
Poco antes de cumplir 36 años, Carámbula grabó Sólo buenos momentos , con nuevas versiones de sus viejos éxitos
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Los pibes recien empezaban: querían hacer rock & roll stone en pleno reinado del pop divertido. Le habían puesto a la banda Ratones Paranoicos. El cantante chocó con el guitarrista: los dos querían tocar su propia música, los dos querían cantar, y así fue como Juanse se quedó y Gabriel Carámbula se fue, para formar una banda que se llamó, primero, Los Perros Calientes, y luego Los Perros, a secas. Después de algunos hits ("Bajo la rambla", "Wooly Booly") y una vida intensa, llegó la disolución de Los Perros, un puesto en la troupe de Fito Páez, dos discos como solista y ahora el Perro se mordió la cola: poco antes de cumplir 36 años, Carámbula grabó Sólo buenos momentos, con nuevas versiones de sus viejos éxitos.
-Estoy pasando la mejor etapa de mi vida, y eso que antes de grabar este disco estaba por irme del país... Así son las cosas. Tengo una banda nueva, buenísima, que me puso las pilas, y el álbum suena muy parecido a los primeros de Los Perros Calientes, pero a la vez está interpretado con la madurez de un tipo que tiene muchos años de rock.
Los músicos invitados en Sólo buenos momentos tienen dos rasgos en común: a) son amigos de Gabriel; b) creen en el rock & roll casi como en una religión. Tocan Juanse; Pappo; Andrés Calamaro; Pablo Memi, ex bajista de los Ratones; Germán Vilella, ex baterista de Los Rodríguez, y el ex baterista de Los Perros, Ricky González. Orgulloso, Carámbula sostiene que algo habrá hecho para merecer esto…
-Debo haber tocado bien en estos años, ¿no..? Siento que me respetan... Que venga Pappo a cantar conmigo o a hacerme una guitarra rítmica cuando él es mi guitarrista favorito, ¿no?, o Andrés a cantar lo que yo quiera, o Juanse… ¿no? Levanto el teléfono y vienen.
-Lo ves seguido a Andrés…
-Sí, bastante, ¿por qué?
-Porque Andrés también dice "¿no?" a cada rato.
-Es cierto. Algunos amigos dicen que estoy cantando un poco como él… Con esta gente estamos más camaradas que nunca, ¿no?, por esas noches de zapadas, esa vida de rock & roll… Me gustan los Ratones, Pappo y Andrés, que no por casualidad tocaron en el disco y no por casualidad son mis amigos. Podemos grabar, tocar en vivo, que nos vengan a ver chicas… Disfrutamos mucho tocando juntos. Es lo que más me gusta, lo más grosso que hay. No me imaginaría vivir sin una guitarra colgada. Me siento cómodo dentro de este pequeño gran mundo.



