
Habla el actor de "Muertos de risa"
El film español se estrenará mañana
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Para buena parte del público de su país, el actor y cineasta Santiago Segura es una de las mejores marcas registradas del humor español actual, políticamente incorrecto, irreverente y guarro . Los argentinos lo conocieron hace unos años con la apocalíptica "El día de la bestia" (1995), dirigida por el director vasco Alex de la Iglesia, con el que Segura conformó una dupla creativa que hasta hoy sigue amamantando fans, y cuyo divorcio llegó en 1999, cuando concluyeron la película "Muertos de risa", que se estrenará mañana en las salas porteñas. Anteriormente, Segura hizo diversas apariciones en "La niña de tus ojos", de Fernando Trueba; "París Tombuctú, de Luis García Berlanga, y en "Airbag", de Juanma Bajo Ulloa, entre otras. Y hasta se dirigió, él mismo, en la genial "Torrente, el brazo tonto de la ley" (con poco éxito en la Argentina).
"Muertos de risa" recorre de manera fantástica el nacimiento, el apogeo y el ocaso de un dúo de cómicos españoles, Nino y Bruno, desde 1972 a 1992, cuya gracia consistía en una bofetada, en público, de Bruno (El Gran Wyoming) a Nino (Santiago Segura), tan impune que, como recuerda su mánager, "era un acto de anarquía total, la liberación de cualquier compromiso ético". Para Alex de la Iglesia, su anteúltima película es un homenaje a los humoristas españoles de los años 70. La película le saca la careta al mundo del espectáculo al descubrir el odio, la envidia y los celos que existen en el temeroso afán del reconocimiento público. Por medio del correo electrónico, en comunicación con La Nación , Santiago Segura advierte que es "incapaz de responder en serio a una entrevista de un prestigioso diario argentino".
- ¿Cómo fue trabajar con El Gran Wyoming, cuyo nombre artístico no es nada humilde?
-La humildad no es algo que esté en el vocabulario de Wyoming. Es un tipo que tiene un alto concepto de sí mismo. Curiosamente, el público también lo tiene. Fue muy agradable trabajar con él. Nos conocíamos y somos amigos. Además, siempre está bien trabajar con un actor mediocre, ya que resalta más tu labor.
-En la película participan muchos humoristas que conocen de esta historia de celos y envidias...
-Sí, porque en España un 80 por ciento de las parejas humorísticas se ha separado de forma más o menos violenta tras alcanzar el éxito. Cada uno se atribuye el triunfo y piensa que sin él, el otro, estaría tirado en algún vertedero.
-¿Qué recordás de la dupla creativa con Alex de la Iglesia?
-Me hace feliz saber que gracias a mí ese pobre hombre ha podido enderezar su vida y ha abandonado el alcohol y las drogas para hacerse un sitio en el mundo del cine.
-De la Iglesia dijo que después de "Muertos de risa" se tomaba "unas vacaciones de Santiago Segura", ¿se juntarán algún día?
-Creo que ya he ayudado bastante a ese muchacho, aun así, si me lo pidiera amablemente (de rodillas) no dudaría en volver a trabajar con él (cobrando el doble).
-¿La historia de Bruno y Nino se trasladó a la realidad?
-No tenemos nada que ver con Nino y Bruno... Quizás en algún momento, Alex, víctima de su mezquindad, ha podido sentir algún ataque agudo de envidia y ha sido incapaz de digerir mi apoteósico éxito en solitario, pero no estamos peleados (aunque no nos hablemos) nuestra relación es excelente.
-Comenzaste haciendo cortos, ¿qué pretendés como director?
-Me encanta la comedia. La vida es ridícula, nada tiene sentido, sólo la risa nos redime. Siempre que pueda haré humor. Como espectador me gustan todos los géneros. Lo importante es que la película cumpla sus objetivos, cualesquiera que sean.
-Tu imagen quedará siempre ligada al personaje de "El día de la bestia". ¿Qué pensás de esta identificación?
-La gente tiene problemas para distinguir persona de personaje. Pero es muy satisfactorio para un actor poder interpretar personajes tan radicalmente opuestos como José Marí de "El día de la bestia"; Castillo, en "La niña de tus ojos"; Nino, en "Muertos de risa"; o Torrente, y que la gente piense que realmente eres así.
-Y Torrente ayuda a cimentar tu propio mito.
-Torrente es un ser miserable. Y para muchos, con toda probabilidad, Santiago Segura también. Lo que difiere por completo es el talante: yo soy un ácrata liberal, Torrente es un facho sin remedio.
-¿"Torrente 2" será un James Bond a la española?
-Es un comic delirante, una parodia del cine negro, de las películas de James Bond, de la raza humana en general. Aprovecho para agradecer desde aquí a las varias personas que vieron "Torrente" en la Argentina (no sé si fueron 12 o 14).
-¿Cómo te sienta el drama?
-Bien. Siempre que no acaezca dentro de mi entorno familiar.
-¿Qué proyectos tenés?
-Mi única preocupación es que "Torrente 2" guste en España. Por mucho que les pese a Alex y a Wyoming, que "Torrente" es la película más taquillera de la historia del cine español. Para febrero nos han invitado al estreno de "Muertos de risa" en Japón. Ya podrían haber hecho allí lo mismo. Es vergonzoso que yo todavía no conozca la Argentina.






