomo como un condimento, un insert dentro del programa."
Diego Fucks, otro de los panelistas, suscribe esta idea. "En "Tribuna..." simplemente queda expuesto quién es quién. Es cierto que somos muchos, pero el problema no es el debate en sí, sino quiénes debaten. Yo no me sentaría a hablar fuera del programa con Guillermo Marconi, alguien que representa el poder y descansa en él."
Niembro dice lo mismo de "El equipo de primera", al señalar que no habla con los jugadores ni antes ni después del programa: "Los saludo al principio y al final, nada más. Es injusto quien dice que este tipo de programas está arreglado. Le aseguro que ninguno de los panelistas sabe de qué va a hablar, aunque se supone que los grandes temas del fin de semana estarán siempre en cada debate".
Lo que vendrá
No parece equivocarse Diego Fucks al señalar, cuando dice que el debate futbolístico tiene lugar todo el tiempo y en cada café porteño, que este tipo de contrapunto verbal tiene la vida asegurada en la pantalla televisiva, pese a contar hoy con un rating promedio que no supera los 5 puntos.
Mientras Fucks afirma que "hay que cuidar bien a los panelistas que se eligen", Niembro espera que los debates futbolísticos que hoy están en el aire sean "la gimnasia para un programa futuro propio de una sociedad abierta, porque la gente del fútbol le sigue rehuyendo al debate en serio y todavía tenemos que sacarles las palabras a algunos con tirabuzón".
Rossi, en tanto, imagina un programa con espíritu federalista y sin presiones por el rating. "Si Talleres o Unión son sensaciones en el torneo, ¿por qué no abrir un programa con ellos sin temor a que los hinchas de Boca o de River se sientan ahuyentados?"
Más allá de los matices y las diferencias, todos ellos imaginan un espacio similar al que seguramente inspiró en su momento a los creadores de "Polémica en el fútbol":poner las pasiones en juego mientras esté en movimiento una pelota. Eso sí, con el espíritu deportivo por delante, para que también en el terreno de las pasiones (tanto futbolísticas como televisivas) competir sea siempre más importante que ganar.






