Gladys La Bomba Tucumana habló sobre su difícil paso por Gran Hermano, por qué decidió que era tiempo de dar un paso al costado y los proyectos que la tienen entusiasmada

Gladys “La Bomba Tucumana” en GH: del profundo dolor que atraviesa a su contundente decisión

La cantante pasó por el reality show, pero renunció debido al hostil clima de la casa; en un mano a mano con LA NACION repasó sus días de encierro

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Gladys La Bomba Tucumana no necesita presentación. Desde hace décadas, esta artista es un referente de la música popular, aunque detrás de este ícono se revela una mujer que carga con un profundo dolor. En un mano a mano con LA NACION, la cantante explicó por qué aceptó formar parte de Gran Hermano, el lugar que ocupa la música en su vida y también confesó su deseo de llevar adelante un especial proyecto.

—¿Cómo fue tu experiencia en Gran Hermano?

—La experiencia fue linda porque me permitió conocerme más y conocer a la gente desde otro lugar. Acepté la invitación de Gran Hermano a esta edad porque quería saber cómo soy en un ámbito que no conozco y con gente de distintas personalidades. La intención que tuve fue que la gente pudiera conocerme más a mí, a Gladys.

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—¿Qué sentiste que pudiste mostrarle al público, que en tantos años de carrera quizá todavía no habías enseñado?

—Para ser honesta, pienso que en el programa pasa lo que el show necesita mostrar de cada uno. Quizás pasaron cosas donde a mí me acusaron de robarme una base de maquillaje, pero no mostraron si yo efectivamente lo robé o no, y por eso quedé mal parada. La verdad es que no emitieron un montón de momentos en los que yo era yo, hablando de mi familia, de mi madre, cocinando, lavando el baño, siendo buena compañera o acompañando a Pincoya cuando se puso a llorar porque le habían dado ropa que no le gustaba.

—¿Por?

—Lamentablemente no se me vio porque todos sabemos que el programa pasa aquello que le interesa pasar. Quizás buscaban que yo quedara como la mala, pero la verdad es que tuve pocos momentos en los que tuve que defenderme, que de hecho esas situaciones fueron los detonantes para irme. A mí no me gusta que me insulten o me digan palabras asquerosas.

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—¿Y qué sentís que te atravesó luego de esos momentos de fricción con otros participantes?

—Me desdibujé, me apagué porque por mi profesión yo estoy acostumbrada a que la gente me quiera, me trate bien. No es que haya pretendido eso ahí adentro porque sé que estaba en un juego y éramos todos iguales, pero hubo situaciones que fueron un detonante. Más de cuarenta y tres años recibiendo cariño con gente que me espera para sacarse una foto y de repente, estoy en un ámbito súper hostil en el que me maltratan. A mí todo eso me descolocó, me hizo mal y me hizo no querer estar en ese lugar.

—Pero por momentos también se te vio romántica, eso fue muy divertido...

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—Sin saber, pude crear ahí una separación de un grupo que ya estaba armado. No estaba viendo el programa antes de entrar a la casa. No lo sabía si no hubiera hecho diez veces más todo y hubiera seguido actuando hasta irme. Me hubiese hecho la celosa, pero la verdad no sabía lo que había generado, yo estaba jodiendo. Habíamos planificado armar una novela y después se desdibujó y hacían que estaba enamorada de Zunino, y la verdad que lo adoro, es un divino y un chico muy educado.

—¿Quiénes te cayeron mejor de la casa?

—A los que más quiero y rescato de la casa son Zunino y Ema. Y en el último tiempo, también me gustaba compartir con Charlotte, Sol y Hanssen. De hecho, yo no quería estar con nadie más porque todos los otros me parecían detestables, mentirosos.

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“Corazón destruido”

—¿Qué extrañaste de tu vida durante tu estadía en la casa?

—Extrañé a mi hijo, a mi madre, a mi perrita. Justo ahora estoy con mi perrita en la cama porque tengo todos los horarios cambiados. También extrañé mi trabajo, la música, ir a cantar, la energía linda y buena. En la casa se respira un clima raro, estás todo el tiempo cuidándote porque sabés que en cuanto pasa algo, hablan, llevan, traen y mienten.

—¿Te arrepentís de la experiencia?

-No me arrepiento en absoluto, me encantó porque me conozco a mí misma un poco más y a la gente. La tomo como una experiencia maravillosa que me encantó vivirla, desenvolverme en un lugar, aislada de mis seres queridos, donde realmente no tenía contacto con nadie, ni siquiera por celular. Acepté porque si estoy en mi casa, estoy viendo cosas de Luciano y mías...

—¿Cómo estás atravesando el duelo?

—Tengo el corazón destruido. Me queda solo un pedazo de corazón que late por mi hijo y por mi madre. Quedé devastada y sigo mal.

—¿Qué sentís que te da tu familia y que te hace mirar para adelante?

—Siento que me dan la contención y el amor verdadero. El abrazo de mi hijo y su pecho para llorar no tienen precio. Mi mamá, aunque a veces no me conozca, es mi mamá. Sentir su olor, apoyarme también en ella y llorar. No sabe que perdí al amor de mi vida, ella lo conocía, pero no se acuerda. Con ellos se calma mi dolor porque si no estaría sola.

—¿Por eso aceptaste entrar a GH?

—Quería salir de mi tristeza, de hecho, el 24 de mayo se cumplió un año desde que me dejó mi amor. Fue un día durísimo para mí, aunque traté de seguir. Creo que solo Pincoya sabía que fue a retarme porque yo no salía de la cama.

Proyectos musicales

—¿Qué lugar ocupa la música en tu vida?

—La música es mi vida. Es la que me da vida, alegría, juventud, fortaleza. De hecho, ahora estoy por hacer un trabajo con Emanero, que lo tenemos arreglado desde marzo. Y también tengo un montón de proyectos que si se dan, voy a estar aclarando todo el tiempo que no son porque estuve en Gran Hermano, sino que lo tenía desde antes.

—¿Tendrías ganas de poner en marcha una serie biográfica sobre tu vida?

—Sí, tengo esa idea desde siempre. Me gustaría que me encarne mi sobrina que es una actriz muy grosa en Tucumán y es muy parecida a mí cuando tenía su edad. Después haría castings para buscar a esa nena de diez años que se pareciera a mí; y mi versión grande, la haría yo. Con mi hijo es un proyecto que tenemos pensado hacer. No quiero que se haga cuando yo ya no esté. Lo imagino hace un montón, pero nunca puedo parar y dedicarme exclusivamente a eso. Tengo una vida riquísima, y me gustaría contar esa historia a partir de mi niñez, cómo pasé por las distintas etapas, y mostrar todo el sacrificio y el esfuerzo que hice para llegar adonde estoy ahora, siendo una mujer, sola y humilde.